El año de Central: una coronación que premió el esfuerzo del 2025
El Canalla realizó una gran temporada, donde mostró regularidad, consistencia como equipo y dio el salto de calidad necesario con la impronta de Ángel Di María. Fue el que más puntos sumó, ganó los dos clásicos, clasificó a la Copa Libertadores y lo reconocieron con el título de Liga. Su talón de aquiles fueron los mano a mano, donde se despidió demasiado temprano de los certámenes en disputa.
- Deportes
- Ene 1, 2026
Rosario Central le dice adiós a un muy buen 2025. En el balance general, si de números se habla, las cifras le dan todas a favor. Cumplió la mayoría de los objetivos planteados al inicio del año bajo la conducción de Ariel Holan, quien acompañado de una gestión seria a nivel directivo y un plantel futbolístico con hombres de experiencia pudo redondear una producción más que positiva.
Las principales virtudes del Canalla a lo largo de la temporada fueron la consistencia como equipo, con solidez defensiva (fue el que menos goles recibió), equilibrio en la mitad de la cancha y un poder de fuego de amplio volumen arriba, que se intensificó con los regresos de Ángel Di María y Alejo Véliz. Desde el campo de juego, el club de Arroyito demostró por qué se ganó el reconocimiento que le otorgó la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) al coronarlo como campeón de Liga.
Además, la institución auriazul plasmó una gran regularidad anual, la cual pudo sostener incluso teniendo por detrás a dos pesos pesados como Boca y River, que llegaron a comerle los tobillos en algún momento pero no pudieron doblegarlo en la cima. Terminó primero en la Tabla que califica la sumatoria de puntos en todo 2025, y eso le valió poder acceder a otros beneficios tentadores.
Es que, más allá del título, quizás otorgado de forma desprolija por la entidad madre del fútbol argentino, el Canalla se abrazó a otra meta que por sí misma representa una motivación extra y anhelo a alcanzar, por el prestigio en disputa: la Copa Libertadores. En 2026, el máximo torneo a nivel continental será el principal desafío que tendrá Central, y los esfuerzos mayores estarán abocados a ese objetivo. Será una obsesión, como reza la típica canción de cancha.
Otro asterisco tachado a favor en el balance fueron los clásicos: ganó ambos partidos, primero en el Parque Independencia a partir de efectividad en la pelota parada, y después en el Gigante con un tiro libre para el recuerdo de Di María, el cual quedará en la historia de los mejores golazos del derby de la ciudad, ejecutado con la calidad y jerarquía que solo ‘Fideo’ podía imprimirle.
El campeón del mundo merece un apartado también en este resumen. Desde su vuelta al club de sus amores tras 18 años de regar de fútbol a Europa y la Selección Argentina, hizo todo para transformarse en un ídolo canalla. Más allá del poema con el que sentenció el pleito ante Newell’s en Arroyito, el retorno a casa, con 37 años, lo encontró intacto, siendo el jugador diferencial de este Central aún habiendo jugado sólo el segundo semestre. Goles, asistencias, lujos y actuaciones notables lo catapultaron como el principal referente, capitán y emblema en este presente auriazul.
El Canalla atravesó grandes momentos en el 2025, pero no todas fueron sonrisas. Como principal defecto a resaltar en este año hay que mencionar las instancias decisivas, en las cuales flaqueó y le costó demostrar por qué se había ganado el lote de, sino el mejor, uno de los mejores equipos de la temporada. Se despidió demasiado rápido en el Apertura y el Clausura, donde tenía la ventaja de jugar hasta la semifinal en el Gigante, y también en la Copa Argentina, donde Unión le frenó las expectativas en 16vos de final.
Precisamente este último punto será uno de los aspectos a mejorar de cara a 2026. Central tendrá cinco torneos en competencia y jugará una final. De avanzar en los certámenes en disputa, será necesario que muestre fortaleza como conjunto también en los mano a mano, esos que se definen por detalles y requieren concentración plena, ya que cualquier mínima distracción puede costar caro.
Fue con ese sentido la búsqueda que la actual dirigencia, comandada por Gonzalo Belloso, emprendió para contratar a Jorge Almirón como capitán de barco para lo que se avecina, valorando el trabajo de Holan pero reconociendo que se pudo haber llegado más lejos, teniendo en cuenta los recursos disponibles. Esto también es una muestra de grandeza: no conformarse con lo conseguido, siempre tratar de ir por más.
Para cerrar, volviendo a lo que dejó este año, hay que subrayar que se cumplió la premisa fundamental para que cualquier proyecto futbolístico prospere: que todas las piezas de la estructura estén ensambladas. Comisión directiva, jugadores y cuerpo técnico estuvieron mancomunados en la misma misión, todos aportaron lo suyo para esta gran campaña, remarcando también el plus adicional del hincha, que siempre acompañó.

