¿Cómo son los días de una médium?: «Ellos no saben que están muertos”
Mónica Freixes empezó a verlos a los trece años, de manera paulatina. "Iba por la calle y veía otra gente que iba al lado de otras personas. Con el tiempo empezó a ser más fuerte. Muchos de ellos piensan que siguen vivos" expresó en diálogo con Conclusión la médium española.
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- Por Gisela Gentile
- May 18, 2025
A la médium española Mónica Freixes se le presentan personas muertas desde que tenía trece años, con el tiempo y la experiencia, aprendió a llevar una vida diferente que por momentos fue agotadora. Unos días atrás visitó la ciudad de Rosario y explicó con detalles lo que significa mediar entre dos mundos, el de los vivos y el de los muertos. Además contó que también se contacta con seres de otras galaxias y sin lugar a dudas «la raza humana es la más cruel porque no tiene compasión».
¿Cuándo te diste cuenta que eras médium?
-Es difícil de explicar. Lo sé ahora, pero cuando uno es médium no se da cuenta porque sale de una forma muy natural. Entonces, tú no sabes lo que es un médium, lo entiendes al cabo de los años. Yo con 13 años perdí a mi papá. Y de repente empecé a verlo de una forma particular, no era un fantasma, era mi papá, pero no tenía pies.
Él me hablaba y me decía que estaba bien, que no llorara, que cuidara de la mamá. Incluso mi padre era electricista y tenía el carnet de gas. Y se fue con la ansiedad de no haber arreglado el calentador de gas. Y me ha dicho, yo estuve tres días arreglando el calentador de gas. ¿En serio? ¿Va en serio? Y un día dice mi madre, Mónica, el calentador funciona y yo le dije ha sido el papá.
Todo empezó así de manera paulatina, iba por la calle y veía gente que iba al lado de otras personas, en ese momento tenía 13 años. Pero luego empezó más fuerte. Una vez yo estaba trabajando y me viene un chico con una gorra roja y me dice, estoy muerto a lo que le respondo, ya lo sé. Porque ellos no saben que están muertos, tú cuando pasas no lo sabes, realmente no lo sabes y muchos piensan que siguen vivos todavía.
¿Qué encuentro con algún muerto te ha quedado marcado?
-Ese mismo chico de gorra roja me dijo mi mamá va a venir a comprar… necesito que le digas que lo que va a hacer esta noche no lo haga. Su mamá se iba a suicidar porque lo echaba de menos. Y yo pensaba, yo no lo puedo decir a una señora que no conozco semejante cosa, además, su hija trabajaba conmigo y nos llevábamos muy mal. Finalmente, vino la señora y no pude porque me dio mucha vergüenza. Incluso, volvió a venir al día siguiente y él me empujó para caer en ella y le dije, mirá lo que vas a hacer esta noche, por favor, no lo hagas. Esas pastillas que tienes en la mesita no las tomes porque luego vas a tener más nietos y te van a necesitar. A lo que respondió, ¿voy a tener más nietos? ¿y cómo es mi hijo? Pues lleva una gorra roja, lleva aquí una medalla y un pendiente; y me dice, es mi hijo. Él me ha dicho que si lo haces descansará en paz y me dijo, no lo haré, no lo haré.
¿Todos los muertos se presentan de la misma manera con los médiums?
– Yo tengo el tercer ojo muy desarrollado, pero eso que veo no es para mí, sino es para la persona. Y allí les digo por ejemplo que tu papá está con unos zapatos marrones que le gustaban, el cinturón de la hebilla de forma de herradura, es decir puedo describirlos. Entonces, más que para mí, es para la persona que escucha y recibe esa prueba física.
¿Cómo te sentís física y psíquicamente con eso?
-He aprendido a controlarlo, pero ellos vienen a la hora que les da la gana, resultando desgastante por momentos. Además, tú estás allí y dicen, mira, es Medium, nos está viendo y hacen cosas tremendas o te llaman a la puerta, llévame a la luz, llévame a la luz. Te preguntan si realmente están muertos. Y muchos de ellos, te explican lo de la reencarnación, lo que les ha pasado. Y a veces están una hora y media explicándote su vida de vivos y eso implica un desgaste.
¿Y cómo manejás esa alta demanda?
– He llegado a decir que necesitaba poner un horario de Medium y venir a tal hora, porque no puede ser… Últimamente no lo hago mucho porque ya no lo necesitan. Ha habido una evolución y ya pasan directamente a la luz y esos espacios que habían antes de oscuridad han cambiado y esos espacios de oscuridad van desapareciendo.
¿Y por qué desaparecen esos espacios?
Es una cuestión de evolución, de cambios en las dimensiones, de trabajo personal de las personas. La reencarnación estaba completamente dominada por seres oscuros, donde ellos vivían en un mundo atrapado emocional o mentalmente, entonces no podían avanzar a una nueva vida porque quedaban enganchados. Por ejemplo, si te morías con una culpa, se quedaban. Somos países de mucha religión, donde está el pecado, y tú te crees que no eres merecedor; y como hay un libre albedrío, tú mismo te retienes. Es una trampa psicológica emocional.
Entonces, quedan en una dimensión creando más energía negativa que nos perjudica a todos. Pero es que hasta el cosmos, hasta el universo, se quedan ahí enganchados, pensando que son malas personas que son malas personas. Entonces, muchos trabajos de las médiums es hablarles y decirles que no fue para tanto. No pasa nada… y se convierte en luz, es una especie de liberación.
¿Los humanos hemos evolucionado en consciencia planetaria?
Yo hablo con muchas razas extraterrestres y dentro de las peores, se encuentra la humana; son crueles, egoístas, sin dudas la peor de todas. Lo siento porque soy humana, no tenemos compasión y eso es horrible. Las otras razas no te tienen en cuenta si eres feo, si estás cojo, si eres pobre, no importa. En cambio, ya sé que hemos estado muy influenciados por seres de oscuridad, pero la raza humana tiene mucho que aprender, yo tengo mucho que aprender. Entonces, los seres de luz cuando vienen, sufren mucho y lloran. Y se preguntan, cómo puede ser que seáis así de animales todavía, ¿no? Pero estamos cambiando. Estamos trabajando mucho para poder cambiarlo.

