JUEVES, 04 DE JUN.

Gotas versus lentes: ¿cuál es y en qué consiste el método alternativo para tratar la presbicia?

El Métdodo Benozzi consiste en un tratamiento con una droga llamada pilocarpina, que se administra en gotas. Conclusión entrevistó a un especialista en el tema que detalló como funcionan y en qué se diferencia del colirio recientemente aprobado por Anmat.

 

Llega un determinado momento de la vida donde, la mayoría al menos, comienza a tener problemas para leer de cerca. Uno se acerca los libros, diarios o teléfonos todo lo que puede a fin de distinguir las letras o, por el contrario, los aleja para poder enfocar mejor… Esos son los primeros síntomas de la presbicia, una condición que suele aparecer a partir de los 40 años (aproximadamente) y que afecta la visión de cerca. Ese es el momento en que hay que recurrir al los lentes. Sin embargo, en diálogo con Conclusión, un reconocido oftalmólogo rosarino reveló que existe un tratamiento alternativo desde hace muchos años que puede evitar el uso de los mismos o, al menos, retrasarlo durante más de una década. ¿De qué se trata?

La presbicia puede definirse como la pérdida natural y gradual de la capacidad de los ojos para enfocar objetos cercanos. Es una condición que ocurre con el envejecimiento, por lo cual, en condiciones «normales», los primeros síntomas suelen aparecer a partir de los 40 años, y se produce por la pérdida de elasticidad del lente natural del ojo, el cristalino, lo que dificulta su posibilidad de cambiar de forma para enfocar correctamente la luz en la retina.

Si bien hace algunas semanas, la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) autorizó la comercialización de un colirio que puede mejorar los síntomas, la verdad es que ya existía un tratamiento similar, pero mucho más específico y seguro. Se trata del Método Benozzi. Para saber más al respecto, Conclusión entrevistó a uno de los referentes del mismo en la ciudad de Rosario, el doctor Alejo Vercessi, quien explicó punto por punto de qué se trata y en qué se diferencia de la medicación recientemente aprobada.

El doctor Vercessi reveló a Conclusión que las gotas aprobadas por Anmat (y la FDA en Estados Unidos), cuya droga base es la pilocarpina, no se trata de una medicación nueva. «La pilocarpina actúa sobre el músculo ciliar y el reflejo de acomodación para la visión cercana», explicó el especialista al tiempo que aclaró: «No es nuevo. En Argentina ya existe el Método Benozzi, que es un tratamiento de la presbicia que tiene casi 20 años. Más de 30.000 pacientes se han tratado en la Argentina con este método, que es una conjunción de pilocarpina más un Aine (una droga del estilo del diclofenac), que evita los factores secundarios producidos por la pilocarpina, que es enrojecimiento y ardor entre otros», explicó Vercessi.

En ese sentido, el oftalmólogo enfatizó que el colirio recientemente aprobado «es un producto que fabrican los laboratorios que utilizan la pilocarpina, a una concentración única, que es de 1,25%». Es decir, la misma concentración para todo el mundo.

La diferencia principal con el Método Benozzi entonces es que, generalmente, cada paciente tiene una particularidad propia y se le receta lo más apropiado de acuerdo al nivel de presbicia que tiene. «Nosotros empleamos tres concentraciones, es decir, al 1, al 2 y al 3%, dependiendo de la edad del paciente, del comienzo de la presbicia y el grado de dioptrías», profundizó.

El especialista destacó que se trata de un método patentado en Europa por su creador. Es una fórmula magistral que debe recetar un oftalmólogo autorizado en dicho método. «Se realiza un examen completo, se miran las retinas, se toma la presión ocular, se constatan que sean ojos sanos, es decir, que no tienen otras patologías como retinopatía diabética, glaucoma, etc. Porque hay que entender que la presbicia es un efecto fisiológico natural, que ocurre con el paso de los años. No es una enfermedad».

Una vez que se examinó al paciente y éste ingresa al tratamiento, va a recibir desde Buenos Aires, donde están las dos farmacias autorizadas,  la medicación realizada con la fórmula magistral, con la cual puede empezar a tratarse.

Vercessi remarcó a este medio que, a partir de su experiencia, el Método Benozzi es muy efectivo sobre todo para pacientes que iniciales. Es decir, los pacientes que comienzan con los primeros síntomas de presbicia a quiénes este método le puede garantizar, al menos, una ventana de 10 o 12 años (incluso más) en los que podrá resolver su problema con las gotas recetadas. «En esa ventana, el paciente tiene visión buena de lejos, es emétrope, tiene cristalino claro, entonces el método farmacológico sería el indicado. Porque después,  cuando el cristalino pierde su flexibilidad, se hace más rígido, ya el tratamiento no funciona tan efectivamente. Y ya, en esos casos, interviene la cirugía que puede ser a través de láser de la córnea, o a través de lentes intraoculares».

Por qué no es recomendable utilizar el nuevo colirio sin control médico y otras recomendaciones

Una de las principales contraindicaciones del colirio recientemente aprobado por la Anmat es, precisamente, la automedicación, según señaló Vercessi. «Una persona lo compra sin control médico, sin receta, porque cree que tiene presbicia, se compra las gotas y tal vez lo que tiene es otra patología, que probablemente se agrave por la falta de consulta», apuntó.

Asimismo, el especialista en oftalmología dejó una serie de consejos para quienes empiezan a padecer los primeros síntomas de presbicia. En primer lugar, Vercessi, remarcó que no hay que comprar los anteojos que se venden en la vía pública.

«Los ven, se prueban un poco y ya, ‘veo bien y listo, me los llevo’, dice la gente. Tampoco recomienda ir a una óptica sin receta médica. «Ante el menor síntoma de presbicia, hay que consultar a un médico oftalmólogo, que es quien le va a medir la presbicia, se va a ocupar de tomar la presión ocular, va a mirar el fondo del ojo, va a examinar el globo ocular. Todo esto es muy importante porque es medicina preventiva, resaltó el médico. Y prosiguió: «Si el paciente, por iniciativa propia, decide comprar un lente en la calle, sale del paso, le va a servir, pero puede tener otra patología que no va a ser descubierta y cuando lo sea ya va a estar avanzada. Por eso, lo ideal es que ante todo síntoma atribuible a la presbicia que todos sabemos que es, ir al médico oftalmólogo».

 

 

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