A 37 años del paso a la inmortalidad de Federico Moura, el primer frontman argentino
El Alma Mater de Virus, se iba de este plano terrenal un 21 de diciembre de 1988, silbando un tango en los brazos de su madre. Su legado artístico quedó plasmado en 8 de los discos de la banda platense, y en algunos videos que reflejan su carisma, dominio escénico y el particular estilo refinado de su voz.
- Cultura
- Por Juan Manuel Martellotto
- Dic 21, 2025
Federico Moura fue más que un músico. Fue un artista integral que estaba en cada uno de los detalles de Virus, la banda que lideró por 8 años, y por el tiempo de un lustro gozó del reconocimiento nacional e internacional que tuvo su pico de popularidad con el disco Locura, un álbum conceptual que abordaba el sexo, una temática tabú para la época.
Estudiante avanzado de arquitectura, diseñador de indumentaria, compositor, productor y músico argentino, Federico fue uno de los primeros artistas argentinos en morir como consecuencia del SIDA. Dicen que silbó una última melodía de un tango, antes de caer dormido eternamente en los brazos de su madre. Se iba de este plano un 21 de Diciembre de 1988, en Buenos Aires.
De adolescente había sido bajista de un grupo que se llamó Dulcemembriyo, con el que hizo una gira por sudamérica. Años después integraría Las Violetas junto a los hermanos Mario y Ricardo Serra, que al fusionarse con Marabunta, en la que tocaban sus propios hermanos Julio y Marcelo Moura, con Quique Muguetti, daría lugar a Virus, la banda que marcaría un antes y un después en la historia del Rock Nacional.
Virus fue la expresión de la modernidad y banda vanguardista por excelencia del Rock Nacional a principios de los 80, con Federico Moura a la cabeza y su espíritu valiente e inquieto, con un gran carisma y dominio escénico. Fue considerado el primer gran showman argentino.
Quizá la frase que mejor define a Federico Moura, es una que él mismo expresó alguna vez: «Se lo que no quiero, pero no estoy muy seguro de lo que quiero. Y me alegra que sea así. Lo incierto me mantiene vivo en esta instancia, un poco encargado de traducir visiones al presente».

