Daniel Feierstein: “La ley de la selva tiene mucha aceptación social, porque se basa en una profunda desesperanza”
El doctor en Ciencias Sociales y docente universitario planteó que es fundamentar dilucidar "cuánto de lo que aceptamos o incluso generamos nos llevó a esta situación en la cual existe tal facilidad para irradiar emociones negativas como el odio, el resentimiento y la envidia".
- Conclusion TV
- Por Lautaro Zeballos
- Jun 7, 2025
El doctor en Ciencias Sociales e investigador del Conicet, Daniel Feierstein, publicó en 2019 «La construcción del enano fascista: los usos del odio como estrategia política en la Argentina”, un libro previo a la irrupción de Javier Milei en el terreno electoral, que identificó un proceso que el actual presidente usufructuó con creces.
“Ante la pregunta de si Milei es fascista o no, me parece necesario aclarar que es una formulación errónea. El orden de los factores es el inverso. En la Argentina comenzaron a emerger prácticas fascistas y Milei ha sido capaz de identificarlo y subirse a esa ola. Ahora, el hecho de que eso esté creciendo hace que la situación sea preocupante porque puede derivar en que este Gobierno se transforme en un régimen fascista, pero también puede derivar en que sea el fascismo el que desplace a Milei en un contexto de crisis”, advirtió Feierstein, en una entrevista exclusiva con Conclusión.
Para el también docente universitario, las interpelaciones deben estar principalmente dirigidas a dilucidar “cuánto de lo que aceptamos o incluso generamos nos llevó a esta situación en la cual existe tal facilidad para irradiar emociones negativas como el odio, el resentimiento y la envidia”.
Feierstein encuentra en la pandemia un gran acelerador del proceso que venía divisando previamente y distingue a la cena de Olivos como un punto de estallido que va más allá del escándalo propio de la falta, ya que configura un nuevo clima político.
Esto último -desarrolla el sociólogo- se produce por un combo de hechos y circunstancias. El escenario pandémico sometió al mundo y a la sociedad argentina a un nivel de sufrimiento sumamente amplio, pero en ese contexto, aquellos que planteaban la importancia de los valores solidarios, las luchas colectivas y el sacrificio en aras del bien común terminaron expuestos haciendo todo lo contrario.
“Ante la sensación de que el contrato social es una farsa, la propuesta del actual Gobierno es que no haya ningún contrato. La propuesta no es de construcción solidaria para decir ‘no, esto no puede pasar más, ahora tenemos que lograr que las normas las cumplan todos’. Hay una mirada nihilista y desesperanzada de que eso nunca va a ocurrir, entonces para el caso aparece como mejor opción que no haya ningún contrato y que cada uno haga lo que pueda. Es la ley de la selva, pero lo peor es que tiene mucha aceptación social, porque se basa en mucha desesperanza”, señaló.
“Es que cuando se intentó construir un contrato social, nos terminaron jodiendo. El gran desafío político es cómo volver a reconstruir la confianza en la cooperación, porque la ley de la selva es lo más cruel que podemos imaginar como lazo social. Ahora, la ley de la selva fue posible porque nosotros mismos construimos esa desesperanza”, enfatizó.

