Clausuraron un desarmadero y dos chatarrerías en Nuevo Alberdi
Los operativos se realizaron por falta de habilitación y graves deficiencias en materia de seguridad e higiene. Uno de los comercios ya había sido clausurado y violaba la medida, ahora le corresponderá una sanción más dura.
- Ciudad
- Jul 31, 2025
En el marco de los operativos de control que realizó esta semana el personal municipal junto a la Policía de Santa Fe se clausuraron un desarmadero y dos chatarrerías ubicadas en barrio Nuevo Alberdi. Las acciones se inscriben en un plan integral que apunta a fiscalizar estos rubros y verificar, entre otras cuestiones, la procedencia de los materiales que allí se comercializan.
Las clausuras se efectuaron debido a múltiples irregularidades, entre ellas la falta total de habilitación, condiciones deficientes de seguridad e higiene, y conexiones eléctricas ilegales. En uno de los casos, además, se constató que el comercio ya había sido clausurado previamente, por lo que la reincidencia agravará la sanción e incluso podría derivar en una denuncia penal.
“Tal como hicimos el año pasado, este 2025 continuamos controlando de cerca a estos comercios y trabajando en conjunto con la Policía. Desde que iniciamos los operativos en chatarrerías, ya se logró, por ejemplo, una baja del 50 % en el robo de medidores de agua, y se han recuperado numerosos materiales del alumbrado público. Si bien en esta ocasión no se hallaron elementos de dudosa procedencia, este tipo de intervenciones nos permite cortar con el vandalismo que afecta a los vecinos todos los días”, señaló el secretario de Control municipal, Diego Herrera.

Uno de los procedimientos se realizó en calle Polledo, barrio Nuevo Alberdi, donde funcionaba un desarmadero y taller mecánico. En el lugar se encontraron diversas autopartes como llantas, motores, chapas patentes y estéreos, aunque ninguna figuraba con pedido de secuestro.
Sin embargo, el establecimiento fue clausurado por no contar con habilitación, estar conectado ilegalmente a la red eléctrica y operar en un galpón con sectores parcialmente desmoronados, lo que representaba un grave riesgo para las personas.

Por otra parte, en calle Salvat se clausuraron dos chatarrerías más. Ambas carecían de habilitación y no cumplían con los requisitos mínimos de salubridad y seguridad. Una de ellas, además, ya había sido clausurada anteriormente y continuaba operando, lo que motivó la aplicación de un reimplante de clausura y el inicio de un proceso sancionatorio más riguroso.

