¿A cuánto debería ascender el Salario Mínimo Vital y Móvil si hubiera seguido a la inflación?
Desde que asumió Milei, el SMVyM perdió un 33,5% de poder de compra. Actualmente es de $296.832, una cifra que “desdibuja su función como herramienta para fijar un piso salarial”, según Cifra-CTA.
- Economía
- May 5, 2025
La actualización del Salario Mínimo, Vital y Móvil se discutió la semana pasada entre organizaciones sindicales y empresariales en el Consejo que reúne a las partes, en procura de una actualización. Como en el último año y medio, no hubo acuerdo entre los sectores y el Gobierno definirá, por decreto, el porcentaje de aumento y el nuevo monto. Actualmente es de $296.832, lo que alcanza para cubrir el 31% de la canasta que establece el umbral de la pobreza.
Un informe del centro de estudios Cifra, de la CTA de los Trabajadores, muestra que desde la asunción de Javier Milei en la Presidencia de la Nación el SMVyM perdió un 33,5% de poder de compra. De ese modo, sostiene el documento elaborado a fines de abril, queda “desdibujada su función como herramienta para fijar un piso salarial”. Y agrega que “en febrero de este año, el salario mínimo representó menos de una quinta parte del salario promedio registrado del sector privado”.
Además, estima a cuánto debería alcanzar si hubiese acompañado el proceso inflacionario: “Si el salario mínimo no hubiese perdido poder de compra a lo largo de este tiempo, estaría actualmente cerca de los $ 700.000”. Algo más del doble.
La pérdida de poder adquisitivo del SMVyM no se inició con el Gobierno de Milei, aunque sí lo profundizó en su guerra contra los sueldos y las jubilaciones. “La pérdida sufrida durante este gobierno se acumula con retrocesos previos, por lo que el salario mínimo se ubicó en abril de 2025 en un nivel real que es 44,1% más bajo que en noviembre de 2019, al final del gobierno de Cambiemos, y 57,3% menor que noviembre de 2015”, precisa el informe de Cifra-CTA.
El salario mínimo que define el Consejo -o, de no haber acuerdo entre las representaciones del capital y el trabajo, lo hace por decreto el Gobierno- tiene un valor de referencia, que puede ser más simbólico o más real. Pero que, en cualquier caso, establece un piso que no puede perforarse.
“A lo largo de 2024 hubo cuatro reuniones del Consejo Nacional del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo, Vital y Móvil. En todas ellas, ante la falta de acuerdo, fue la Secretaría de Trabajo quien determinó los aumentos nominales, que fueron prácticamente equivalentes a la propuesta del sector empresario”, reseña el documento aludido.
Agrega que “su última resolución, de diciembre de 2024, implicó continuar con la tendencia decreciente del salario mínimo, de modo que se perdió entre el último aumento previo a esta resolución y el mes en curso un 7% de poder adquisitivo”.
Además, señala que “tras este retroceso histórico, el valor real del salario mínimo es inferior al vigente durante la mayor parte de la década de 1990 y en la crisis final del régimen de convertibilidad (2001), cuando, como sucede en la actualidad, esta política se había abandonado como herramienta para determinar pisos salariales e impulsar una menor desigualdad salarial”.
La semana pasada el Gobierno convocó, por primer vez en el año, a una reunión del Consejo, con el fin de actualizar el salario mínimo. De la convocatoria participaron representantes del Ejecutivo nacional, empresarios y la Confederación General del Trabajo (CGT) y las Centrales de Trabajadores de la Argentina (CTA).
La CGT, la CTA Autónoma y la CTA de los Trabajadores unificaron sus planteos y reclamaron un Salario Mínimo, Vital y Móvil de $644.165 para abril y $657.703 para mayo. Del lado empresario propusieron un salario mínimo de $301.500 en abril, $306.500 en mayo y $311.500 en junio, lo que implica un aumento del 1,3% mensual sobre el monto actual.
Ante la falta de acuerdo entre las partes, cuya diferencia de criterios es abismal, el Gobierno nacional resolverá por decreto la actualización del SMVyM, que hoy representa apenas del 31,6% de la Canasta Básica Total, la que utiliza el Instituto Nacional de Estadísticas y Censo (Indec) para establecer la línea estadística de la pobreza.



