Elecciones en Chile: Jeannete Jara y José Antonio Kast definirán la presidencia en balotaje
Con el 27,38% escrutado, la oficialista lidera con el 26,29% de los votos, seguida por el candidato del Partido Republicano (24,66%) y Franco Parisi (18,14%). Evelyn Matthei, quien se ubica quinta, reconoció la derrota: “Son otros los elegidos a avanzar en la carrera presidencial”
- Internacionales
- Nov 16, 2025
Chile vivió una elección histórica en la que define quién será el sucesor del presidente Gabriel Boric, que llegó por la alianza de izquierda Frente Amplio en una clara expresión del estallido de 2019 que cuestionó los cimientos de la desigualdad en Chile.
Con los primeros datos del Servicio Electoral (Servel) ya escrutados, el mapa de la jornada quedó más claro. Con poco más del 50% de las mesas escrutadas, la candidata del oficialismo, Jeannette Jara, se ubicó en primer lugar con 1.779.693 votos (26,58%), seguida por José Antonio Kast, que reunió 1.628.274 votos (24,32%) y quedó como su rival directo para el balotaje.
«Chile es un país grande. No olvidemos lo que somos como país, que nadie nos haga creer que no lo somos», sostuvo pasadas las 20.40 la candidata más votada en la primera vuelta. «La democracia en nuestro país hay que cuidarla y valorarla, nos costó mucho recuperarla para que hoy en día se ponga en riesgo», agregó.
El sorpresivo tercer puesto fue para Franco Parisi, con 1.261.281 votos (18,84%), mientras que Johannes Kaiser —también de la derecha dura— obtuvo 932.187 sufragios (13,92%).
Más atrás se ubicaron Evelyn Matthei, con 886.838 votos (13,25%); Harold Mayne-Nicholls, con 85.479 (1,28%); Marco Enríquez-Ominami, con 77.562 (1,16%); y Eduardo Artés, que cerró la lista con 44.009 votos (0,66%).
JARA, UNA COMUNISTA «DISIDENTE»
Jeannette Jara, 51 años, hija política del Partido Comunista desde los 14, se convirtió en la carta más competitiva del oficialismo gracias a un estilo que desarma etiquetas.
Moderada, dialoguista y con una biografía que reivindica su origen popular, Jara logró encabezar una amplia coalición de centroizquierda que la impulsó con fuerza en la campaña.
«Chile es igual que una familia. No todos piensan igual, no todos se quieren igual, pero no por eso deja de ser familia», suele repetir en sus actos, donde sus seguidores valoran su tono cercano antes que la rigidez doctrinaria del PC.
Su salto al primer plano ocurrió durante el gobierno de Boric, cuando como ministra de Trabajo logró dos reformas clave: la reducción de la jornada laboral de 45 a 40 horas y el impulso a la modificación del sistema privado de pensiones.
Ese desempeño la consolidó como figura transversal y, para muchos, como «la disidente» dentro del PC, con un pie firme en la socialdemocracia.
En esta campaña, Jara reforzó una agenda de seguridad y control migratorio que históricamente no era patrimonio de la izquierda, y prometió que «la seguridad pública será prioritaria desde el día uno».
KAST, LA DERECHA QUE ENDURECIÓ EL CLIMA ELECTORAL
Del otro lado, José Antonio Kast, abogado de 59 años, volvió a demostrar su capacidad para consolidar al electorado de derecha en torno a su figura. Hijo de un ex soldado nazi y hermano de un ministro de la dictadura de Pinochet, Kast lleva tres campañas presidenciales y es el rostro más visible del Partido Republicano, la fuerza conservadora que él mismo fundó en 2019.
Descrito por sus biógrafos como un dirigente que mezcla «simpatía personal» con control partidario, Kast hilvanó su campaña en torno a un mensaje monocorde pero efectivo: mano dura contra la delincuencia y expulsión masiva de migrantes irregulares.
Él mismo reconoció que lleva un revólver de cinco tiros y prometió reforzar el poder de fuego de la policía. En uno de sus actos habló detrás de un vidrio blindado, un gesto que sus seguidores interpretan como símbolo de la amenaza delictiva que él denuncia.
Más allá de su conocido ideario ultraconservador, esta vez apartó temas como el aborto o el matrimonio igualitario para concentrarse en el discurso de orden. Lleva incluso una cuenta regresiva con los días que —según afirma— faltan para iniciar su plan de expulsiones: «Si no lo hacen voluntariamente, los vamos a buscar».
VOTO OBLIGATORIO, LA NOVEDAD
Ocho candidatos compitieron en estas elecciones presidenciales: Jeannette Jara; José Antonio Kast Rist; Johannes Kaiser; Evelyn Matthei; Franco Parisi; Harold Mayne-Nicholls; Marco Enríquez-Ominami y Eduardo Antonio Artés Brichetti.
El país llevó a cabo sus novenos comicios presidenciales desde el retorno a la democracia en 1990, marcados esta vez por la implementación del voto obligatorio para todos los mayores de 18 y menores de 65 años.
Chile prevé que con esta medida se duplique la participación ciudadana en comparación con los comicios anteriores y aumente las probabilidades de que el resultado final deba resolverse en una segunda vuelta, programada para el 14 de diciembre.

