MARTES, 20 DE OCT.

El techo de un aula de la escuela Gurruchaga cayó luego de las intensas lluvias

Las autoridades de la escuela señalaron que las instalaciones no dieron a basto con la cantidad de agua que cayó en poco tiempo y desbordaron en el techo. Más de una centena de alumnos fueron desobligados. Descartan riesgos ni eléctricos ni estructurales

Uno de los techos de la escuela Gurruchaga calló, luego de la gran cantidad de agua caída entre el domingo y la jornada del lunes, mientras se desarrollaba el dictado de clases. Las autoridades de la escuela aseguraron que no hubo heridos y negaron cualquier riesgo de derrumbe o de riesgo eléctrico para los alumnos o el personal, mientras 110 estudiantes debieron ser desafectados.

Pablo Coppa, vicedirector de la institución ubicada en Salta al 3400 dijo a El Tres que el derrumbe sucedió debido a que una de las canaletas del lugar no resistió el peso del agua, desbordó y generó la caída de algunos paneles que constituían el techo de las aulas.

Cuatro salones quedaron comprometidas. No obstante, la dirección de la escuela sostuvo que el resto de la institución está en normal funcionamiento y que la electricidad fue cortada en esa ala del establecimiento: “La canaleta no resiste tanta cantidad de agua cayendo de golpe, no es la primera vez que pasa pero venimos de un período de pocas lluvias. Hay que estar atentos a estas situaciones climatológicas”, dijo Coppa, y adelantó que solicitarán al Fondo de Asistencia Educativa los recursos para la impermeabilización del techo: “Estamos hablando de un edificio de más de 100 años”.

El desplome tuvo lugar en las primeras horas de la tarde. Una de las alumnas capturó el momento en que las instalaciones cedían ante el peso del agua en medio de las actividades curriculares, y lo subió a su cuenta de la red social Tik Tok: «Está todo bajo control», sostuvo Coppa, y aclaró que el sistema eléctrico de la escuela se encuentra en perfecto estado, ya que no saltó ninguna térmica: “Eso quiere decir que está todo protegido. Incluso en ese sector, por más que se hubieran mojado los cables, no hubiese pasado nada, pero como una seguridad extra decidimos cortar la electricidad».

“No es la primera vez que pasa esto en la Escuela Gurruchaga, puesto que ya había sucedido en mayo pasado”, dijo el subdirector, y señaló: «Está todo bajo control. Tenemos mecanismos de comunicación muy aceitados con la comunidad y vinieron a retirar a sus hijos», tratándose de aproximadamente 110 estudiantes que se vieron desafectados.

Las autoridades estiman que, si se detiene la lluvia, podrá realizarse una revisión de las instalaciones y que la medida, que fue tomada sólo por este lunes, no tendría por qué extenderse en el tiempo y se podrían llevar adelante las reparaciones. El resto de la escuela siguió funcionando con normalidad.

Compartir nota

Tópicos

Últimas Noticias