Crimen de la barbería: “Entendemos que ha sido una cuestión pasional, de despecho”
Un joven de 28 años fue imputado por homicidio agravado por alevosía por el asesinato del peluquero Alejo Riveros, ocurrido 25 de abril en el comercio de la víctima, ubicado en México al 1200.
- Policiales
- May 8, 2025
La fiscal del Equipo Fiscal Transitorio en Violencias Altamente Lesivas , María de los Ángeles Granato, imputó a un joven de 28 años identificado como Pablo L., como presunto responsable del ataque mortal contra el barbero Alejo Riveros (26), asesinado a puñaladas en su comercio de la zona oeste de Rosario, en barrio Larrea. El crimen ocurrió la noche del 25 de abril pasado y ambos se conocían. Para la Fiscalía, se trató de un hecho vinculado a cuestiones emocionales por una tercera persona conocida de la víctima y del victimario. El acusado quedó en prisión preventiva por dos años.
Alejo Riveros atendía a un cliente en su barbería el 25 de abril a las 20.30. No le llamó la atención que ingresara al local Pablo L, a quien conocía de antes. Cuando terminó de atender, y mientras estaba de espaldas a su conocido, recibió un golpe en la cabeza “con un elemento contundente”, explicó tras la audiencia de imputación la fiscal Granato.
Tras el golpe que “lo tomó por sorpresa”, Pablo L. atacó con una arma blanca al peluquero y le provocó múltiples heridas en la zona del cuello y el tórax, según describió la fiscal durante la acusación, que tuvo lugar este miércoles en el Centro de Justicia Penal de Rosario.
Sobre el motivo, explicó que ambos “mantuvieron relación en distintos tiempos con un chica, que no tiene ningún tipo de responsabilidad en el hecho”, dijo la fiscal, y agregó que incluso la mujer aportó información en la investigación que derivó en la detención del supuesto homicida el 3 de mayo pasado. “Entendemos que ha sido por una cuestión pasional, de despecho, que Pablo atacó y mató a Alejo”, añadió Granato durante una rueda de prensa posterior a la audiencia.
La fiscal acusó al joven de 28 años por el delito de homicidio agravado por alevosía, teniendo en cuenta la cantidad de puñaladas y el conocimiento previo que había entre la víctima y el agresor. La pena en expectativa por ese delito es de prisión perpetua, recordó.
La jueza de la audiencia, Eleonora Verón, formalizó la imputación al acusado y le dictó prisión preventiva por dos años, como había solicitado la Fiscalía. Para llegar hasta Pablo L, los investigadores se basaron en testimonios de familiares y amigos de la víctima, en grabaciones de cámaras de videovigilancia, en impactos de antenas de teléfonos celulares que permitieron ubicar al agresor en la zona del a barbería el día y a la hora del crimen, y una huella de zapatilla que coincide con el calzado usado por el joven, describió Granato.
También explicó que luego de apuñalar al barbero, dejó el lugar alrededor de las 20.59 y escapó en el automóvil en el que había llegado, un Ford modelo Fiesta Max.

