El adiós silencioso de un pionero: murió Kay Galifi, guitarrista de Los Gatos
A los 77 años falleció en Brasil uno de los músicos fundamentales del nacimiento del rock argentino. Fue parte de la formación que grabó “La Balsa”, canción fundacional del género en castellano.
- Espectáculos
- Sep 9, 2025
El guitarrista Kay Galifi, integrante original de Los Gatos y protagonista del nacimiento del rock nacional argentino, falleció a los 77 años en Brasil, donde residía desde fines de los años 60. La noticia fue confirmada por sus familiares este domingo 8 de septiembre, en un entorno íntimo que contrasta con la enorme influencia que tuvo en la historia musical del país.
Nacido en Sicilia y criado en Rosario desde los dos años, fue registrado como Cayetano Galifi, pero adoptó el apodo “Kay” al comenzar su carrera artística. Su primer vínculo con la música fue en Rosario, donde integró bandas como Los Halcones, junto al baterista Oscar Moro. Años más tarde, ambos formarían parte de Los Gatos, junto a Litto Nebbia, Ciro Fogliatta y Alfredo Toth.
En 1967 grabaron el simple “La Balsa”, una pieza compuesta por Nebbia y Tanguito que se convirtió en un éxito inmediato y marcó el punto de partida del rock argentino en castellano. Con su guitarra, Galifi aportó un sonido distintivo a una época fundacional, en la que la juventud buscaba nuevas formas de expresión en medio de tensiones políticas y culturales.
Su paso por la banda fue breve pero decisivo. En 1968, durante una gira por Río de Janeiro, conoció a una mujer brasileña y decidió quedarse en Brasil, donde formó una familia, estudió música académica y trabajó como docente universitario. Alejado del centro de la escena argentina, su figura quedó casi en el olvido, aunque quienes conocen la historia del rock saben que su nombre es indispensable.
Volvió a reunirse con Los Gatos en 2007, en el marco del 40° aniversario de “La Balsa”. Fue su última gran aparición pública como músico en Argentina, una especie de cierre poético para una historia que comenzó con rebeldía juvenil y terminó en la tranquilidad de una vida dedicada al arte y la docencia.
Kay Galifi murió lejos de las luces, pero cerca de su música. El rock argentino pierde a uno de sus primeros guitarristas, una pieza esencial en el engranaje de una revolución cultural que aún suena en los parlantes.


