MARTES, 20 DE OCT.

Un nuevo esquema terapéutico reduce hasta un 38% el riesgo de muerte en pacientes con Linfoma de Hodgkin

Dentro de los tratamientos compuestos por la quimioterapia tradicional más brentuximab vedotin, de Takeda, en la enfermedad  avanzada, fueron consistentes los observados en los primeros años de la investigación y confirmaron los beneficios contundentes de esta nueva combinación en términos de incremento de la sobrevida global (prolongación de la vida) y de la sobrevida libre de progresión (tiempo hasta que la enfermedad progresa).

 

El linfoma de Hodgkin (LH) es un tipo de cáncer del sistema linfático, caracterizado por el agrandamiento de un ganglio o grupo ganglionar y luego de 7 años de investigación. Los resultados del nuevo esquema terapéutico confirmaron los niveles que venían obteniéndose, la reducción de un 38% en el riesgo de muerte y de un 32% en el de progresión de la enfermedad, en comparación con la terapia estándar.

En el linfoma de Hodgkin, determinados glóbulos blancos, denominados linfocitos, crecen sin control, lo que provoca que los ganglios linfáticos se inflamen y que aparezcan bultos en todo el cuerpo. Entre los signos y síntomas del linfoma de Hodgkin se destacan: hinchazón indolora de los ganglios linfáticos en el cuello, las axilas o la ingle; fatiga persistente; fiebre; sudoraciones nocturnas; pérdida de peso de forma no intencional; picazón intensa y dolor en los ganglios linfáticos después de beber alcohol.

Dentro de los tratamientos compuestos por la quimioterapia tradicional más brentuximab vedotin, de Takeda, en el LH avanzado, fueron consistentes con los observados en los primeros años de la investigación y confirmaron los beneficios contundentes de esta nueva combinación en términos de incremento de la sobrevida global (prolongación de la vida) y de la sobrevida libre de progresión (tiempo hasta que la enfermedad progresa).

Puntualmente, sobre la combinación brentuximab vedotin, los resultados del estudio clínico de fase 3 ECHELON-1, correspondientes a 7 años de seguimiento, confirmaron los niveles que venían obteniéndose con la reducción de un 38% en el riesgo de muerte y de un 32% en el de progresión de la enfermedad, en comparación con la terapia estándar.

También, la investigación evidenció una sobrevida libre de progresión del 82.3% contra un 74.5% para el esquema terapéutico convencional, lo que en opinión de los investigadores son niveles que equivalen prácticamente a hablar de ‘curación’, mientras que, en términos de sobrevida global, el esquema combinado alcanzó el 93,5% vs. 88,8%.

El estudio ECHELON-1 compara ´cabeza a cabeza´ la quimioterapia tradicional, que ha sido el estándar durante muchos años, conocida con la sigla ABVD (por sus componentes adriamicina, bleomicina, vinblastina y dacarbazina) con la nueva droga, el anticuerpo monoclonal conjugado brentuximab vedotin, sumada al mismo esquema, pero sin bleomicina. Participaron de esta investigación más de 1.300 pacientes con diagnóstico de linfoma de Hodgkin en estadio avanzado y sin tratamiento previo, de más de 120 países.

Marta Zerga, médica hematóloga, directora del Área Médica del Instituto de Oncología Ángel Roffo (UBA) y miembro de la subcomisión de linfomas de la Sociedad Argentina de Hematología (SAH), sostuvo: «En la actualización a 7 años de seguimiento, se observa que estos resultados favorables se sostienen, es decir que se sigue viendo la diferencia a favor de la rama que incluye al brentuximab, tanto en sobrevida libre de progresión como en sobrevida global. En síntesis, el hecho de que a siete años se siga manteniendo la misma diferencia, constituye un dato muy relevante».

En esa línea, la Dra. Carolina Mahuad, médica hematóloga del Servicio de Hematología del Hospital Alemán y miembro de la Comisión de Linfomas de la Sociedad Argentina de Hematología (SAH), aclaró que «hoy en día, con la madurez de estos datos, una considera el uso de brentuximab vedotin en primera línea, fundamentalmente en este grupo de pacientes con linfoma de Hodgkin que tienen factores de mal pronóstico y presentan un estadio avanzado de la enfermedad y más baja probabilidad de lograr la respuesta completa con la combinación de quimioterapia que utilizamos en forma estándar. También aquellos adultos mayores en quienes el esquema tradicional es muy intensivo, o quienes presentan alguna patología pulmonar, como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC)».

Según proyecciones de prevalencia en otros países, cada año se presentan entre 2,5 y 3 casos nuevos de linfoma de Hodgkin cada 100 mil habitantes, lo que en Argentina representaría algo más de mil nuevos casos anuales. La mayor frecuencia se da en adolescentes y adultos jóvenes (entre los 15 y 40 años, pero con una mayor concentración entre los 25 y los 30) y en adultos mayores de 55 años.

«El tratamiento del linfoma de Hodgkin es un ejemplo exitoso de la oncología clínica, ya que un alto porcentaje de pacientes se curan con la primera línea de tratamiento. Ello es particularmente cierto en los estadios iniciales de la enfermedad. Sin embargo, en los estadios avanzados la tasa de curación resulta inferior con los tratamientos convencionales, de modo que muchos de estos pacientes podrían beneficiarse de la nueva combinación», concluyó la Dra. Zerga.

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