Fiscalía solicitó once condenas a prisión perpetua por los crímenes a trabajadores en marzo de 2024
Entre los condenados se encuentra el jefe narco Alejandro Isaías Núñez, alias “Chucky Monedita”, quien está acusado de instigar los primeros dos homicidios.
- Policiales
- Abr 16, 2026
Los fiscales Franco Carbone, Patricio Saldutti y Adrián Spelta de la Fiscalía Regional 2 y Romina Cocomazzi, de la Unidad Fiscal Especializada en Responsabilidad Adolescente, adelantaron que pedirán la pena de prisión perpetua para once de los involucrados en los cuatro crímenes “narcoterroristas” perpetrados en marzo de 2024 en Rosario.
Entre ellos, el jefe narco Alejandro Isaías Núñez, alias “Chucky Monedita”, quien está acusado de instigar los primeros dos homicidios, cuyas víctimas fueron los taxistas Héctor Figueroa y Diego Celentano.
El pedido de la máxima condena fue dada a conocer por el Ministerio Público de la Acusación durante el desarrollo de la audiencia preliminar que comenzó el pasado 30 de marzo y aún no culminó y que encabezaron los jueces Gustavo Pérez de Urrechu, Paula Álvarez y Alejandro Cardinale.
A Nuñez lo sindicaron como el presunto instigador de los asesinatos de los taxistas, que tuvieron lugar el 5 y 6 de marzo y fueron ejecutados por tres menores no punibles. Quien puso en marcha el plan criminal, por pedido del recluso de Piñero –que acumula sentencias por asociación ilícita y homicidio– fue su pareja Brenda “La Cote” Pared, que lo visitaba en la unidad penitenciaria.
Pared también fue acusada de haber participado en la organización del cuarto homicidio, el del playero Bruno Bussanich, el 9 de marzo en la estación de servicio Puma de Mendoza al 7600.
Un hermano menor de edad de Macarena Muñoz –una especie de gerenciadora de los búnkeres de Chucky–, está sospechado de reclutar la «mano de obra» menor de edad para los ataques.
Los otros acusados, con pedidos de perpetua, son Gustavo Márquez, Macarena Muñoz, Johana Albornoz, Maximiliano González, Alejandro Cantero, José Maturano, Axel Rodríguez, Axel Herrera y Joana García.
Los crímenes de Figueroa, Celentano y Bussanich fueron perpetrados por D. G., un adolescente no punible que declaró en el marco de la causa quién y cómo lo contrataron para llevar a cabo las ejecuciones. Es quien quedó filmado en la estación de servicio, donde mató a tiros al playero.
En tanto, el asesinato del colectivero de la línea K Marcos Daloia fue cometido, de acuerdo la legajo, por Axel Herrera, un joven con consumos problemáticos que se entregó después de que su familia identificara su rostro en el video que difundió la Fiscalía sobre el homicidio para lograr su detención.

