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Deuda por coparticipación: la curiosa fórmula del acuerdo Nación-provincia

El ministro de Economía reveló que se cancelará según los números que reconoce Casa Rosada, pero habrá una generosa compensación por otro lado.

Los gobiernos nacional y provincial tienen casi definido la multimillonaria cancelación del litigio que Santa Fe ganó en la Corte Suprema. La columna vertebral de ese acuerdo está definida y en la Casa Gris esperan una convocatoria “en cualquier momento” para definir los últimos detalles.

Hasta ahora se sabía que Nación pretendía armar un combo entre títulos a favor de la provincia y obras públicas a realizar en territorio santafesino. El ministro de Economía Gonzalo Saglione avanzó sobre más detalles y la curiosa fórmula consensuada.

Deuda más compensación

Según explicó, Nación entregaría títulos públicos por 31.900 millones de pesos, que es la cifra que reconoce entre capital (unos 19 mil millones) y los intereses calculados con tasa pasiva.

Como esos bonos son a largo plazo (no se hicieron públicos detalles como tasa, amortización, y vencimiento), la provincia quiso asegurarse que no se desvaloricen.

Esos 31.900 millones están muy lejos de la pretensión del gobierno de Lifschitz. La última actualización que hicieron entre Fiscalía de Estado y el Ministerio de Economía presentada a los funcionarios nacionales fue de 54 mil millones. Parten de la misma cifra de capital, pero calculan la actualización con parámetros diferentes.

Para saldar esa diferencia, Nación ofrece “compensar” a Santa Fe por unos 54 mil millones de pesos con obras públicas a realizar entre 2019 y 2021. La palabra “compensación” es clave en el acuerdo.

Según explicó Saglione, “no hay que confundir la cancelación, que es con bonos, porque la deuda no se puede pagar con obras. Hasta jurídicamente es imposible. Las obras de jurisdicción nacional son responsabilidad del gobierno nacional”, aclaró.

“El mecanismo de pago es con títulos públicos nacionales a favor Santa Fe por 31.900 millones de pesos. Pero como el monto no satisface plenamente el reclamo de la provincia, en forma complementaria, como parte del acuerdo pero no como mecanismo de pago de la deuda porque no lo puede ser, la Nación asume este compromiso de ejecución de obras por 54 mil millones de pesos. A Santa Fe le permitiría que en un contexto de ajuste fuerte de Nación, gracias a esta negociación, podamos no sólo no ver disminuida la obra pública nacional sino incrementada”, opinó.

Para que no queden dudas, Saglione resumió la cuenta final: “La economía santafesina terminaría recibiendo 31 mil millones en bonos y 54 mil millones en obra pública”.

Una aclaración es que el acuerdo no tiene incidencia en las cuentas del gobierno de Lifschitz ni el de Macri. Los pagos en bonos tienen un tiempo de gracia de 3 años.

Garantía de lo inverosímil

Cuando se le inquirió a Saglione que no resulta verosímil que Nación invierta 54 mil millones en territorio santafesino en obra pública, cuando sólo este año anunció un ajuste de 30 mil millones en todo el país, el ministro aclaró que el acuerdo contiene cláusulas propuestas por el gobierno provincial, y que Nación ya aceptó.

Saglione lo explicó así: “Propusimos cláusulas de garantía, por las cuales año a año se va a verificar el cumplimiento. Lo que no se ejecute como obra pública se compensa con la emisión del mismo bono de cancelación de deuda a favor de Santa Fe por igual cifra al del incumplimiento”.

“Como ejemplo, supongamos que de los 54 millones Nación sólo ejecuta 30 mil millones. Por la diferencia, es decir 24 mil millones, se emite un bono idéntico a favor de la provincia”, explicó.

Polémica por el pago en obras

La diferenciación que lleva el acuerdo entre lo que es “cancelación” y “compensación” parece clave en términos jurídicos y políticos.

La idea de que el gobierno comprometa obras públicas sobre autopistas, rutas y puentes que ya son de jurisdicción nacional y su obligación y que quiera hacerlo con dinero que en realidad es de los santafesinos, generó choque de criterios, no sólo con la oposición sino dentro del propio Frente Progresista.

En las últimas horas el presidente de la Cámara de Diputados rechazó esa posibilidad. “Eso no pasa ni siquiera por el Tribunal de Cuentas”, afirmó. La explicación de Saglione, en sentido de que esa parte del acuerdo no es formalmente cancelación de deuda, intenta zanjar las diferencias que reinstaló ruido entre el gobierno de Lifschitz y Bonfatti.

Una de las cuestiones a dilucidar es por qué el gobierno nacional decide desdoblar su obligación entre cancelación de deuda por 31.900 millones y compensación por obra por 54 mil millones, en lugar de haber cancelado directamente los 54 mil millones que le reclamaba Santa Fe con bonos.

Una de las especulaciones es que se recurre a esta fórmula porque Nación tiene limitaciones para emitir más deuda (particularmente desde el acuerdo con el FMI) o porque esos otros 23 mil millones los usará para financiar parte de su déficit. Y si bien lo más probable es que no ejecute las obras que promete, al menos gana tiempo y las reemplazará con emisión de deuda a emitir en tramos más chicos y a lo largo de 3 años.