Autoatentado de Norma Acosta: para el fiscal buscó “instalar hipótesis ficticias y fraudulentas”
La mujer que denunció una balacera a su casa en presunta represalia por denuncias públicas a jefes policiales, fue imputada por intimidación pública y falso testimonio, junto al que ordenó el tiroteo.
- Policiales
- Sep 11, 2025
“Hace 20 años que trabajo de lo mismo y nunca vi un caso de estas características”, dijo el fiscal Pablo Socca luego de imputar con prisión preventiva por seis meses a Norma Acosta y a Juan José Gómez por los delitos de intimidación pública agravada por el uso de arma de fuego y la participación de un menor de edad. A la mujer también la acusó por falso testimonio, atento a que denunció que la balacera a la fachada de su vivienda, ocurrida en mayo, había sido una represalia policial por sus denuncias de corrupción a altos jefes de la fuerza de seguridad. Para el fiscal, la evidencia acercas de que fue un autoatentado es palmaria.
La secuencia fue la siguiente: el 5 de mayo pasado se realizaron 34 allanamientos y 16 detenciones de integrantes de las fuerzas policiales de Santa Fe por malversación de combustible, situación que provocó desplazamiento de numerosos jefes y la intervención de la Unidad Rregional II por parte del Ministerio de Justicia y Seguridad provincial.
Al día siguiente, Acosta -una mujer cuya pareja murió en un incendio de la Alcaidía de la Jefatura de Policía donde estaba detenido, y que fue condenada por comercio de estupefacientes– realizó un posteo en Facebook en el que denunciaba con nombre y apellido la realización de maniobras corruptas de personal jerárquico de la policía de Santa Fe. El 7 de mayo por la mañana el frente de su vivienda, ubicada en Larguía al 3400, fue baleada.
Mediante esa cronología, Acosta esperaba -según el fiscal- “que el ataque armado se realice inmediatamente después y así poder instalar la hipótesis de una supuesta represalia policial por sus manifestaciones”.
“De esta manera -sostuvo Socca en la audiencia imputativa realizada este miércoles-, Acosta hizo provecho de la exposición de lo ocurrido para tomar una postura ante los medios de comunicación como una persona perseguida por las fuerzas de seguridad, teniendo la posibilidad de prestar declaración testimonial como víctima ante autoridades judiciales en la investigación, para instalar hipótesis ficticias y fraudulentas y para introducir información falsa e incriminatoria sobre diferentes autoridades policiales, por razones desconocidas”.
Barras y tiros
Para llevar a cabo el autoatentado, “la imputada contó con la colaboración necesaria de Juan José Gómez, quien fue integrante de un club de fútbol de la ciudad de Rosario y actual participante de otro de ellos”, sostuvo la Fiscalía.
El caso de “Jota Jota” no es individual sino parte de un fenómeno: tras el asesinato del jefe de la barrabrava de Rosario Central, Andrés “Pillín” Bracamonte, en noviembre del año pasado, un grupo de barras refereciados en la narcobanda Los Monos pasó sin solución de continuidad de los paravalanchas de Arroyito a los del Parque Independencia.
Otro caso público fue el de Juan Domínguez Ramírez, alias “Cascarita”, que hizo el mismo derrotero y fue asesinado a tiros en la puerta de su casa de Rueda al 1800. Durante años fue mano derecha de Ariel “Guille” Cantero, uno de los jefes de Los Monos, condenado en múltiples juicios.
De acuerdo a la investigación, Acosta le pidió a Gómez el atentado a su propia vivienda. El barra contrató a dos personas, una de ellas un menor, que en la mañana del 7 de mayo dispararon cinco veces contra la fachada del domicilio a la mujer. Lo hicieron en bicicleta.
Sin embargo, la mujer denunció que un automóvil había pasado por el lugar y abierto fuego contra el frente de su casa, lo cual para el fiscal Socca se comprobó falso por la evidencia reunidas en el caso. Los dos ejecutores del tiroteo fueron arrestados e imputados con prisión preventiva.
En una audiencia realizada este miércoles en el Centro de Justicia Penal, corrieron la misma suerte Acosta y Gómez, ambos acusados por el delito de intimidación pública agravada. Por el uso de armas y por la participación de un menor. Además, la mujer fue imputada por falso testimonio, atento a que declaró como víctima de una balacera que, para la Fiscalía, fue organizada por ella misma para victimizarse y apuntar a la Policía.
“El atentado estaba previsto y planificado para realizarse la noche del 6 de mayo pero fue finalmente realizado al día siguiente a las 9.27 con el fin de aparentar verosimilitud al relato la imputada en horas de la noche del 6”, cuando “realizó una publicación en su perfil de Facebook donde denunciaba con nombre y apellido la realización de maniobras corruptas de personal jerárquico de la policía de Santa Fe”, dijo Socca.
De esa manera, agregó, la acusada esperaba que “el ataque armado se realice inmediatamente después y así poder instalar la hipótesis de una supuesta represalia policial por sus manifestaciones”.
Falso testimonio
También se le atribuyó a Acosta en la audiencia del miércoles el delito de falso testimonio, al haberse ubicado “como testigo presencial y directa de la balacera ocurrida, manifestando que había visto la secuencia exacta de los disparos justo cuando ella egresaba de su domicilio, siendo esto falso”, señaló la Fiscalía.
Para el fiscal Socca, “se logró acreditar que los autores de la balacera fueron dos jóvenes N.R. y otro menor de edad que acudieron al lugar en una bicicleta”.
“El contenido de la declaración de Acosta en la justicia y brindadas a los medios de comunicación y en publicaciones realizadas en redes sociales, tuvieron por objetivo desligar y desvincular a los autores materiales del hecho (ya imputados) con el fin de encubrir la realidad de lo sucedido y obstaculizar la investigación”, abundó el acusador.
“Todo esto -concluyó- para evitar ser descubierta como la ideóloga, pero además por el compromiso asumido con Gómez por ser su cómplice y la persona a la cual ella acudió para lograr la realización del autoatentado”.

