Inexpresivo
La Lepra careció de juego y apenas rescató un empate con uno de los peores equipos del torneo. Un partido deslucido, con pocas ideas y mucha fricción, por ende el empate fue justo. Muy bajo nivel futbolístico de los dirigidos por Cristian Fabbiani.
- Deportes
- Jul 26, 2025
Newell’s Old Boys estuvo totalmente inexpresivo en su excursión por Mar del Plata. Lejos estuvo de ofrecer un rendimiento que cimentara sus ilusiones y le diera sustento a los objetivos en el semestre. Si bien sumó un punto lejos de casa, algo siempre bien visto cuando se juega de visitante, el mismo tiene gusto a poco cuando se analiza el contexto: enfrentó a uno de los rivales más flojos de Primera División, que solo el hecho de que el torneo sea de 30 participantes justifica su plaza en la máxima categoría.
La Lepra careció de juego en La Feliz, de allí la imposibilidad de llevarse algo más que una igualdad. En un partido muy cortado, friccionado, con un árbitro que dejó pegar mucho, el trámite fue de paridad absoluta: ni el Rojinegro ni Aldosivi hicieron los méritos suficientes para romper el 0 a 0, que los calificó a ambos dado el nivel mostrado en el estadio José María Minella.
El comienzo del partido lo encontró mejor al equipo de Cristian Fabbiani, que buscó ser profundo por el sector derecho a partir de las trepadas de Alejo Montero, uno de los pocos zafables en la tarde marplatense. No obstante, al conjunto del Parque Independencia le faltó claridad en ofensiva para tumbar a un adversario que daba muestras de flaqueza.
Éver Banega -que dispuso de una ocasión clara con un remate de zurda dentro del área que le tapó Carranza- y Gonzalo Maroni, los encargados de la gestación, nunca se asociaron y, por ende, todo quedó sujeto a arrestos individuales. En ese sentido, el debut de Franco Orozco fue bastante flojo, ya que jamás desniveló por su sector y perdió siempre cada vez que lo intentó, mientras que Luciano Herrera está con un bajón futbolístico desde hace algunos partidos y hoy volvió a demostrarlo. ‘Cocoliso’ González peleó como siempre, pero le faltaron socios arriba: o bien otro compañero de ataque o ser mejor abastecido, ninguna de las opciones se cumplió.
Aldosivi se aprovechó de un juez permisivo y cortó con infracción cada intento de avance leproso. Su única alternativa ofensiva pasó por Justo Giani, quien estuvo más ocupado pegando que jugando, de allí la pobreza del local también. Se fueron al descanso debiendo ajustar varias cosas en el entretiempo si querían tener aspiraciones de quedarse con algo más.
El viento presente en Mar del Plata invitaba a probar desde media distancia. Así lo entendieron Banega y Herrera en el complemento, cuyos remates desde afuera pasaron muy cerca del arco de Jorge Carranza. Ante la falta de fútbol, patear desde afuera del área resultaba una vía más que valida para romper la parsimonia general. Dada las pocas ideas, había que buscar algún camino salvador.
El desarrollo siguió siendo el mismo: mucho roce, pierna fuerte, poco juego. Los ingresos de Giovani Chiaverano y Valentino Acuña no modificaron la ecuación. Para colmo, empezaron a aparecer espacios y Newell’s dio ventaja en ese sentido, dejando el peligro del contraataque a un Aldosivi también de pocas luces, que desaprovechó avances concretos que, con jugadores de jerarquía, otra hubiera sido la resolución final.
El Tiburón fue levemente superior en la segunda mitad, pero le faltó finalización de jugada. La Lepra se mantuvo en la inexpresividad, y solo un par de córners de Banega que pudieron ser olímpicos parecieron levantarlo cerca del epílogo, pero quedó en eso, soluciones individuales ante la preocupante falta de chispa, creatividad, inspiración. Algunos envíos aéreos para buscar una cabeza salvadora o un rebote, nada más en el Minella.
Newell’s exhibió una actuación muy pobre en La Feliz. Fabbiani tendrá por delante mucha tarea: debe corregir el funcionamiento de su equipo, que incluso perdió ese espíritu combativo, de lucha, que lo caracterizó hace poco. La salida desprolija de Keylor Navas afectó anímicamente al plantel, pero es imperioso pasar página cuanto antes si quiere disipar los nubarrones de incertidumbre que volvieron a instalarse. Da la impresión que el mercado de pases, una vez mas, fue deficiente. Como mínimo, quedó corto.

