Paralización del Incaa: advierten un récord histórico de cero películas argentinas fomentadas durante esta gestión
Las entidades profesionales, nucleadas en la organización Espacio Audiovisual Nacional, resaltaron que en distintas oportunidades el presidente del Incaa declaró públicamente que su conducción del instituto se basaría en el estricto cumplimiento de la Ley de Cine, pero hizo todo lo contrario.
- Espectáculos
- Abr 29, 2025
Un grupo de reconocidas entidades profesionales de directores, guionistas y productores realizaron un balance del primer año y medio de gestión de Carlos Pirovano al frente del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa) y planteó que los resultados fueron altamente negativos, con un récord histórico de cero películas argentinas fomentadas durante su presidencia.
Las entidades profesionales, nucleadas en la organización Espacio Audiovisual Nacional, resaltaron que en distintas oportunidades el presidente del Incaa declaró públicamente que su conducción del instituto se basaría en el estricto cumplimiento de la Ley de Cine. Sin embargo, desde el inicio de su gestión, tomó decisiones que no solo contravienen la letra de la norma, sino fundamentalmente su espíritu.
«El Incaa tiene como finalidad primordial el fomento y la regulación de la actividad cinematográfica. No obstante, todas las medidas adoptadas han perjudicado el desarrollo y crecimiento de la industria audiovisual. Prueba de ello es que, a lo largo del 2024 y en lo que va de 2025, Carlos Pirovano se ha convertido en el único presidente del Incaa en tener el récord histórico de cero películas argentinas aprobadas durante su gestión», advirtieron desde Espacio Audiovisual Nacional.
Al momento de destacar las decisiones más perjudiciales para la industria audiovisual nacional, las entidades agruparon las mismas en tres grandes temas. El primero, engloba todo lo concerniente a la eliminación de los instrumentos de fomento a la producción.
«La supresión de la ‘preclasificación de proyectos’ ha impedido que las productoras cuenten con previsibilidad respecto a los subsidios que podrían obtener, dificultando la elaboración de planes económicos y la formalización de coproducciones internacionales, lo que ha provocado la pérdida de recursos genuinos para la producción nacional. Muchas producciones que ya contaban con fondos internacionales asignados han tenido que renunciar a esos recursos debido a la falta de reglas claras, afectando proyectos que llevaban años de desarrollo e inversión», identificaron.
Además marcaron que la implementación de créditos bancarios como herramienta de fomento ha demostrado ser ineficaz, tal como «la historia ha probado reiteradamente», ya que «este mecanismo no funciona en la industria cinematográfica debido a la naturaleza de su ciclo económico» y «como resultado, ninguna productora ha accedido a estos créditos».
En el segundo gran ítem, Espacio Audiovisual Nacional enumera las políticas nocivas ligadas al retiro del apoyo a la difusión y comercialización del cine nacional.
«Mediante la Resolución 16/2024, se suspendió el apoyo económico a festivales y organismos provinciales, limitando el acceso del público a un cine nacional diverso y favoreciendo exclusivamente a las grandes compañías internacionales», apuntaron.
Asimismo, cuestionaron la eliminación de herramientas como la cuota de pantalla, la «media continuidad» (que permitía extender la exhibición de películas exitosas en salas comerciales) y las ayudas a lanzamientos, dificultando la planificación de estrenos y limitando el acceso del público a un cine nacional diverso.
En la misma sintonía, las entidades marcan lo ocurrido con el cine Gaumont, que pasó a programar cine internacional, el mismo que exhiben las salas comerciales, desplazando al cine argentino de sus pantallas.
A la vez, se transfirió la plataforma Cine.ar a la Secretaría de Medios y Comunicación de la Presidencia, generando incertidumbre sobre su continuidad. «Como resultado de estas medidas, en 2024 la participación del cine argentino en la taquilla fue la más baja registrada, representando apenas el 2,19% del total, una caída del 60% en comparación con 2023», detallaron.
Dichas políticas llevaron al tercer gran problema que identifican las entidades firmantes del comunicado, que es la pérdida de presencia en el ámbito internacional. «Queda claro que el balance de esta gestión es altamente negativo. Desde las asociaciones del sector hemos acercado propuestas para que la actividad audiovisual siga funcionando según la Ley de Cine, e incluso propusimos mejoras. Hemos compartido ejemplos de países como España, Uruguay, Colombia, y Chile, cuyas cinematografías han crecido exponencialmente gracias a políticas de fomento modernas. Y finalmente hemos advertido a las autoridades sobre las consecuencias negativas e irreversibles que tendrían las medidas que anunciaban y que fueron tomando. Lamentablemente, no hemos sido escuchados y hoy, el Cine Argentino atraviesa una crisis sin precedente», concluyeron.
Las entidades firmantes de este balance son la Asociación de Productores Independientes de Medios Audiovisuales (Apima); la Sociedad General de Autores de Argentina (Argentores); la Cámara Argentina de Distribuidores Independientes Cinematográficos (Cadicine); la Cámara Argentina de la Industria Cinematográfica (Caic); la Cámara Argentina de Productoras Pymes Audiovisuales (Cappa); el Colectivo de Cineastas (CDC); la Asociación General de Directores Autores Cinematográficos y Audiovisuales (DAC); el Proyecto Cine Independiente (PCI) y Realizadores Integrales del Cine Documental (RDI).

