Reinfenstuel quedó detenido en prisión preventiva y el fiscal aseguró que se trató de un «crimen de odio»
El profesor de química fue imputado formalmente este viernes como coautor del crimen de Ivana Garcilazo y el juez Fernando Sosa dictó prisión preventiva por el plazo de ley. La defensa del acusado solicitó que sea trasladado a Vera y que se preserve su integridad física.
- Ciudad
- Por Luciano Couso
- Jul 4, 2025
El docente de química y profesor de historia Damián Reinfestuel, fue imputado este viernes como coautor del asesinato de la hincha de Rosario Central, Ivana Garcilazo (32), ocurrido la tarde del 30 de septiembre de 2023 luego del clásico entre el club de Arroyito y Newell’s Old Boys, y quedó en prisión preventiva por dos años.
El fiscal del caso, Lisandro Artacho, dijo durante la audiencia que se trató de “un crimen de odio” y reveló que el acusado, que estuvo prófugo en Bolivia hasta el 25 de febrero pasado, había cambiado su identidad por la de Lucio Rodríguez, se hacía pasar por ciudadano uruguayo y daba clases en la escuela de un pueblo cercano a Santa Cruz de la Sierra.
También se conoció que, en la misma jornada del crimen, Reinfestuel pidió un remis para volver a su casa de la localidad de Pérez y según la declaración del chofer, estuvo a punto de arrojarle una lata de cerveza a otros hinchas de Central que pasaban en moto por 9 de Julio y Vera Mujica: “Estos hijos de puta me están gozando”, dijo, mientras amagaba a arrojar la bebida. Según el remisero, cuando subió al auto “estaba desfigurado, alcoholizado y drogado”.
Fernando Sosa, el juez de la audiencia que se realizó en la mañana de este viernes en el Centro de Justicia Penal de Rosario, aceptó la imputación y le dictó prisión preventiva al acusado por dos años, por el delito de homicidio agravado por ser cometido en espectáculo público.
La defensa de Reinfestuel, por su parte, no cuestionó que quede preso pero solicitó el traslado a la Unidad Penitenciaria 10 de Santa Felicia, en el departamento Vera. Además, pidió que “se preserve la integridad física” de cliente en el Servicio Penitenciario santafesino y que se le quite la calificación de preso de alto perfil Nivel 1, que se utiliza para narcos y sicarios que pudieran poner en riesgo la seguridad de la población desde su lugar de encierro.
En un hecho poco frecuente, una hermana de la víctima pidió hablar durante la audiencia, y fue autorizada. Silvina Garcilazo dijo que “estas personas arruinaron completamente mi vida, llevo cinco intentos de suicidio”. Y le pidió al juez que haga “justicia” porque, aclaró, no desea “venganza”.
Por el crimen de Ivana Garcilazo, quien murió por el impacto de un piedra en su cabeza mientras conducía su motocicleta por calle Ovidios Lagos a la altura de Montevideo, al regresar de la cancha de Central y con un buzo de ese equipo, fueron imputados en octubre de 2023 como coautores Ariel Cabrera y Juan José “Tuerca” Massón. Ambos habían ido a ver el partido esa tarde a la casa de un hermano de Massón, llamado Luis, en la zona de Cafferata y Catamarca, Todos son simpatizantes de Newell’s.
Luego del partido, otras dos personas que estaban en la casa se fueron, mientras que el dueño del inmueble se quedó porque le llevaban a su hijo. Según el planteo de la Fiscalía -en base a los impactos de las antenas de teléfonos celulares-, Cabrera, “Tuerca” Massón y Reinfestuel se fueron hasta la zona del parque de la Independencia.
«Ponete contento, porque la mataste»
El fiscal realizó un repaso de los testimonios recogidos durante la investigación de testigos directo del ataque a piedrazos que tres personas realizaron alrededor de las 19.10 del 30 de septiembre en Ovidio Lagos y Montevideo. “Cinco testigos presenciales del hecho, todos coinciden en que eran tres personas, que los tres tiran piedras en la dirección en la que circulaba Ivana en la motocicleta, que no llevaba casco en ese momento”, dijo Artacho, y contó que uno de ellos, un taxista, se acercó a uno de los agresores y le dijo: “Ponete contencto porque la mataste”.
De acuerdo a los testigos, los tres hombres, uno con buzo rojo, otro negro y otro celeste, tomaron baldosas de la vereda y se las tiraron a Garcilazo. Una dio en la cabeza, la mujer perdió el control del motovehículo y fue a para a la vereda. Murió en el acto, según la autopsia.
El novio de Garcilazo, Daniel Valenzuela, que venía en su moto detrás, se enfrentó con uno de los atacantes, a quien golpeó con una linga que llevaba en pecho. Luego fue identificado como Cabrera, que le quitó la linga, escapó y descartó la cadena en un árbol en Montevideo y Callo, mientras los otros dos escaparon por Montevideo hacia el oeste, dijo el fiscal.
Tras la difusión de las imágenes obtenidas de cámaras de videovigilancia de la zona, el 9 de octubre, tres testigos se acercaron a la Fiscalía y reconocieron a Reinstenfuel como uno de los agresores. Uno dijo que lo conocía de la cancha y que “es de esas personas que considera que es matar o morir por un equipo de fútbol”. Otro aportó el nombre de pila, el tercero el apellido. Sin embargo, aunque en ese momento no se sabía, el profesor Reinfestual ya estaba en Bolivia.
“Se ataca para provocar el homicidio, no hay otra forma de entender este comportamiento, que es una consecuencia necesaria de la conducta que desplegaron, tirarle una baldoza de un kilo y medio a una persona en moto”, sostuvo el fiscal Artacho durante la acusación.
Agregó que “es un crimen de odio” porque “se la ataca porque pertenecía al club” rival. Para Artacho, “es indiferente qué piedra le pega, porque son aportes esenciales en el marco de un plan”. Agregó que “sin esos aportes individuales, el hecho no se iba a cometer en esas circunstancias especificas. Casa piedra que se tiró aumentó las posibilidades del crimen”.
«Le reventé la cabeza a un sina»
Para el representante del Ministerio Público de la Acusación (MPA), “no hay dudas sobre la probable participación de Reinfestuel en los hechos” de la muerte de Garcilazo.
La defensa del acusado, a cargo del abogado Pablo Bedouret, cuestionó la falta de evidencias para incriminar a su cliente, al afirmar que “se habló de una lluvia de piedras para sostener la autoría funcional” del homicidio. Sin embargo, puntualizó que “la muerte fue producida por un impacto certero, contundente a corta distancia”, por lo que “no se puede atribuir a todos los imputados de manera genérica, ni que todo compartieron idéntica voluntad homicida”
Bedouret sostuvo que “es imposible acreditar la existencia de un plan” para matar a Garcilazo y agregó que como abogados defensores “no sabemos con precisión de qué acción debemos defendernos”. Puntualmente, la defensa apunta a las declaraciones de dos testigos, que el mismo día del hecho se cruzaron con Cabrera a los pocos minutos en el palomar del Parque Independencia, y ambos relataron que dijo: “Boluda, le reventé la cabeza una sina, creo que lo maté”. Sina refiere al apodo despectivo de “sin aliento” con el que los hinchas de Newell’s llaman a los de Central.
El fiscal solicitó luego la prisión preventiva por dos años, que no fue cuestionada por la defensa, que en cambio sí pidió que su cliente sea trasladado a una cárcel del norte de Santa Fe, en el departamento Vera, para resguardar su “integridad física”, atento a que en las prisiones del sur provincial hay detenidos hinchas de Rosario Central.
Bedouret también pidió que le quiten a Reinfestuel la calificación de presos de alto perfil Nivel 1 -circunscripta a narcos y sicarios peligrosos-, pero el juez Sosa aclaró que esa facultad no es de su competencia, como tampoco el traslado de Unidad Penitenciaria. finalmente, el juez formalizó la imputación y le dictó la prisión preventiva por al menos dos años al tercer acusado por el homicidio de Ivana Garcilazo, que se mantuvo prófugo de la Justicia durante un años y nueve meses.

