MARTES, 20 DE OCT.

Garra y corazón

Central hizo un gran esfuerzo y se regaló un triunfazo (2-1) ante un equipo muy complicado. Cuando pudo lo jugó y cuando tuvo que morder también lo hizo. Otra muestra de carácter para el equipo de Russo.

 

Por Paulo Viglierchio

Rosario Central es un hueso duro de roer. Así lo confirmó una vez más, puede ganar, empatar o perder, pero hace de la entrega su bandera. Ese es el sello de este equipo, el que moldeó Miguel Ángel Russo para ser lo más competitivo posible, sabiendo los escasos recursos con los que cuenta, hombre del fútbol y conocedor de este ambiente. Así, su formación no brilla pero es rocosa y hace difícil la cosa a sus rivales. Defensa y Justicia puede dar fe de ello esta noche.

El primer tiempo fue intenso y emotivo. Ambos equipos le imprimieron un despliegue muy alto, el ritmo y la velocidad de circulación de pelota fue repartido. En el comienzo, el Halcón fue quien arrancó mejor, con mucha dinámica, transiciones rápidas y orden táctico, achicando espacios y tapando a los hombres canallas. El equipo auriazul se mostró incómodo.

Por ello, no fue de extrañar que, a los 10, Bogarín, con un gran derechazo de media distancia que se coló en el ángulo derecha de Broun, abriera el marcador para el conjunto de Florencio Varela. La virtud de Central estuvo en la reacción inmediata, porque tres minutos después Quintana, con un buen testazo de pique al piso tras un córner desde la izquierda, pusiera la igualdad.

A partir de allí, el Canalla se acomodó mejor en el partido, se mantuvo firme atrás y logró hacerse de la pelota, ante un rival que ya no se mostraba como al inicio. A pesar de que el doble 5 Ortíz- Mac Allister estuvo flojo en la contención, logró recuperar el balón y sacar algunos contraataques que, de haber decidido bien Malcorra y Giaccone en en el pase final, podría haber dado vuelta la historia y llevarla a su favor. En la parte ofensiva, Campaz se mostró como lo más interesante, encarando y ganando la espalda de Santanna. Candia estuvo más participativo pero tampoco eligió los caminos correctos en los últimos metros.

Pasada la etapa de dominio local, nuevamente Defensa se activó y comenzó a volcar sus ataques a la espalda de Coyote Rodríguez, muy vulnerable abajo. Allí apareció Broun para desactivar dos intentos de Alanís y otro de Togni. Aun así, la más clara en esa etapa la tuvo Giaccone, que definió en el área chica luego de un córner y Santanna despejó sobre la línea lo que era gol cantado. Así se fueron al descanso.

En el complemento, en una de las pocas que tuvo, Central dio el golpe definitivo. A los 10, tras un centro de Coyote Rodríguez y una salvada de Unsain, Malcorra apareció por el área chica para definir de zurda y sentenciar el segundo tanto canalla. Una buena jugada colectiva que fue coronada por el ex Unión. Fundamental ponerse arriba en el marcador.

De allí en más, el equipo de Russo sacó a relucir el libreto que le queda acorde. Con mucha garra y sacrificio, el Canalla se doblegó en la marca y aguantó como pudo los embates de un rival que se vino con todo. Si bien se replegó, esta vez el entrenador hizo cambios para ser más combativo en la mitad y no pararse demasiado atrás.

A raíz de eso, si bien Defensa tuvo un par de llegadas que se fueron cerca (atajada clave de Broun, uno de los mejores de la noche, sino el mejor, ante una aparición de Alanis y una mediavuelta de Ramos que pasó por apenas arriba del arco), Central recuperó y también dispuso de contras (al igual que la primera mitad), en los que nuevamente faltó precisión en la última acción.

Con los ingresos de O’Connor y Ferreyra, el conjunto auriazul mantuvo atento para que, en su búsqueda, no se descuidara atrás. Con uñas y dientes, mordiendo en cada sector, Central terminó sufriendo como siempre pero se regaló un triunfazo ante un equipo durísimo, que lo mantiene firme en la parte alta de la tabla y le permite seguir creciendo.

 

 

 

 

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