Más que tres puntos
El Canalla aprovechó una pelota parada en el complemento para desnivelar y se quedó con un duelo clave, que prácticamente le aseguró la clasificación a los octavos de la competencia internacional. No lo sobró nada, le faltó fútbol pero puso garra y corazón para abrazarse a la victoria. Casi cumplido otro de los objetivos planteados en el semestre. La solidez defensiva, lo mejor de la noche en Arroyito.
- Deportes
- Por Paulo Viglierchio
- May 5, 2026
Rosario Central dio un paso gigante en la Copa Libertadores, su obsesión este año. Consiguió tres puntos vitales en casa, a pesar de haber tenido un funcionamiento irregular, con altos y bajos, pero más allá de las formas cumplió con la misión que se le encomendaba en esta jornada de martes húmedo. Le bastó una jugada para marcar la diferencia con un rival limitado, sin la calidad de plantel que se requiere para estos torneos. Lidera la zona H, y casi que selló el pasaje a la próxima instancia, lo más importante.
El primer tiempo del Canalla fue decididamente de muy bajo vuelo, completamente desconocido en el campo. No fluyó el juego y faltó de todo. Una excesiva pasividad del conjunto auriazul, que pareció planchado, cansado, con poco compromiso para disputar el encuentro. Si bien defensivamente se sostuvo bien por la labor de Ignacio Ovando y Gastón Ávila, de mitad de cancha hacia adelante estuvo inconexo, deslucido, con poca claridad.
Más allá de ser dueño absoluto de la pelota y del territorio, Central careció de profundidad, le faltó intensidad para imponerse en los duelos y decisión para llevarse puesto a un Libertad que vino a tratar de sumar algo, con un bloque compacto, ordenado y con Federico ‘Pachi’ Carrizo y Lorenzo Melgarejo como organizadores. La visita tuvo una gran ocasión para ponerse en ventaja en su primer aviso, cuando a Jeremías Ledesma se le escurrió el balón entre sus manos tras un tiro libre de Iván Ramírez e impactó en el travesaño. El uno local también tapó un zurdazo rasante de Fretes entrando al área.
El Canalla tuvo escasa lucidez en ataque. ‘Pol’ Fernández hizo una tarea correcta dando limpieza en la salida, ante la ausencia de Franco Ibarra, pero el chileno Vicente Pizarro fue intrascendente con sus pases, Enzo Giménez no supo que rol cumplir y pesó poco, Jaminton Campaz desbordó un par de veces al comienzo y luego se apagó, mientras que Ángel Di Maria buscó ser la salvación con su jerarquía, pero se le notó la falta de ritmo. A su vez, Alejo Veliz estuvo más enfocado en la lucha que en asociarse o generar jugadas. Así, el equipo de Jorge Almirón fue completamente inofensivo.
A pesar de que la nochecita pintaba esquiva, Central tuvo una gran oportunidad de irse al descanso en ventaja, con un penal mal sancionado por el brasileño Wilton Sampaio, pero ni siquiera ‘Fideo’ estuvo inspirado desde los doce pasos para cambiar ese obsequio por gol. El arquero paraguayo Rodrigo Morínigo lo esperó, le adivinó el palo y se quedó con sus dos remates, el segundo tras el rebote otorgado. Un castigo para el campeón del mundo pero un mensaje para el elenco de Arroyito, que tenía que cambiar y ajustar varias cosas en el entretiempo si quería modificar un escenario complejo. Unos 45 iniciales para el olvido.
En el complemento, el Canalla arrancó con otro impulso anímico, por lo menos los primeros minutos. El gol de Ignacio Ovando empujándola abajo del arco tras un buen córner de Di Maria aplacó las dudas. Una conquista que planchó la ansiedad y preocupación de la gente por el rendimiento mostrado hasta el momento. Lo más difícil de conseguir lo hizo con apenas empujar.
A partir de la ventaja conseguida, Central buscó planchar el trámite haciendo circular la pelota, con paciencia y defendiéndose a partir de la posesión. Creció un poco el aporte de Vicente Pizarro y se destacó Emmanuel Coronel en la lucha e incluso animándose a subir con criterio, mostrándose como opción en ataque. Almirón quiso cerrar el partido con los ingresos de Federico Navarro y Alexis Soto, y sorprendió con la entrada del juvenil Elías Verón como volante por derecha.
Libertad, jugado totalmente y obligado por las circunstancias, fue desesperado contra el arco de Ledesma, pero sin ideas, tirando centros a la olla como único recurso, todos bien despejados por el fondo auriazul, que completó una actuación sólida, sin fisuras, un ítem que también es fundamental en este tipo de competencias y explica porqué el Canalla aún no recibió goles en contra en la Copa.
Con minutos también para Carlos Quintana buscando fortalecer la muralla defensiva, Central clausuró la victoria y se abrazó fuerte a tres puntos clave, contruidos desde atrás hacia adelante, sin hacer nada extraordinario, aprovechando su oportunidad y después cuidando como un tesoro lo conseguido. Si hay que resaltar algo de esta noche, fue el espíritu colectivo, la entrega en la segunda etapa para compensar la falta de fútbol, en una jornada en la que el as de espadas poco pudo aportar.
Prácticamente clasificado a octavos de la Libertadores, el Canalla se permite competir en todos los frentes. El domingo tendrá su primer compromiso decisivo en el semestre, y allí se verá de qué está hecho este conjunto, como afronta estas instancias, que fueron el talón de aquiles en 2025. En el plano internacional, la labor está casi completada, restará saber la posición en el grupo.

