Deportivo empate
El Canalla hizo un buen primer tiempo y debió irse al entretiempo en ventaja, pero se quedó sin energía ni ideas en el complemento. La igualdad le sirve para sumar, pero sigue desperdiciando unidades en casa que podría lamentar en un futuro.
- Deportes
- Por Paulo Viglierchio
- Sep 14, 2025
Rosario Central se volvió amigo del empate en este Torneo Clausura. No encuentra la brújula desde el juego ni los resultados, que le sonrieron en el campeonato anterior. Ilusionó con el primer tiempo esta tarde/noche, pero después se pinchó. Cuando parece que va a dar el salto, vuelve a retroceder casilleros. Es cierto, esta vez tuvo un adversario de peso, pero no invencible. Con un poco más de claridad, pudo haberse llevado el premio mayor.
Con el mismo esquema que el empleado en el clásico, un 4-2-3-1 con Ignacio Malcorra ubicado como doble cinco para tener salida limpia desde el fondo, el Canalla buscó imponer condiciones desde el comienzo, a sabiendas de lo que estaba en juego y las obligaciones de siempre por ser local. Enfrente tenía a un rival de jerarquía, competidor directo para acceder a un boleto para la Copa Libertadores 2026.
Dentro de un trámite muy cortado, friccionado, con poco fútbol, fue Central el que predominó mayormente en sus intenciones. La inclusión de Ángel Di María por el medio resultó un acierto de Ariel Holan, ya que ‘Fideo’, con su inteligencia y visión de juego, podía abastecer a los extremos y laterales para profundizar por afuera. En ese sentido, el campeón del mundo se asoció bastante con Gaspar Duarte, sorprendentemente titular para tapar las trepadas de Lautaro Blanco, en otra apuesta acertada del entrenador auriazul.
El Canalla pudo haber abierto el marcador con un buen derechazo de Malcorra que desvió Leandro Brey, para avisar de entrada. Sin embargo, en el primer avance xeneize, el equipo de Miguel Ángel Russo se encontró con la apertura del marcador. Leandro Paredes durmió a todos con un pase en profundidad para Brian Aguirre, el ex leproso enganchó hacia el medio, nadie lo obturó y sacó un buen centro para la cabeza de Rodrigo Battaglia, quien con un testazo seco venció la resistencia de Jorge Broun. Había que remar de atrás.
Central esbozó una rápida reacción pese al sacudón inicial. A los pocos minutos Juan Cruz Komar lo tuvo de cabeza pero Brey la desvió al córner. De esa pelota parada, Di María ejecutó con maestría un envío con su zurda mágica y convirtió un golazo olímpico, que sorprendió al arquero adversario. Pudo recomponerse, ahora debía ordenarse mejor en el campo.
El Canalla siguió empujando y casi concreta el segundo con una doble jugada, en la que Duarte cabeceó al travesaño un centro de Sández, el rebote le quedó a Santi López, de floja actuación, que también le puso la cabeza para rematar y Brey tapó. Lo tenía el local, que estaba con ánimo tras la igualdad y se mostraba mejor que la visita, aunque con algunas distracciones y desorden en el fondo que debía solucionar.
Precisamente, de esa falta de orden en la fase defensiva nació la otra situación xeneize, que contó con una arremetida de Miguel Merentiel en el área que Jorge Broun alcanzó a desactivar con reflejos. ¿Lo más preocupante?, el bajo nivel de López y ciertos desacoples en la última línea, sobre todo de Emanuel Coronel y coberturas de Carlos Quintana demasiado lejos de su zona de confort. Se fueron al descanso empatados, con un Central superior por cantidad de llegadas y propuesta.
En el complemento, fue Boca el que arrancó mejor, teniendo la iniciativa y con decisión para acercarse a Broun. Empezó a crecer la influencia de Paredes en el medio, y si el cinco campeón del mundo tiene libertad y espacios para decidir, puede ser peligroso. El Canalla necesitaba piernas frescas en el medio, al estar cansados Malcorra y Di María. Precisaba velocidad y verticalidad en la zona medular.
El Xeneize dispuso de un par de ocasiones claras, como un remate rasante del chileno Carlos Palacios desde afuera, apenas desviado, y otro zurdazo de Barinaga entrando al área que tapó ‘Fatura’ con su pierna izquierda. Central estaba necesitado cuanto antes de cambios, pero Holan demoró demasiado las variantes. El partido le pedía el ingreso de Jaminton Campaz y otro volante -Federico Navarro- para volver a ganar la mitad.
El colombiano tuvo la suya con un remate de zurda que contuvo Brey, pero nada más. Lo que pensó el entrenador auriazul no le salió en la segunda mitad, ya que Giovanni Cantizano tampoco pudo desnivelar, aunque con Navarro quedó más compensado en el medio. Por su parte, el aporte de Enzo Copetti fue nulo, totalmente intrascendente. Trascurrido ese lapsus del comienzo, Boca se quedó y a los dos pareció venirles cómodo el empate, en una pelea de puntos para la Copa que será hasta el final.
Los de Russo dispusieron de una chance más con un mano a mano que falló increíblemente Williams Alarcón tras otro quedo defensivo local. A Central le faltó energía e ideas, nuevamente siendo fruto de sus propias limitaciones para elaborar jugadas de riesgo. Esta jornada todos los encargados de la gestación estuvieron bajos, lejos de sus niveles habituales, más allá del golazo de otro partido de Di María. Para colmo, sumó la complicación de la lesión de Alejo Véliz, el faro de referencia arriba.
Ahora, el Canalla deberá enfocarse en seguir buscando soluciones para encontrar el fútbol. Tiene intérpretes para hacer mejor las cosas, pero hasta ahora el funcionamiento dista de ser el esperado. Mientras tanto, sigue desperdiciando puntos de local, cuando el semestre pasado el Gigante de Arroyito fue una fortaleza. Ganarle si o si a Talleres, que pelea el descenso, será la premisa estos días. Más allá que suma unidades, volver a la victoria resulta imperioso para reencaminarse en el grupo y en la tabla anual.

