JUEVES, 04 DE JUN.

Murió Kshamenk, la última orca en cautiverio de la Argentina: 33 años de encierro y una historia que marcó época

Su muerte volvió a poner en el centro del debate la situación de los animales marinos mantenidos en encierro y el reclamo histórico de organizaciones ambientalistas.

 

Kshamenk, la única orca que vivía en cautiverio en la Argentina, murió este lunes en el oceanario de Mundo Marino, en San Clemente del Tuyú, donde permanecía desde hacía 33 años. Su muerte volvió a poner en el centro del debate la situación de los animales marinos mantenidos en encierro y el reclamo histórico de organizaciones ambientalistas.

El ejemplar había sido capturado en 1992, cuando era apenas una cría, en aguas del Atlántico Sur. Desde entonces, pasó toda su vida en una piscina, sin posibilidad de regresar al mar ni de convivir con otros de su especie, ya que fue la única orca del parque durante décadas.

En qué consiste el descornado, el método extremo para salvar a los rinocerontes
Te puede interesar:
En qué consiste el descornado, el método extremo para salvar a los rinocerontes

Según informaron desde el establecimiento, Kshamenk murió tras atravesar un deterioro progresivo de su estado de salud, propio de su avanzada edad. Tenía 35 años, una cifra que, si bien se acerca a la expectativa de vida promedio de las orcas macho, quedó marcada por las condiciones de cautiverio.

 

 

Durante años, organizaciones ambientalistas, especialistas y activistas reclamaron su traslado a un santuario marino, donde pudiera vivir sus últimos años en un entorno controlado pero natural. El caso de Kshamenk se transformó en un símbolo de la lucha contra el cautiverio de cetáceos en el país y en América Latina.

Su situación también generó repercusiones a nivel internacional, con campañas que denunciaban el aislamiento, el espacio reducido y la imposibilidad de desarrollar comportamientos propios de la especie, como recorrer grandes distancias o interactuar socialmente.

La muerte de Kshamenk marca el fin de una era: ya no quedan orcas en cautiverio en la Argentina. Al mismo tiempo, reaviva el debate sobre el rol de los oceanarios y la necesidad de avanzar hacia modelos de conservación sin encierro, basados en la protección de los animales en su hábitat natural.

Para muchos, Kshamenk no fue solo una atracción turística, sino el reflejo de una práctica que hoy es cada vez más cuestionada y que deja una pregunta abierta sobre el futuro de los animales marinos bajo cuidado humano.

 

Compartir nota

Tópicos

Últimas Noticias