Iglesias: de líder de los indignados a estratega que acaricia la presidencia
El líder de Podemos ya tiene ganada la fama de líder 2.0 por excelencia, pero en los últimos seis meses se reveló como y pasó a ser una voz en el Parlamento. Por otra parte Macri respaldó a Rajoy.
- Internacionales
- Jun 23, 2016
Pablo Iglesias ya tiene ganada la fama de líder 2.0 por excelencia, pero en los últimos seis meses se reveló como un estratega: pasó de ser la voz de los indignados en el Parlamento reclamando su derecho a participar del cambio, a arrebatarle a los socialistas el papel de alternativa de izquierda en el gobierno de España.
De 37 años y politólogo, Iglesias es ahora el candidato a la presidencia de Unidos Podemos, la coalición de izquierda que se sitúa en segundo lugar en la carrera hacia La Moncloa –sede del Ejecutivo español- a sólo 4 puntos de Mariano Rajoy, presidente en funciones y líder del Partido Popular (PP).
De materializarse el «sorpasso» (adelantamiento) de la nueva izquierda al histórico Partido Socialista (PSOE) que pronostican las encuestas, Iglesias sería el candidato legitimado a liderar el cambio político en España.
Con Rajoy sin aliados a la vista, Iglesias tiene la presidencia del gobierno al alcance de la mano, aunque, cuanto más se refuerce, más difícil será un acuerdo con los socialistas, a quienes él les dio la espalda.
El joven dirigente nacido el barrio madrileño de Vallecas, de larga melena recogida en una cola de caballo, jeans y camisa, hizo historia en las pasadas elecciones del 20 de diciembre cuando su partido, Podemos, irrumpió en el Parlamento español como tercera fuerza.
Su victoria hizo realidad el sueño de esas personas que secundaron el movimiento de los indignados o 15M que tomó las plazas de España en mayo de 2011 reclamando un cambio político y social, que ha sido el germen de Podemos.
Pero desde que Iglesias se sentó por primera vez en el Congreso de los Diputados parece que corrió mucha agua bajo el puente.
Primero reclamó el protagonismo que creía merecido proclamándose vicepresidente de un eventual gobierno de coalición de izquierda liderado por el socialista Pedro Sánchez. Luego dio un paso atrás para facilitar un acuerdo en un movimiento táctico que tampoco funcionó y finalmente, convocados los nuevos comicios, cambio de estrategia, aliándose con el líder de Izquierda Unida (IU), Alberto Garzón.
Considerado un «outsider» de la política española, que rompió todos los esquemas y que forjó su liderazgo en la televisión y en las redes sociales, si algo demostró Iglesias en este tiempo es pragmatismo, además de ser un maestro del marketing político.

