La agroindustria local mostró preocupación por la letra chica del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea
Los sectores productivos argentinos advirtieron que, en caso de que se apliquen medidas de protección para los productos europeos, el convenio puede quedar "muerto", ya que aparecerían nuevas trabas en el flujo de comercio.
- Nacional
- Ene 21, 2026
Los productores locales entraron en estado de alerta ante la posibilidad de que los países europeos apliquen salvaguardas para proteger a su sector agropecuario en el marco del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea.
El escenario comenzó a ser preocupante para la agroindustria argentina cuando la Comisión Europea decidió impulsar estas salvaguardas ante la presión del agro y gobiernos europeos, como el italiano, que pidieron por su inclusión como condición para la firma del acuerdo.
Estos mecanismos proteccionistas, una mala palabra para líderes liberales como Javier Milei, deberían ser discutidos en el Consejo y Parlamento Europeo con anterioridad a la ratificación del acuerdo con el Mercosur.
Serían 24 los productos agropecuarios y agroindustriales que podrían ser beneficiados con estos mecanismos, entre los cuales hay algunos claves para la Argentina.
Se incluyen carne fresca; carne bovina enfriada y congelada de alta calidad; carne congelada para procesamiento; carne fresca, enfriada y congelada de cerdo; carne de ave sin hueso y preparaciones; carne de ave con hueso; leche en polvo; quesos; fórmulas infantiles; maíz y sorgo; arroz; azúcar para refinar; otros azúcares; huevos; albúminas de huevos; miel; ron y otras bebidas espirituosas obtenidas de la fermentación de la caña de azúcar; maíz dulce; almidón de maíz y de mandioca; derivados del almidón; etanol; ajo; biodiésel; y cítricos como el limón, naranjas y mandarinas.
Los datos constan en un informe divulgado este martes por las entidades que engloban a los mercados locales.
Las salvaguardas se pueden disparar una vez que se constate y demuestre que un aumento en las importaciones de estos productos dañaron o están afectando a los sectores productivos locales.
Los parámetros, si bien tienen que definirse en su mayoría, serían un aumento considerable en volumen de las importaciones: en un corto lapso de tiempo superior al 5% en la comparación del promedio de los últimos tres años, o que el aumento de las exportaciones del Mercosur haga que el precio interno caiga un 5%.
A los exportadores argentinos les preocupa la discrecionalidad que pueden aplicar los países europeos con tal de mantener a raya los reclamos de sus productores.
“Es una situación bastante preocupante, porque esto lo establece la UE unilateralmente”, dijo el presidente de la Cámara de la Industria Aceitera y del Centro de Exportadores de Cereales (Ciara-CEC), Gustavo Idígoras.
“La razón de ser de un acuerdo es la creación de comercio, pero lo podés matar con las salvaguardias, porque si se aplican de manera irrestricta e imprudente, se convierten en un riesgo enorme en el flujo de comercio”, agregó.
Para Idígoras, las exportaciones del Mercosur hacia el bloque europeo una vez entrado en vigencia el acuerdo “no significan ningún riesgo para Europa, sino que es política pura. Estos productos representan el 1% del consumo aparente en ese continente”.
En el medio de todas estas advertencias, el Parlamento encima frenó el acuerdo entre ambos bloques regionales y lo elevó al Tribunal de Justicia para que analice el convenio y determine si es compatible con el blasón normativo de la UE. Es que, precisamente, existen varios sectores opositores a este entendimiento, debido a que consideran que impulsaría un proceso de crecimiento de las importaciones, una tendencia contraria a la que intentaban desplegar en suelo europeo.

