LUNES, 29 DE JUN.

Un clásico de Saladillo: ni el frío fue un impedimento para una nueva Fogata de San Pedro y San Pablo

Como cada 29 de junio, vecinos de ese distrito participaron de una tradición que se renueva año a año. El evento comenzó con una concentración en la Escuela Municipal de Artes Plásticas Manuel Musto, que organizó la jornada, y luego incluyó una movilización hasta el Parque Regional Sur. La ceremonia tiene como rasgo distintivo la quema de muñecos confeccionados con papel, madera y cartón.

 

Fiesta clásica de barrio, en este caso de Saladillo. Este lunes, la zona se iluminó con una nueva Fogata de San Pedro y San Pablo, un ritual sagrado que congrega a toda una vecindad y que se vive en con total algarabía por parte de chicos y adultos, un sello de identidad que distingue a un rincón popular de Rosario.

Como cada 29 de junio, vecinos de ese distrito participaron de una tradición que se renueva año a año. El evento comenzó con una concentración en la Escuela Municipal de Artes Plásticas Manuel Musto, que organizó la jornada, y luego incluyó una movilización hasta el Parque Regional Sur. La ceremonia tiene como rasgo distintivo la quema de muñecos confeccionados con papel, madera y cartón.

La fogata es uno de los eventos favoritos de la Escuela Musto. No importa el frío que haga, el barrio siempre encuentra el modo de caminar contentos, cargando los muñecos, mientras se hace la noche. El ritual del fuego convoca cada vez, el calor de las llamas llega hasta lo más profundo de los corazones.

A su vez, es una celebración que rinde tributo al fuego en sus diferentes significaciones y simbologías. Integra un conjunto de tradiciones populares que, heredadas de la inmigración, se afianzaron a principios del siglo XX con el surgimiento del barrio como ámbito participativo.

La Musto tiene como ritual simbólico la tradicional fogata y quema de muñecos «para despedir lo malo y darle la bienvenida a lo nuevo», algo similar a lo que ocurre con el equinoccio de invierno para las culturas ancestrales del altiplano, aunque en este caso tiene una raigrambre cristiana.

 

 

TRADICIÓN HISTÓRICA

Según cuenta la historia, el 29 de junio de 1992 un grupo de docentes y estudiantes del taller de escultura de la Escuela Musto realizaron en la zona del Parque España una fogata de San Pedro y San Pablo organizada por Norberto Campos.

En aquella oportunidad llevaron un muñeco que habían confeccionado en el taller. Ese fue el comienzo de una tradición que cada año convoca entre 300 y 400 personas en el Parque Regional Sur.

El 29 de junio se conmemora el martirio de los apóstoles San Pedro y San Pablo, ambos ejecutados alrededor del año 67 por orden del emperador Nerón.

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Mezcla de fiesta religiosa y pagana, el sentido purificador atribuido al fuego se amalgama con el rito de la fogata por la muerte de los santos. En la Argentina, esta celebración forma parte de las tradiciones populares heredadas de la inmigración, que se afianzaron a principios del siglo XX con el surgimiento del barrio Saladillo.

Por eso, si bien la fiesta es preexistente, la Musto se sumó a la movida a principios de la década del 90, con el impulso del docente, actor y director de teatro Norberto Campos.

 

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