Prisión perpetua a los cuatro acusados por el doble crimen de Claudia Deldebbio y su hija, Virginia Ferreyra
Durante el juicio oral, los fiscales Patricio Saldutti y Franco Carbone acusaron a los cuatro imputados por los delitos de homicidio doblemente calificado por precio o promesa remuneratoria y por el concurso premeditado de dos o más personas, agravado por el uso de armas de fuego y tentativa de homicidio”
- Judiciales
- Dic 22, 2025
Un tribunal penal integrado por los jueces Alejandro Negroni, Facundo Becerra y Gonzalo López Quintana condenó este lunes a reclusión prepetua a René “Brujo” Ungaro, jefe narco en prisión por diversos crímenes, Nicolás “Cara de Burro” Martínez, Fernando Cortéz y a su hijo Lautaro por el doble homicidio de la asistente escolar Claudia Deldebbio (58) y su hija Virginia Ferreyra (32), víctimas al azar de un plan criminal para “infundir terror” en un sector de la zona sur de Rosario.
Durante el juicio oral, los fiscales Patricio Saldutti y Franco Carbone acusaron a los cuatro imputados por los delitos de homicidio doblemente calificado por precio o promesa remuneratoria y por el concurso premeditado de dos o más personas, agravado por el uso de armas de fuego y tentativa de homicidio”. En el alegato final, solicitaron al tribunal la pena de prisión perpetua para todos.
Además del resonante doble crimen de madre e hija, también se ventiló durante el juicio oral una doble tentativa de homicidio ocurrida en calle Teco el 17 de julio de 2022, el intento de asesinato de un menor (que se encontraba a un unos metros de Claudia y Virginia en la esquina de Isola y Maestros Santafesinos) y una balacera contra el Centro Municipal de Distrito Sur, a comienzos de septiembre.
Sobre el doble crimen de la bailarina y su madre, ocurrido alrededor de las 19 horas del 22 de julio de 2022, los fiscales plantearon en el debate que la finalidad del atentado fue «infundir el terror» por parte de una banda cuyos cabecillas estaban presos (Ungaro y Martínez).
De esa manera, atentando contra personas “al azar”, procuraban controlar el territorio para la comisión de delitos de la organización criminal y enviar “un mensaje de poder hacia todos”, como demostración de su poder de daño.
Al finalizar la audiencia, la pareja de Virginia se mostró «conforme» con la sentencia, aunque consideró que se trata de un «justicia a medias» ya que, «había muchos más implicados».
«Todos sabemos que había muchos más implicados, que los teléfonos fácil no entran, quedó demostrado que el alcance nos es solo provincial, también es federal y político, no se sabe nunca. Hay que seguir teniendo el ovillo para poder desenredarlo», manifestó, Gustavo.
Y remarcó: «Hoy se determinó que efectivamente fueron ellos y la condena debe ser perpetua, así esa gente no puede ni salir ni comunicarse con nadie porque realmente, desde donde estuvieron, siguieron haciendo daño y los que están afuera siguen recibiendo ordenes. Hubo miles de cosas que fallaron, todos los que estamos acá afuera queremos vivir tranquilos, pagamos nuestros impuesto para que nos cuiden, y efectivamente no lo hicieron; Y Virginia y Claudia fueron dos víctimas claras de que ellos no hicieron lo que tenían que hacer, por lo tanto, mucha más gente es responsable».
Acerca del mecanismo del asesinato, el fiscal Patricio Saldutti detalló que, durante la tarde tarde del 22 de julio del 2022, cuando Claudia y Virginia se encontraban esperando el colectivo en la esquina de de Isola y Maestros Santafesinos, apareció Peugeot 308 negro con cuatro personas a bordo, quienes comenzaron a disparar contra la Torre 11 del Fonavi ubicado en ese lugar.
También lo hicieron hacia la parada de colectivos, donde se encontraban las víctimas y un grupo de menores de edad, uno de los cuales fue alcanzado por una munición y debió ser atendido en el Hospital de Emergencias, con heridas leves.
Entre los tiradores, sostuvieron los fiscales, estaban Fernando Cortéz -que iba al volante del Peugeot- y su hijo Lautaro. De los otros dos involucrados aún se desconoce su paradero.
La investigación según los fiscales
Para los acusadores, ambos recibieron la orden de “Cara de Burro” Martínez (en ese momento, preso en Coronda por dos homicidios de 2021, por los que purga una pena de 30 años de cárcel) y quien a su vez, seguía instrucciones de Ungaro, por entonces alojado en el penal federal de Ezeiza, como jefe de una banda narcocriminal y por ser el autor del asesinato en 2010 del entonces jefe de la barrabrava de Newell’s Old Boys, Roberto “Pimpi” Camino.
«Se trató de una investigación compleja y completa, que demandó muchos esfuerzos, y en la que pudimos juntar toda la prueba para que hoy sea este el resultado que buscamos desde el primer día», señaló el fiscal Patricio Saldutti en conferencia de prensa.
«Nosotros probamos, primero con un montón de elementos de contexto y de indicios que nos fueron llevando a esta hipótesis principal, que era René Ungaro desde la cárcel de Ezeiza, que había ordenado estos hechos, usando para eso como intermediario a Nicolás Martínez. Claramente pudimos demostrarlo con intervenciones telefónicas, con pericias a los teléfonos celulares y apoyados también en testigos», apuntó.
En ese sentido, remarcó «la valentía de las personas que han venido a declarar a este debate fue crucial para poder llegar a este veredicto». «Entiendo que es un barrio signado por la violencia, básicamente todo el barrio se paralizó a través de lo que quisieron hacer estas personas, buscaron objetivos que eran personas inocentes que estaban en el lugar equivocado, en el momento equivocado y fue eso lo que quisieron hacer, sembrar terror en la comunidad a través de la selección de un objetivo totalmente al azar. Y justamente pudimos reconstruir con las pericias, con las escuchas y con testimonios de personas que siguen viviendo, muchos de ellos en ese barrio, y que con valentía y coraje vinieron a declarar».
Por su parte, el fiscal Carbone señaló que «todavía hay dos personas que están siendo buscadas, que estaban en el auto desde donde salieron los disparos».
«Pudimos reconstruir la mecánica y la autoría de tres hechos que trajimos al debate, tres fiscales trabajando en conjunto durante tres años de investigación, investigación muy compleja, que justifica también todo este tiempo, sino no hubiésemos podido obtener o no hubiésemos podido tener la prueba suficiente para requerir con solvencia esta condena al tribunal. Lo cierto es que del hecho de Deldebbio y de Ferreyra, tenemos identificado el vehículo del cual parten los disparos, la cadena de instigación y dos de los autores materiales, restarían dos que hasta incluso pueden ser otros miembros del mismo grupo criminal pero no hemos podido determinar quiénes eran esas dos personas que ocupaban el auto».
Carbone también recordó que este episodio, como algunos otros, eran un mensaje dirigidos a bandas contrarias, otros eran mensajes generados en territorios contrarios para que se ponga la lupa en el lugar y se elimine un punto de venta, y otro era hacia la interna propia del barrio para que todo el barrio les tenga respeto.
«Nosotros tomamos como un hecho muy relevante que los vecinos de una de las torres se habían organizado y designado un nuevo administrador de consorcio, estaban intentando mejorar su condición de vida, poner una cerradura, poner cámaras de seguridad, arreglar los ascensores, limpiar la terraza y eso, a nuestro entender, es uno de los objetivos, uno de los móviles de este ataque tan encarnizado contra la gente común porque no querían perder el control de lo que consideraban propio».

