Terminó el Challenger de Rosario: una competencia que se vio empañada por amenazas de muerte a tenistas
El español Nikolas Sánchez Izquierdo y el argentino Román Burruchaga recibieron amenazas por WhatsApp en donde se les exigía que pierdan los partidos o, de lo contrario, corría riesgo su vida y la de su familia. Investigan si los hechos están relacionados con apuestas deportivas.
- Ciudad
- Feb 9, 2026
La ciudad vivió una semana a puro tenis: entre el 1 y el 8 de febrero se llevó adelante el Quini 6 Rosario Challenger. Si bien cientos de rosarinos visitaron el predio del Jockey Club para disfrutar del juego de importantes deportistas de renombre mundial, la competencia se vio empañada por hechos violentos: el tenista español Nikolas Sánchez Izquierdo y el argentino Román Burruchaga denunciaron haber recibidos amenazas anónimas vía WhatsApp, en donde se les pedía que pierdan sus respectivos partidos o, de lo contrario, se vería afectada su integridad física y la de sus familiares.
Los hechos violentos comenzaron el pasado miércoles 4 de febrero, cuando el tenista español Nikolas Sánchez Izquierdo, de 26 años, iba a enfrentar al argentino Valerio Aboián por los octavos de final de la competencia. Pero en la previa del partido, recibió mensajes anónimos –desde un número con característica de Rosario–, en donde le exigían que “disimuladamente” se deje ganar o, de lo contrario, iban a atacar a sus familiares.
“Colabora en este partido, perdelo disimuladamente sin decir nada ni mencionar nada. Todo irá bien, si no te prometo que no salís de acá y acabaremos de la misma manera con tu familia. Atrevete a desobedecer y estás acabado”, advertía la amenaza.
El deportista presentó ante la Policía estos mensajes y concurrió a disputar el partido, que perdió por dos sets corridos 5-7 y 4-6. Cabe destacar que el encuentro se postergó una hora, para que Sánchez Izquierdo pueda comunicarse con su familia, y se jugó sin público. Una vez finalizado el evento, el tenista –ya descalificado de la instancia individual– decidió también retirarse de la modalidad dobles.
El jueves, en tanto, hizo un descargo en sus redes sociales y se refirió a las amenazas recibidas: “De momento no voy a dar información hasta que decida cómo hacerlo. Agradecería que no me escriban más, por favor. Estoy volviendo a casa y necesito descansar”.
“Durante años he soportado los excesos verbales en redes igual que muchos otros tenistas. Dada la gravedad de las últimas amenazas recibidas, a partir de hoy voy a mostrar tolerancia 0 y denunciar cualquier tipo de mensaje excedido que representen una falta de respecto o amenaza a mí o mi familia”, completó el deportista.
Por último, agradeció a su entrenador, Pedro Cachín, y al torneo y su directora, María Gabriela Larrosa, por haber “tomado todas las medidas necesarias, junto a la policía” para garantizar su seguridad.
Las segundas amenazas llegaron el sábado y esta vez la víctima fue el tenista Román Burruchaga: el argentino iba rumbo al predio para enfrentar al taiwanés Chun-Hsin Tseng en el marco de las semifinales de la competencia, cuando recibió mensajes anónimos por WhatsApp.
Al igual que a su par español, en los mensajes se le exigía que pierda el partido contra “El Chino” (en alusión al taiwanés) o, de lo contrario, corría riesgo su vida y la de su familia.
El deportista, de 24 años, también dijo que quienes lo amenazaron le enviaron una foto de una mano empuñando un arma de fuego, con insultos y datos personales de su familia.
Pero el tenista bonaerense no se dejó amedrentar y venció a Chun Hsin Tseng por 6-3 y 6-3 y clasificó a la final que se disputó este domingo, donde perdió contra su compatriota Camilo Ugo Carabelli.
Una de las hipótesis es que las amenazas estarían vinculadas a las apuestas deportivas. Tras los hechos, se reforzó la presencia policial en las inmediaciones del Jockey Club rosarino y, en el caso de Burruchaga, se dispuso una custodia por 24 horas.

