Fuero laboral de Rosario: lenta cobertura de vacancias, concursos polémicos y juicios larguísimos
El Gobierno llamó a concurso para cubrir dos de las cuatro sillas desiertas en la Cámara de Apelaciones en lo Laboral. “Los procesos han tenido cuestionamientos, porque no han sido transparentes”, dijo el abogado Norberto Ferrari.
- Info general
- Por Luciano Couso
- Mar 15, 2025
La Cámara de Apelaciones en lo Laboral de Rosario es una sola pero está dividida en tres salas de tres miembros cada una. La cuenta es simple, el resultado da nueve. Sin embargo, actualmente hay cuatro magistrados para cubrir la totalidad de la resoluciones impugnada en primera instancia y que llegan a la alzada. El gobierno provincial frenó la designación de un camarista en ese fuero cuyo proceso de selección se realizó durante la gestión de Omar Perotti, y ahora convocó a un nuevo procedimiento, pero solo para cubrir dos de los cuatro vacíos. “Estamos ante un déficit importante, y llamar a un concurso solamente para cubrir dos vacantes agrava ese déficit, porque en realidad las vacantes son cuatro”, dijo a Conclusión el abogado laboralista y fundador de la Asociación que los agrupa, Norberto Ferrari, para quien la carencia de magistrados y recursos redunda en “el alargamiento de los juicios laborales, que son créditos alimentarios que están en juego, y el alongamiento de todo eso -sin la actualización monetaria-, favorece tanto a las grandes empresas como a la Aseguradoras de Riesgo de Trabajo (ART)”.
La situación de la primera instancia del fuero también dista de ser ideal. Hay diez juzgados para una población que excede la de la ciudad de Rosario, porque abarca a Villa Constitución, Casilda y San Lorenzo. El fuero laboral de Rosario generalmente ha tenido un déficit de juzgados y de cámara también. Tenemos 10 juzgados y si lo comparás con Córdoba o Capital Federal, que tienen poblaciones más o menos similares, tenemos un tercio de primera instancia”, precisó Ferrari.
“Y también tenemos mucho menos en la alzada, en la Cámara. En el caso particular actual, digamos, no solamente harían falta más juzgados de primera instancia, sino que también la Cámara Laboral, que tiene tres salas, cada una con tres jueces, tendría que tener nueve. En este momento tiene cuatro en total, con lo cual se van turnando para cubrir la vacante de cada una de las salas”, abundó el abogado laboralista.
Concursos y transparencia
El Gobierno llamó a concurso para cubrir dos de las cuatro vacantes en la Cámara Laboral rosarina a mediados de febrero. Fuentes que conocen el fuero dijeron a Conclusión que el Consejo de la Magistratura provincial, encargado del proceso, “debe publicar la fecha, lugar y hora del sorteo de jurados en su página web”, pero “la falta de una antelación determinada y la poca difusión del proceso han generado preocupación entre los interesados”. Agregaron, como ejemplo, que “la posibilidad de publicar el sorteo el mismo día o en la jornada previa conspira contra la chance de los interesados de que puedan controlar cómo se realiza”.
Para el abogado Ferrari, los concurso encuentran como limitación que el Consejo de la Magistratura provincial está constituido por decreto, que cada gobierno acomoda de acuerdo a sus intereses. “Se ha establecido esta especie de consejo de la magistratura por decreto, cada gobernador lo va armando a su imagen y semejanza”, dijo.
El laboralista agregó que “los concursos han tenido generalmente cuestionamientos importantes, porque no han sido muy transparentes. Han sido cuestionados, la Asociación de Abogados Laboralistas los ha cuestionado, y otras organizaciones también en el pasado. No voy a decir de este, porque no terminó aún”.
En esa línea, sostuvo que «en este sí te puedo decir que tiene un déficit desde el inicio, que es la cantidad de magistrados que van a cubrir 2 vacantes, cuando hay 5. Pero generalmente han sido cuestionados los concursos por una falta de transparencia en general. Eso ha sido así, y ha sido en distintos gobiernos que han pasado. No solamente en este de Pullaro, sino en gobiernos anteriores».
–Esa falta de transparencia, ¿tiene que ver con buscar determinado perfil de los jueces que se quieren para el fuero laboral, ligados a empresas o las ART?
—Sí, a veces sí, a veces el perfil vinculado a algún espacio de la magistratura en particular, a algún espacio político. Los perfiles difieren, pero si más de una vez ha ocurrido casos importantes de jueces que tenían un perfil más bien pro patronal, que se ha verificado porque actuaban generalmente como abogados de empresas, de grandes empresas, o venían de cargos vinculados a algunos de los gobiernos–, explicó Ferrari.
Días atrás, otro reconocido abogado laboralista rosarino, Vildor Garavelli, dijo en declaraciones a Radio Universidad que “para la Cámara Laboral ya había alguien elegido un juez, en la última época del gobierno de Perotti, y cuando asume el gobierno lo retira y comienza todo el proceso de nuevo”. También señaló que “hoy la selección no es transparente”.
Efectos de la escasez
La insuficiencia de juzgados, las vacancias de los que hay y limitación de los recursos disponibles en el fuero provocan como consecuencia, explicó Ferrari, demoras en la tramitación de los expedientes que van en detrimento, en general, de los trabajadores.
El efecto “es el alargamiento de los juicios laborales, que son créditos alimentarios que están en juego, y el alongamiento de todo eso sin la actualización monetaria, hace que favorezca tanto a las grandes empresas como a la ART”, sostuvo el abogado.
“El alargamiento favorece a ellos, a los trabajadores nunca los favorece porque el crédito se va depreciando (con el paso del tiempo), porque no hay actualización monetaria. Los intereses son bajos respecto de lo que debieran ser, y por lo tanto se deprecia ese crédito alimentario que tienen los trabajadores”, precisó.
El especialista dijo que “con una simple comparación de lo que podría haber adquirido un trabajador con el crédito cuando inició el juicio, y lo que puede comprar cuando lo terminó, y vas a ver que perdió”.
Industria del incumplimiento
Habitualmente en épocas de gobiernos conservadores o contrarios a los intereses del mundo del trabajo, comienza a circular una idea falaz que busca instalarse en el sentido común como verdad, de tanto repetirla acríticamente: existe en los tribunales una “industria del juicio”. Ese planteo suele ser acompañado de propuestas de recortes de derechos laborales y búsqueda de precarización de las relaciones de trabajo.
“Nosotros siempre decíamos que lo que existía era la industria del incumplimiento más que la industria del juicio. Porque el trabajador en general, y yo te lo digo por una experiencia de casi 40 años de abogado, no es que quiere hacer juicio. En general hay un incumplimiento previo, ya sea en las condiciones de trabajo, para que se produzcan los accidentes, en los incumplimientos de la cuestión salarial, despidos arbitrarios. Si no hay un incumplimiento previo no hay juicio”, sostuvo Ferrari.
Además, explicó “en general llegan a juicio un porcentaje muy bajo de los conflictos que podrían verdaderamente llegar”. De todos modos, señaló que por períodos aparecen los llamados “caranchos”, usualmente ligados a empresas o a las propias aseguradoras de riesgo. “Yo lo llamo como una patología, caranchos que pueden existir y han existido en distintos fueros, no solamente en el laboral, Eso puede ser, pero generalmente están alimentados, aunque eso no coadyuva a lo que le llaman la industria del juicio, desde las propias ART o desde la SRT (Superintendencia de Riesgos del Trabajo), desde lugares que realmente no son del lado de los abogados laborales”, finalizó.

