JUEVES, 04 DE JUN.

El Concejo recibió la 3ª edición de Alimentar Ciudades: “Comer no puede ser un lujo y alimentarse sano no puede ser un privilegio”

El recinto municipal rosarino recibió este nuevo encuentro que fomenta la agroecología, el cooperativismo y el trabajo popular, con participación de ediles de casi todos los bloques y el objetivo final de elaborar políticas tendientes a garantizar modelos de producción saludables.

 

El Concejo Municipal de Rosario recibió este lunes la tercera edición de Alimentar Ciudades, una jornada sobre alimentación sana que fomenta la agroecología y el cooperativismo, con el fin de elaborar políticas tendientes a garantizar modelos de producción saludables.

Damián Verseñassi, director del Instituto de Salud Socioambiental de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), habló con Conclusión sobre el desafío que representa “pensar cómo alimentar las ciudades”, y la situación urgente que se vive en Argentina, destacando además la participación de concejales de casi todos los bloques ya que “demuestra que en algunos puntos podemos seguir garantizando que las diferencias que tenemos de miradas no nos nublen respecto de lo importante y lo trascendente”, y “que en nuestro país no haya más personas que vayan a dormir sin alimentarse como deben alimentarse debe ser una agenda pública que nos ordene a todos los que tenemos distintas perspectivas partidarias o electorales”.

Al respecto, Verzeñassi dijo que tiene que ser un consenso total el saber que “comer no puede ser un lujo y alimentarse sano no puede ser un privilegio del que lo puede pagar”.

“Y si sabemos que para estar saludables necesitamos alimentos saludables, y para tener alimentos saludables necesitamos territorios saludables, y para que haya territorios saludables tiene que haber modelos de producción saludables, tenemos que tener claro que no es posible que haya modelos de producción saludables si no hay política pública que estimule ese modelo de producción saludable”, aseguró.

Es por eso que desde su trabajo y con estos encuentros están “impulsando e intentando poner arriba de la mesa la necesidad de construir políticas públicas al servicio de las transiciones hacia modelos de producción saludables”, con el objetivo de que “Rosario tenga la posibilidad de contar en sus periurbanos con espacios de producción de alimentos para los rosarinos”, y lo mismo “cada una de las localidades de la provincia de Santa Fe y del país”. Una “política pública que estimule el arraigo a partir de la producción local de alimentos libres de veneno, libres de transgénicos, libres de mano de obra esclava, con una política pública que garantice infraestructura y que garantice acompañamiento a los productores”.

“Porque también es cierto que hoy, si hay productores que quieren hacer el salto hacia la transición para la agroecología, generalmente no están acompañados de una política pública que le permita dar ese paso. Nosotros entendemos que ahí hay un problema político que se resuelve con política. Y la política tiene que surgir a partir de un diálogo colectivo y de un acuerdo sobre cuáles son los principios básicos para que un país pueda ser realmente soberano, realmente independiente y eso requiere de salud en su población”, explicó.

Alimentar Ciudades, convocado por la concejala Norma López, tiene como uno de sus objetivos finales el llegar a la elaboración de una ordenanza que unifique todas las legislaciones vigentes en Rosario, para luego extenderla a la provincia y al país.

Es por esto que también participaron concejales de distintos municipios -en especial de la provincia de Buenos Aires- junto a organizaciones como la Red Nacional de Alimentos Cooperativos, la Universidad Nacional de Rosario (UNR) y la de Buenos Aires (UBA), INTA, CONICET, el Instituto de Salud Ambiental, la cooperativa Germinar, productores hortícolas y huerteros de la región y funcionarios del ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos de la provincia de Buenos Aires.

“Entendemos que en una sociedad y en un país particularmente como Argentina, donde el 96% de su población vivimos en ciudades, si queremos pensar cómo garantizar la salud de todos, tenemos que empezar a pensar en cómo le garantizamos al 100% de la población, y sobre todo los que vivimos en las ciudades donde no se produce el alimento, que el alimento llegue. No podemos seguir permitiendo en un país como el nuestro -ni en ningún lugar del mundo- que comer sea un privilegio y que alimentarse saludable sea un lujo. En estos momentos, hay uno de cada dos niños en nuestro país que va a dormir todas las noches sin haber logrado comer lo que tenía que comer para que su sistema biológico pueda desarrollarse saludablemente. Esto es inaceptable. Pero además, los que logran comer no necesariamente comen saludable”, continuó Verzeñassi.

La actividad abordó también problemáticas como la intermediación excesiva, los costos logísticos y la comercialización de productos regionales, al tiempo que se trabajó en la construcción de redes entre cinturones verdes, las ferias locales y la Red Nacional de Alimentos Cooperativos, con el objetivo de facilitar la accesibilidad a estos alimentos y propiciando un marco de precios justos para los productores.

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