Residencias médicas, en alerta: sociedades científicas advierten sobre el deterioro del sistema
La Sociedad Argentina de Hipertensión Arterial y la Federación Argentina de Cardiología emitieron un comunicado conjunto donde expresan su preocupación por el debilitamiento progresivo del sistema de residencias médicas en el país. Reclaman condiciones dignas, planificación y diálogo institucional.
- Info general
- Jul 11, 2025
La Sociedad Argentina de Hipertensión Arterial (SAHA) y la Federación Argentina de Cardiología (FAC) difundieron un comunicado conjunto en el que expresan su preocupación ante el progresivo deterioro del sistema de residencias médicas en Argentina. Considerado históricamente como un pilar clave de la formación profesional en salud, el sistema enfrenta hoy condiciones críticas que amenazan su continuidad y calidad.
Las residencias, nacidas en Europa a fines del siglo XIX y desarrolladas como estándar de formación en países como Estados Unidos y Argentina, representan una modalidad que articula asistencia, docencia e investigación. En nuestro país, comenzaron a funcionar en la década de 1940 y hoy se extienden más allá de la medicina: abarcan también a otras áreas del equipo de salud, como bioquímica, odontología, psicología y trabajo social.
Sin embargo, las entidades médicas alertan sobre una “degradación sostenida” del sistema, producto de “bajos salarios, sobrecarga horaria, dificultades en la formación académica, ausencia de planificación a largo plazo y falta de financiamiento estable”. Esta situación, advierten, no sólo atenta contra la dignidad laboral de quienes se forman, sino que también compromete la calidad de atención que recibe la población.
“Las residencias médicas no son un problema gremial o sectorial, sino una cuestión de salud pública, equidad y planificación estatal”, afirman en el documento. Y subrayan: “No se puede fortalecer el sistema sanitario si las bases de contratación del personal que lo sostiene día a día se precarizan”.
Ante este panorama, ambas instituciones llaman a las autoridades sanitarias nacionales a revisar de manera urgente el nuevo marco normativo, y a abrir instancias de diálogo para construir un acuerdo común que fortalezca al sistema en su conjunto. Y proponen priorizar una modalidad contractual que permita jerarquizar la carrera sanitaria con criterios federales y continuidad laboral.
“La defensa del sistema de residencias es la defensa del derecho a la salud en forma integral”, concluyen.

