Ni Una Menos: «Preocupa la mirada que hoy existe para consolidar los discursos de odio y la violencia machista»
En enero y mayo se cometieron en Argentina 105 femicidios: un crimen por motivos de género cada 34 horas. En la provincia de Santa Fe 17 mujeres fueron asesinadas por la violencia machista y 10 de estos hechos ocurrieron en el departamento Rosario.
- Ciudad
- Por Elisa Soldano - Luciano Couso
- Jun 3, 2026
A 11 años de la primera marcha que se realizó en el país bajo el lema “Ni una menos”, este 3 de junio vuelve a encontrar a una sociedad conmocionada por la violencia de género. Los recientes femicidios de Agostina Vega en Córdoba y de Dulce María Candia en Misiones –de 14 y 17 años, respectivamente– pusieron el foco en las fallas estatales, policiales y judiciales para abordar estas situaciones. El clima de época se completa con la proliferación de discursos de odios –muchas veces provenientes de funcionarios del Gobierno nacional–, no sólo cuestionan a las víctimas, sino que también refuerzan la violencia y obstaculizan el acceso a una denuncia.
El observatorio Mercedes Pagnutti señaló que en los primeros cinco meses del año se cometieron en Argentina 105 femicidios: hubo un crimen por motivos de género cada 34 horas. En la provincia de Santa Fe diecisiete mujeres fueron asesinadas por la violencia machista, y diez de estos hechos ocurrieron en el departamento Rosario.
En diálogo con Conclusión, la concejala rosarina y directora del observatorio, Norma López, analizó: “Estos números hablan de las estructuras de desigualdad que tenemos desde hace tiempo y necesitamos reformar. Me preocupa la mirada que hoy existe para consolidar los discursos de odio y la violencia machista a partir de fortalecer al patriarcado. Hay una decisión política del Gobierno nacional, en un clima de época que va contra los derechos y la dignidad de las personas, al tiempo que las mujeres y diversidades somos constantemente atacadas por el presidente de la Nación”.
En esta línea, cuestionó el rol de la policía al abordar casos de violencia de género: “Las fuerzas de seguridad tienen que proteger a las víctimas, pero muchas veces lo único que hacen es socavar su palabra y poner en tensión o discusión si era verdad lo que la víctima y su familia plantean. A esto lo tenemos claramente con el femicido de Agostina en Córdoba, con un fiscal que da vergüenza ajena con las declaraciones que está haciendo”.
Y añadió: “En el miso sentido la senadora (nacional) santafesina Carolina Losada impulsa un proyecto muy polémico que habla acerca de las falsas denuncias (de mujeres hacia sus parejas). El informe del observatorio Mercedes Pagnutti indica que de las 105 mujeres asesinadas, el 62% nunca hizo una denuncia. O sea que no tenemos tantas herramientas para denunciar y hay que entender la complejidad de la violencia que sufren las mujeres para llegar a hacer una presentación judicial. De los 105 crímenes que se registraron en lo que va del año, 29 pudieron incorporarse de algún modo al sistema judicial y solo 12 se pudieron resolver desde el punto de vista del femicidio”.
López observó que el Poder Judicial tiene “bastante lentitud” y es necesario “modificar algunos sistemas” dado que, muchas veces, no se cuenta con las herramientas necesarias para abordar la complejidad del tema.
No obstante, reconoció: “Se avanzó en algunas cuestiones y tenemos fiscales que adoptaron un mecanismo de formación. También seguimos teniendo la Unidad Fiscal sobre Violencia de Género, que depende de la Procuraduría General de la Nación, donde se instruyó desde 2018 a cada uno de los fiscales generales a que toda muerte violenta de una mujer sea investigada como femicidio, y a eso el Ministerio Público de la Acusación (MPA) de Santa Fe lo hace”.
Para cerrar, la concejala recordó el femicidio de Sophia Civarelli, ocurrido en Rosario a mediados de abril, y destacó: “Esta estudiante de psicología estuvo atravesada por distintos grados de violencia, la íntima, la digital y la del discurso del odio, porque su femicida (Valentín Alcida, quien se suicidó tras el crimen) en las redes sociales marcaba permanentemente un concepto contrario a la igualdad de derechos. Esto se da en un clima de época que es contrario a las minorías y hay que tenerlo en cuenta para fortalecer las políticas públicas”.
Datos que no ceden
Entre el 1º de enero y el 30 de mayo en Argentina hubo 105 femicidios. Del total de víctimas, diez eran menores de 18 años, mientras que también se registró un lesbicidio y cinco travesticidios. “El 35% de las víctimas tenía entre 15 y 34 años. La violencia se enseña con las más jóvenes”, destacó el informe del observatorio, que también apuntó que, producto de estos crímenes de género, 48 niños perdieron a sus madres.
La provincia de Santa Fe fue el cuarto distrito del país con mayor tasa de crímenes por violencia de género. En los primeros cinco meses del año se reportaron 17 muertes por violencia machista, de las cuales diez ocurrieron el departamento Rosario: siete de estos hechos tuvieron lugar en la ciudad de Rosario, dos en Villa Gobernador Gálvez y uno en Pérez.
A ello se agrega un femicidio relacionado o vinculado: un varón fue asesinado por un hombre que buscaba amedrentar a su ex pareja.
La tasa de femicidios en Santa Fe fue del 0,93 –casi el doble de la media nacional–, lo que convirtió a la provincia en el cuarto distrito con indicadores más altos del país, solo superada por Santa Cruz, Santiago del Estero y Entre Ríos. No obstante, la cifra es aún más crítica cuando sólo se analiza el departamento Rosario, donde la tasa ascendió al 1,43.
“Estos datos se dan en medio del desmantelamiento de la estructura del Estado, sobre todo el nacional. Teníamos la línea gratuita de asistencia 144 que quedó reducida al mínimo, y también distintos programas para prevenir la violencia y asistir a las víctimas y a los niños que quedaban huérfanos de su madre, que en lo que va del año son cerca de 50. Por otro lado, vemos que todas las miradas que está llevando adelante el Gobierno nacional son para garantizar las desigualdades”, concluyó López.
El relevamiento también consignó que menos de la mitad de los agresores (el 48,6%) está detenido, mientras que el resto están prófugos, libres o se han suicidado tras cometer el crimen.
Cabe destacar que el 2025 cerró con 290 femicidios, lesbicidios y travesticidios en Argentina –siempre según el observatorio Mercedes Pagnutti–, arrojando una tasa nacional de 1,27 crímenes de odio por cada 100.000 mujeres. El dato reflejó que hubo un asesinato por motivos de género cada 30 horas, mientras que 135 menores perdieron a sus madres en estos hechos.
A lo largo del año pasado, en Santa Fe hubo 39 crímenes de género: 20 de ellos ocurrieron en Rosario, mientras que 23 niños y adolescentes (15 rosarinos) quedaron huérfanos. En la mayoría de los casos los femicidios fueron cometidos por la ex pareja o la pareja de las víctimas y tuvieron lugar en las viviendas de las personas asesinadas.


