Florencia Canale: “En el pasado tenemos mucho para observar y pensar, por eso me obsesiona la historia”
La escritora y periodista llega a Rosario para presentar “La cruzada”, su nueva novela. En esta oportunidad cuenta la historia de una valiente mujer, cuyos comportamientos transgredieron los límites impuestos en el siglo XVII.
- Cultura
- Por Mario Luzuriaga
- Jul 3, 2025
La reconocida y prolífica escritora Florencia Canale regresa a Rosario este viernes para presentar su última novela. Se trata de «La cruzada», en la que se adentra en la fascinante vida de Catalina de Erauso, conocida también como la «monja alférez», una mujer que desafió todos los mandatos y convenciones en pleno siglo XIV. Fue internada en un convento a las 4 años, de dónde huyó a las 15, para terminar adoptando una identidad masculina y convertirse en militar.
En entrevista con Conclusión, Canale adelantó algunos de los pormenores de la presentación que se realizará en Petite Ross (Salta 2250), a partir de las 19.
– ¿Qué fue lo que más te atrapó de esta historia?
-Tantas cosas (risas). Por lo pronto era una mujer distanciada en tiempo y espacio de lo que venía escribiendo. Me he dedicado en las once novelas anteriores al siglo XIX, a América y el Río de la Plata; y al proceso independentista de América del Sur. En este caso me metía en un desafío importante, que te diría que no solamente por el desafío en sí, sino por su historia. Me parece que es un antes y un después, conocer a Carolina de Erauso. En principio, que se transformara en una fugitiva, que se vistiera de varón para salvar su pellejo, para mí fue inquietante. Y después que haya cruzado los mares, llegar a América del Sur y que haya escrito sus memorias; fue una precursora de sor Juana Inés de la Cruz casi un siglo previo. Hay tantas cosas que me asombraron y deslumbraron, incluso lo complejo, lo difícil, lo contradictorio, lo punible; porque hubo momentos en la que se transformó en una criminal.
– Fue una criminal cargada de un espíritu romántico, que hace enriquecedora a la historia.
– No quiero, incluso, ponerla como una víctima de las situaciones que le tocó vivir. Yo creo que ella tomó decisiones y jamás victimizándose. Podemos pensar que lo hizo para poder escapar de la Inquisición, mató gente para defenderse; pero no me gusta victimizarla. En general, no me gusta el proceso de victimización de la mujer, tanto en el pasado, como en el presente. Me parece un artilugio vil y manipulador, en todo caso. Es una sobreviviente que fue en busca de la libertad, sabiendo que esa práctica tenía consecuencias, y que podían ser mortales. Igual se la jugó.
– En tu bibliografía retratas a todas estas heroínas anónimas, ¿qué otra historia te gustaría contar en el futuro?
– Mirá, por suerte me aparecen nuevos desafíos y nuevas historias que quiero revelar. Por lo pronto ya estoy trabajando, no escribiendo, en mi próxima historia de una mujer con una vida deslumbrante e inquietante. Pero mi heroína, desde que tengo cinco años, es Juana de Arco. Me encantaría escribir algo de ella en algún momento. Tan abordada es Juana de Arco, no es una mujer anónima, es casi una celebridad a esta altura de la vida.
– Cuando uno revisa la historia, son los hombres los protagonistas y se omite bastante el papel de las mujeres en esos tiempo. En tus libros descubrimos estos secretos que esconden estas damas.
– Lo que yo persigo es cómo se hacía para llevar una vida y no morir en el intento, aunque la muerte es inevitable. Sin embargo, intento aprender de esas mujeres y hombres, de esas vidas. Cómo se hace ese recorrido, en qué condiciones, y te diría, no solamente en condiciones prácticas o económicas, sino emocionales. En el pasado tenemos mucho para observar, pensar y encontrarnos; me parece que esa es una razón por la que yo tengo tanto interés y obsesión por la historia.
– ¿Te gustaría escribir sobre mujeres del siglo XX?
– Seguramente, pero no por ahora. Para mí el siglo XX es el presente, te diría que desde la década del 1930 para atrás podría ser. Hubo muchas mujeres interesantes, pienso en Mata Hari, pero todavía tengo mucho pasado por recorrer.

