Un estudio reveló que el estado de ánimo de los humanos influye en la obediencia de los perros
Un experimento realizado por Animal Cognition indicó que los perros obedecen mejor a personas contentas y de buen humor.
- Corazón Animal
- Jul 4, 2026
Una reciente investigación sugirió que el estado de ánimo de los humanos puede influir en cómo se comportan las mascotas, especialmente los perros. Cuando una persona está contenta, los canes parecen aprender mejor y responden con más facilidad, pero cuando está triste suele ocurrir todo lo contrario.
Se trata de un estudio de Animal Cognition, que midió las reacciones de los perros al ser expuestos a diferentes estímulos, como fotografías, grabaciones de audio, muestras de olor e interacciones con humanos que simulaban diversas situaciones emocionales.
Los resultados revelaron que los perros perciben diferencias en las emociones humanas y se comportan de manera distinta según el estado emocional de su dueño.
Con un “dueño triste”, los perros miraban fijamente y saltaban con menos frecuencia. Además, obedecían menos la orden de sentarse. Por el contrario, los perros con “dueños felices” se desempeñaron mejor en la nueva tarea.
¿Cómo fue el estudio?
Investigadores del Instituto Max Planck de Geoantropología realizaron un experimento de dos sesiones con setenta y siete parejas de perro y dueños. En la primera sesión, se les dio instrucciones detalladas diseñadas para inducir una emoción neutral. Luego, entrenaron a su perro en una tarea similar a una carrera de obstáculos, en la que el can comenzaba sentado cerca de su dueño, rodeaba un cono y luego regresaba junto a él. Si el animal tenía éxito tres veces, el dueño se alejaba del cono y repetía el ejercicio desde la nueva posición.
En la segunda sesión, se les mostró a los dueños un video diseñado para inducir tristeza, felicidad o neutralidad, y tenían que retomar inmediatamente el entrenamiento de su perro en la tarea iniciada en la primera sesión.
Si bien el análisis del comportamiento canino muestra que los perros actúan de manera diferente según las emociones de sus dueños, los investigadores afirman que es improbable que los perros empaticen con nosotros. De hecho, los perros parecen mantener la distancia cuando sus dueños están tristes y no muestran comportamientos más serviciales o reconfortantes.
“Puede que los perros no sean empáticos, pero su capacidad para percibir y distinguir las emociones humanas sigue siendo muy valiosa. Investigaciones futuras podrían aportar una comprensión más profunda de esta dinámica en relación con muchos aspectos de la relación entre humanos y perros, como por ejemplo, el adiestramiento de perros de asistencia”, afirmó la doctora Juliane Bräuer, líder del grupo.

