Continúa el misterio en el caso Lian Flores: a seis meses de la desaparición no hay pistas ni detenidos
El día jueves se realizaron nuevos rastrillajes exautivos con perros y más allanamientos en el lugar, el cual aún no hay resultados.
- Judiciales
- Ago 22, 2025
El caso de Lian Gael Flores Soraide de tan solo tres años, cuyo paradero se desconoce desde el 22 de febrero de 2025, que fue visto por última vez el patio de su casa en una comunidad de Ballesteros Sud, en la provincia Córdoba, continúa lejos de una causa resuelta, hasta el momento, no hay pistas ni detenidos, dijo Darío Baggini, abogado de la familia.
Baggini manifestó que, “no tienen grandes avances” y que “el día jueves comenzó un rastrillaje exhaustivo con perros y allanamientos, del cual aún no tenemos los resultados”. También, detalló que este viernes, se van a concentrar en el cortadero de ladrillos y el campo de atrás de la vivienda, para poder recolectar alguna pista o indicio de dónde podría estar el menor.
Finalmente, el letrado concluyó que “aparentemente no lo hacen con pistas nuevas, sino por protocolo y para descartar errores”. Anteriormente, Baggini sostuvo que “no bajará los brazos” al ser consultado sobre los pasos a seguir. Además, explicó que, pese al estancamiento en la causa, continúan pidiendo diversas pruebas y medidas judiciales para reactivar la búsqueda.
Luego de seis meses de desaparición y de las adversidades la familia insiste en no abandonar la búsqueda y pide colaboración de la comunidad y de las autoridades judiciales para esclarecer el caso.
Los padres del pequeño, Elías Flores y Plácida Soraide, iniciaron una búsqueda desesperada desde el 22 de febrero, junto a vecinos del pequeño pueblo. Recorrieron campos, caminos y un cortadero de ladrillos cercano -zona de trabajo rural con hornos y cuevas, sin obtener resultados.
Allí participaron más de 300 personas, bomberos, patrullas rurales, rescatistas, perros rastreadores, Gendarmería Nacional, drones con cámaras térmicas y helicópteros. Pese a la magnitud del despliegue, no hubo huellas, ropa, testigos ni datos certeros que pudieran orientar la investigación.
Todas las hipótesis siguen abiertas
Casi una semana después de la desaparición, el procurador general de la Nación, Eduardo Casal, dispuso la intervención de los fiscales Alejandra Mángano y Marcelo Colombo, de la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (Protex), para trabajar en conjunto con la fiscal de Villa María, María Virginia Miguel Carmona.
Desde entonces, la principal línea de investigación apuntó a una posible red de trata de personas. No obstante, los fiscales insisten en que todas las hipótesis siguen abiertas. La participación de tres fiscalías federales -dos especializadas en trata- sugiere que se investiga un delito de extrema gravedad.

