JUEVES, 04 DE JUN.

«Del mundo de los grises al mundo de los colores»: una jornada para promover la comprensión de la adopción

Será a través de una jornada organizada por varias organizaciones y busca concientizar sobre la importancia del enfoque primordial en el interés supremo del niño, la niña y el adolescente.

 

El próximo 7 de noviembre de 9 a 12:30 horas se llevará a cabo la jornada de capacitación y sensibilización “Co-creando Futuros”. Este evento tiene como objetivo central informar y promover la comprensión de la adopción con un enfoque primordial en el interés supremo del niño, niña y adolescente. Será en la Bolsa de Comercio de Rosario.

La jornada está organizada por Matías Peralta Proske, autor del libro “Soy el Matías”, la Secretaría de Niñez , la RUAGA, la Defensoría del Niño, el Instituto de Ciencias Humanas y la Fundación de la Bolsa de Comercio Rosario , y está dirigida a familias aspirantes a la adopción, profesionales del ámbito de la niñez, psicólogos, abogados de familia y público general.

El encuentro surge de una problemática que atraviesa desde hace muchos años a los chicos institucionalizados, ya que, a pesar de la cantidad de familias inscriptas en el RUAGA (Registro Único de Aspirantes a Guarda con Fines Adoptivos), se estima que alrededor de 10 mil aún residen en instituciones en Argentina. Muchos de ellos son mayores de seis años o grupos de hermanos (“perfiles complejos”), quienes tienen menos probabilidades de ser adoptados.

«Es muy complejo y muy sensible a acompañar a las infancias en su desarrollo y claramente a medida que estos niños tienen una prolongación en la institucionalización, su desarrollo subjetivo no es el mismo que un niño que crece y vive en familia, el cual es su derecho. Es sumamente importante y es un compromiso que todos como actores y actrices del Estado tenemos que tomar parte», manifestó, la Presidenta del Centro Residencial para niños de Amap, Sabrina Sánchez en diálogo con Conclusión.

«Soy el matías»

Matías cuenta su historia de vida marcada por la vulneración en su infancia. Hasta los 5 años vivió con su familia biológica, donde sufrió violencia. Luego de un episodio grave protagonizado por su padre, fue retirado de su hogar y trasladado a una residencia en Santa Fe, donde permaneció entre los 5 y los 11 años.

Durante su estadía, vivió en condiciones precarias: los niños no tenían pertenencias individuales y la atención era insuficiente. A pesar de expresar reiteradamente que no quería volver con su familia biológica —considerada no apta para cuidarlo—, su voz no fue escuchada por el sistema, que privilegió la opinión de los adultos.

«En esos 6 años viví realidades completamente diferentes a las que debería de vivir cualquier niño. Me crié en una residencia muy precaria. Nunca me faltó un plato de comida, nunca me faltó una cama, nunca me faltó estudio, ni tampoco me faltó un techo; pero me faltaban muchas cosas, como por ejemplo un cepillo único de dientes para mí solo, la ropa interior también (todo era compartido). Éramos 32 niños alojados en una sola residencia para 12 horas por turno, entonces no una atención personalizada para cada niño», relató Matías Peralta Proske.

Con el tiempo, el hogar dejó de ser un espacio seguro y se convirtió en un lugar de ansiedad y miedo. A través de un curso de inglés conoció a la mujer que luego sería su madre adoptiva, quien lo apadrinó y comenzó un vínculo con él bajo la legislación antigua (previa a los cambios en el RUAGA).

Hoy, Matías participa en jornadas para visibilizar y concientizar sobre la importancia de escuchar a los niños y evitar institucionalizaciones prolongadas. También escribió un libro autobiográfico titulado “Soy el Matías: ni víctima ni premio consuelo”, en el que relata su historia junto a su madre, denuncia las falencias del sistema y diferencia entre hogares “modelo” y “no modelo”; entre el mundo de los grises y el mundo de los colores.

Para él, la adopción y la protección de la infancia deben centrarse en el interés superior del niño y en una atención humana y personalizada, no burocrática.

EL ROL DE AMAP

Desde septiembre de 2017, gracias a un convenio firmado con el Gobierno de la Provincia de Santa Fe, AMAP cuenta con una nueva casa con fines comunitarios: el Centro Residencial, destinado a brindar alojamiento y acompañamiento a niños y niñas que han atravesado situaciones de vulneración de derechos y que, por decisión judicial, no pueden convivir temporalmente con sus familias, según lo establecido por la Ley Provincial N.º 12.967.

Durante su permanencia en el Centro, los niños reciben acompañamiento permanente las 24 horas por parte de personal especializado. Además, acceden a los distintos servicios de las Casas de AMAP Rosario, participan en actividades recreativas y deportivas, cuentan con apoyo escolar, son incluidos en el sistema educativo y disponen de atención integral para su salud.

Desde 2021, el Centro amplió su capacidad para alojar hasta diez niños y niñas. Para mejorar su bienestar cotidiano, se agradecen donaciones de calzado, ropa e indumentaria interior, abrigo, juegos, juguetes, pelotas, mochilas, útiles escolares, productos de higiene personal, libros infantiles, materiales artísticos, peluches, baterías de cocina y tuppers, entre otros elementos.

 

*Para más información:  https://www.amaprosario.org/ – IG: @amaprosario @soyelmatiasok

 

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