MARTES, 20 DE OCT.
Entrevista

Conversatorio sobre violencia digital: «Los espacios digitales son un territorio donde se disputan distintos tipos de poderes en distintos niveles»

Con la presencia de Lala Pasquinelli, de "Mujeres Que No Fueron Tapa" y de Ivana Mondelo, de Data Género, y convocado por el Nodo Tau, el conversatorio cierra el ciclo "Tejiendo redes seguras", y abordará desde distintas aristas el espacio digital y sus múltiples violencias. El evento es estes jueves 6 de noviembre, a las 18, en ATE, San Lorenzo 1879.

La violencia ha devenido en debate cotidiano. Es parte de un presente que se discute a diario y, sin embargo, parece no encontrar salidas. La violencia se ha convertido en un eje que atraviesa la comunicación en los más diversos planos pero que, tal vez por el anonimato, tal vez por dinámica y su falta de inocencia congénita, tiene un protagonismo exacerbado en el ámbito digital. Y, como espejo de una sociedad que cada vez se encuentra más atrapada en esos códigos, la violencia digital de género y la seguridad en línea, es quizás uno de los temas más complejos en ese entorno y a la vez, sobre los que menos se trabaja. Es por ello que el Nodo Tau organizó «Tejiendo redes seguras», un ciclo de talleres que busca expandir el debate sobre el tema y que tendrá su cierre este jueves con un imprescindible conversatorio en el que participarán personalidades de la talla de «Lala» (María Laura) Pasquinelli, de Mujeres Que No Fueron Tapa e Ivana Mondelo, activista feminista, integrante de DataGenero y editora del newsletter «Siempre cyborg, nunca diosa».

«Tejiendo redes seguras» fue una iniciativa del Nodo Tau, una organización social que ya tiene más de 30 años y que se creó «con la finalidad de acercar las tecnologías a las organizaciones sociales y a los sectores populares», explicó a Conclusión Carolina Fernández, psicopedagoga que se desempeña en Desarrollo Social en la provincia de Santa Fe y que integra el Nodo desde hace más de 20 años.

«Por supuesto que en estos 30 años las tecnologías fueron cambiando muchísimo y desde las primeras acciones que nuestros compañeros ingenieros, que son militantes sociales, tenían como tarea acercar lo que era internet en las casas, no había celulares, entonces, se buscaba acercar lo que tenía que ver con todas las redes y la conectividad a internet y la potencialidad que eso podía traer a las organizaciones. Desde esos primeros proyectos, pasamos por muchísimas otras instancias de acercamiento a la tecnología de proyectos de formación, comunicación, reciclado, entre otros. Y este proyecto, particularmente, se enmarca en todas las instancias que tratamos de problematizar: el uso de las tecnologías», explicó Fernández en entrevista con este medio.

En ese sentido, la psicopedagoga remarcó que las tecnologías «no son neutras» y, a partir de esa idea, «también van construyendo vínculos, objetividades, construcciones territoriales que marcan una impronta particular y lo importante es poder problematizar y mirar críticamente esas tecnologías».

Uno de los puntos claves que señaló la profesional es que ese acceso digital es muy desigual. «Esas desigualdades, en relación a las tecnologías, se notan cada vez más. Justamente es lo que intentamos contrarrestar a partir de estos proyectos». «También en este vínculo con las organizaciones, porque el Nodo trabaja con organizaciones, siempre los pensamos para quienes trabajan con mujeres y colectivos LGBTIQ+. Ese fue el marco de Tejiendo Redes Seguras. Comunidad Tecnología y Cuidados Colectivos», así se llama.

El proyecto tuvo varias instancias, una fue un relevamiento, para ver cómo esa violencia digital era percibida por mujeres y el colectivo LGBTIQ+. Luego se trabajó en talleres que permitieran visibilizar esa violencia, «que también se ejerce a través de las redes sociales» y, en esta última instancia, en el cierre, se realiza este conversatorio.

Lo que surgió del trabajo en los talleres, sobre todo con los y las jóvenes fueron tres ejes muy fuertes. Por un lado, el tema del ciberbullying, el permanente comentario agresivo y de todo tipo, en las redes y también en Whatsapp, por otro lado los discursos de odio, sobre todo hacia los jóvenes varones trans y no binarios, que contaron que cualquier cosa que postearan generaban discursos cargados de mucho odio y discriminación hacia ellos. En tercer lugar también surgió el tema del consentimiento, «yo no querían que publicaran esas fotos que le pasé a mi novio y después, cuando me peleé, armó  un perfil falso y publicó todo eso que no tenía consentimiento para hacer». «Esos 3 ejes aparecían como muy recurrentes en las distintas grupalidades con las que trabajamos», subrayó Fernández.

El evento va a estar coordinado por «Lala» Pasquinelli e Ivana Mondelo quien, además de ser parte de DataGénero, se especializa en el cruce entre la tecnología y la cultura digital desde la perspectiva de género. «A lo largo de mi carrera, fue inevitable empezar a mirar estas herramientas y estos espacios digitales que empezaron a estar muy latentes en nuestra vida cotidiana, sin una perspectiva de género, porque muchas veces usamos la tecnología como algo que pareciera que viene creado desde afuera, y que nos viene a solucionar un montón de situaciones y problemas, pero muy pocas veces nos preguntamos de dónde viene esta tecnología, quién la desarrolla, quiénes están detrás de las aplicaciones que tenemos en el celular, por decir algo súper básico», explicó Mondelo durante la conversación.

«Entonces, aquí es donde empezamos a tener una mirada crítica sobre estos dispositivos o estas herramientas digitales», apunta la comunicadora, y remarca la importancia de hacer un uso más consciente a la hora de utilizar los espacios digitales. «Hoy en día, a nuestra vida no nos la imaginamos sin las redes sociales. Las mismas forman una parte fundamental en nuestra vida cotidiana desde lo laboral, las relaciones amistosas y de pareja. El espacio digital nos atraviesa y hay que entender que es un territorio que está en disputa. Es un territorio donde se disputan poderes, en distintos niveles y -por supuesto- que las violencias que las mujeres vivimos en la vida diaria se trasladan a estos espacios y cobran dimensiones e intensidades muy marcadas. Justamente porque la tecnología también nos permite cierto anonimato, los contenidos que empiezan a circular ahí de repente se viralizan, no hay control sobre lo que subimos a las redes».

En relación a ello, Mondelo remarca que es cada vez más común que quienes tienen un activismo feminista bastante marcado o las mujeres políticas, las periodistas, personas que tienen perfiles muy activos en estos espacios, sufran a diario violencia digital por su condición de mujer, por querer alzar la voz sobre determinadas cuestiones y, muchas veces, esa violencia no queda solo en el plano de lo digital. «Nosotras decimos que la violencia digital es real porque realmente tiene consecuencias en nuestros cuerpos, en nuestras vidas cotidianas y también es otra manera de disciplinarnos. Si una persona sufre hostigamiento, amenazas de muerte por algo que dijo o algo que compartió, posiblemente esa persona se retire de ese espacio y no participe más».

En es punto, Mondelo fue categórica. «Cuando decimos que los espacios digitales son un territorio en disputa también hablamos de eso, la violencia digital es otra manera de silenciarnos, que nuestras voces nos escuchen y que nos retiremos de estos espacios».

Los espacios digitales, los orígenes, el detrás de escena y la Inteligencia Artificial

Según detallaron las especialistas en la entrevista, «la idea del conversatorio es incentivar a tener una mirada crítica sobre estos espacios digitales que habitamos». «Una de las cosas que charlábamos, tiene que ver con que si nosotros podemos conocer el origen de los dispositivos, de las aplicaciones que utilizamos, también puede ser más fácil entender cómo estos espacios son tan violentos».

«Para desarrollar una aplicación, o inclusive fabricar un teléfono celular, depende de la explotación de recursos humanos en distintos lugares del mundo y también de recursos naturales. Cómo detrás de tu teléfono celular hay como una cuestión ya violenta de por sí», apuntó Ivana Mondelo. «Entonces, se nos presentan estas herramientas de una forma tan natural, estamos tan acostumbrados a que tenemos el teléfono, tenemos una aplicación para llevar el registro de nuestra menstruación, por ejemplo… Bueno, detrás de todas esas cosas que parece que nos facilitan la vida, hay que entender que hay intereses muy distintos, intereses, hasta en un sentido, coloniales. Y tener muy presente que nuestros datos, toda la información que circula ahí, son datos que se extraen y que después se reutilizan, y en esa reutilización estas grandes multinacionales hacen sus fortunas. Entenderlo desde ahí nos ayuda a poder entender qué uso le queremos dar a estos dispositivos y aplicaciones en el día a día, cómo queremos transitar estos espacios digitales y también, empezar a pensar de qué manera podemos contrarrestar las violencias», profundizó la comunicadora y especialistas tecnología y cultura digital.

En ese sentido, el conversatorio también intentará abordar el rol de la Inteligencia Artificial y sus usos. «En realidad la inteligencia artificial está en el desarrollo de la tecnología desde siempre, solamente que ahora hay desarrollos más específicos como ChatGPT u otros que se fueron complejizando y son herramientas que se fueron mejorando, pero en realidad la IA está, no sé, en una búsqueda en Google, por ejemplo, en todo lo que te imagines existe», enfatizó Mondelo.

«En algo tan sencillo como una búsqueda en internet, donde hay una tecnología basada en IA que además, aprende en Google, en ChatGPT, en cualquiera, aprende a través de datos, eso también es muy importante, esos datos que se generan a través de nuestro comportamiento y todas las cuestiones que subimos en nuestras redes, esos datos las empresas los sistematizan y con esos mismos datos también alimentan sus herramientas de IA. Y esos datos además contienen muchos sesgos, que también la misma inteligencia artificial va reproduciendo y va intensificando».

En relación a estos conceptos es cuando ambas especialistas insisten en la mirada crítica y es lo que proponen como eje fundamental para el conversatorio. «Apuntamos un poco también a conocer qué hay detrás de cada desarrollo tecnológico y que esa información nos sirva a la hora de habitar los espacios digitales y usar las herramientas y los dispositivos tecnológicos con mayor cautela, con mayor compromiso, con mayor conciencia. Y también, a generar herramientas para poder incidir de manera colectiva en políticas públicas, en exigírselas a nuestros representantes y a nuestros gobiernos, para lograr lo que hoy no tenemos, que es soberanía tecnológica. Conocer todo lo que implica la cuestión de la tecnología también nos puede ayudar a participar más activamente sobre qué tecnología queremos, cómo podemos hacer para que el Estado regule, haga sus propios desarrollos, controle, todo este tipo de cosas que parecen que son de otro planeta, pero, están pasando hoy y acá».

En cuanto a la ausencia de regulación y a la imperiosa necesidad que se comience a pensar en ello, ambas especialistas coinciden en que el camino es «en varios niveles». «Por un lado en esto que nosotros hacemos más cotidianamente que es pensar cómo construimos una mirada crítica de las tecnologías, el por qué, el para qué, a favor de quién y en contra de quién, usamos lo que usamos todos los días y por otro lado sí, trabajar en incidencia política, para que puedan haber otras legislaciones, otras regulaciones, porque hay muy poco en nuestro país. En los talleres también hablamos de esa legislación que da marco a poder denunciar estas violencias en el ámbito digital, pero todavía es muy poca su reglamentación, muy acotada, muy pocos recursos destinados para promocionar eso, para que la gente sepa que ese tipo de violencia se puede denunciar y que que hay un marco regulatorio».

Sobre el cierre de la entrevista, tanto Mondelo como Fernández insistieron en que son muchos los niveles en los cuales hay que trabajar para hacer más visibles estas problemáticas pero, sobre todo, en la necesidad de pensar colectivamente, cómo queremos habitar las redes sociales, qué vínculos queremos construir, quiénes somos los que estamos hoy construyendo en esos ámbitos y qué sentidos podemos disputar para que sean a favor de mayor igualdad y vínculos más saludables para todos.

*El conversatorio se realiza este jueves 6 de noviembre, a las 18 horas, en la sede de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) de Rosario, en San Lorenzo 1879*

 

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