Dilma Rousseff visitó a Lula en señal de apoyo
La actual presidenta de Brasil le brindó su respaldo al ex mandatario, que se encuentra envuelto en un fuerte escándalo por corrupción en el caso Petrobras y quien ayer declaró que se siente "prisionero en mi propio país".
- Internacionales
- Mar 5, 2016
«No habrá golpe», era el grito de unos 300 militantes del oficialismo que acompañaron a Dilma en su visita al ex presidente Lula da Silva. La mandataria arribó a primera hora de la tarde al domicilio de Lula, en una clara señal de respaldo.
Lula, uno de los fundadores del Partido de los Trabajadores y presidente de Brasil entre 2003 y 2010, fue trasladado por la fuerza el viernes y declaró durante tres horas a la Policía por su supuesta implicación en el escándalo de desvíos en la petrolera estatal Petrobras.
Tras la declaración, el ex presidente dio una conferencia y participó de un acto político en el que denunció la «persecución» en su contra. Lula rechazó las acusaciones por blanqueo y enriquecimiento ilícito y dijo que los opositores tendrán que derrotarlo políticamente «en las calles».

