DOMINGO, 19 DE JUL.

“La principal preocupación de los argentinos son los salarios bajos”: alertan que la situación económica afectó el respaldo a Milei 

El analista Lucas Romero reveló que el 60% de los encuestados por su consultora consideró que su poder adquisitivo está “peor o mucho peor” que hace un año y que el 68% aseguró que su situación económica personal es peor que en 2023.

 

El analista político Lucas Romero advirtió que el principal problema que enfrenta el gobierno de Javier Milei es el deterioro del poder adquisitivo y sostuvo que la percepción social de la economía comenzó a separarse de los indicadores oficiales de recuperación. Paralelamente, su colega Sergio Berensztein relativizó las disputas internas dentro del gobierno de Javier Milei, aunque advirtió que esos conflictos terminan funcionando como una distracción frente a la falta de reformas estructurales profundas.

En diálogo con Splendid AM 990, Romero, politólogo y director de Synopsis Consultores, comentó que la caída de los ingresos familiares erosionó el respaldo al oficialismo.

“Si los gobiernos ofrecen soluciones, pueden pelearse entre ellos, tener internas feroces o cometer deslices éticos, pero son perdonados porque resuelven problemas”, afirmó, pero consideró que el escenario actual es distinto porque la situación económica cotidiana no acompaña los datos macroeconómicos que exhibe el Gobierno: “Hay una disociación entre la economía de Argentina y la economía de los argentinos”.

El consultor explicó que, aunque algunos indicadores oficiales muestran mejoras en la actividad económica, la percepción social está marcada por el deterioro de los ingresos. “La principal preocupación de los argentinos son los salarios bajos”, dijo, al tiempo que detalló que casi el 50% de los consultados en su último estudio nacional ubicó a este problema por encima de la inflación, la falta de empleo, los impuestos o el costo de los servicios.

El analista reveló además que el 60% de los encuestados consideró que su poder adquisitivo está “peor o mucho peor” que hace un año y que el 68% aseguró que su situación económica personal es peor que en 2023. “Estos datos incluso atraviesan a votantes de La Libertad Avanza”, remarcó.

Asimismo, vinculó ese deterioro con la pérdida de apoyo político que viene registrando el presidente: “El rasgo más sobresaliente del proceso político es la caída del apoyo social a Milei, tanto en la evaluación del Gobierno como en la imagen presidencial y en las expectativas hacia el futuro”.

En ese contexto, describió una creciente fragmentación política y el surgimiento de un sector social sin representación clara. Según detalló, un 32% de los argentinos no tiene una imagen positiva ni de Javier Milei ni de referentes del peronismo como Axel Kicillof o Cristina Fernández de Kirchner.

¿Qué puede esperar el oficialismo?

En cuanto al perfil social del oficialismo, explicó que Milei mantiene mejores niveles de apoyo entre jóvenes, hombres y sectores de ingresos medios y altos, mientras que el deterioro más fuerte aparece en el Gran Buenos Aires y en algunas regiones del norte y la Patagonia.

“El Gobierno sigue siendo fuerte en las provincias del centro, pero estamos viendo un empeoramiento importante en el norte grande y en provincias patagónicas como Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego”, detalló.

De cara al escenario electoral de 2027, Romero consideró que el principal interrogante pasa por la construcción de nuevas alianzas políticas y por la capacidad del oficialismo para ampliar su base de apoyo: “Hoy a Milei se lo sigue viendo competitivo para entrar a un balotaje, pero con muchas dificultades para alcanzar el 50% más uno”.

También planteó que gobernadores y dirigentes provinciales buscan evitar que la polarización nacional entre mileísmo y peronismo termine condicionando las dinámicas locales, al tiempo que sostuvo que el futuro político del oficialismo dependerá de su capacidad para ofrecer mejoras concretas en la vida cotidiana.

¿La interna libertaria pasa factura?

Por su parte, el analista político Sergio Berensztein consideró que las disputas dentro del oficialismo –que mantienen al asesor Santiago Caputo enfrentado con la hermana del presidente, Karina Milei– son “inherentes al poder”. Además, apuntó que las diferencias dentro del oficialismo pueden resultar funcionales desde el punto de vista electoral, ya que permiten ampliar el espectro ideológico de representación.

“No hay ninguna experiencia de gobierno, ni en Argentina ni en el mundo, donde no haya disputas de poder. Son lógicas y en muchos casos positivas”, explicó Berensztein en diálogo con Radio Rivadavia.

No obstante, reconoció que esas internas pueden perjudicar al Gobierno cuando escalan y exponen problemas sensibles, como el caso $Libra o el presunto cobro de coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis): “Muestran muchas veces a un presidente incapaz de contener conductas que terminan perjudicando a otros miembros del Gobierno”.

Berensztein también sostuvo que el foco mediático sobre las disputas internas termina desplazando el debate sobre los problemas estructurales de la economía. En ese marco –y en línea con Romero–, describió un escenario económico complejo marcado por el deterioro del empleo y la pérdida de ingresos.

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