Todo es mentira, ya verás: 17 puntos para pensar las teorías conspirativas sobre la final mundialista
Algunas miradas en torno a por qué discutimos lo que discutimos y cuánto hay de fundamento en las versiones que se difundieron en los últimos días.
- mundial 2026
- Por Lautaro Zeballos
- Jul 22, 2026
1-Este grupo de jugadores no se merece lo que buena parte del país está haciendo. Es preocupante que mucha gente no pueda transitar una derrota, penarla y hacer el duelo, sin buscar hasta encontrar una explicación que deposite responsabilidades en algo externo (una conspiración, un árbitro, un arreglo). Afirmar que la derrota del domingo fue digitada es apuntar tácitamente que la victoria de Qatar también lo fue. Para escapar de esta generalidad, tenés que poder fundamentar por qué está situación resultó particular. Qué la hizo excepcional justo cuando perdiste y no cuando te tocó ganar. Ahí entran las distintas versiones que circularon en estos días.
2-Las primeras dudas tomaron como eje un fragmento de una arenga de Messi minutos antes de entrar a jugar contra España. El foco se puso en lo que dijo, pero también en los semblantes de sus compañeros. En el video que subió la AFA con la llegada de los jugadores al partido con Inglaterra, los rostros eran iguales o peores que los que se vieron en el túnel de la previa del choque con los españoles. Ese partido salió completamente distinto. Es decir, no hay linealidad entre supuestos “semblantes” y rendimiento y/o resultado.
3-Había periodistas cubriendo la previa. Contaron que, como parte de la arenga -la real, que se produce puertas adentro del vestuario, no en el túnel y frente a cámaras- iba a haber un video motivacional, “a pesar de que eso a veces tiene contraindicaciones, como una conmoción excesiva”. El entrecomillado es de una conversación entre Daniel Arcucci y Fernando Czyz. Las lágrimas de Enzo Fernández y el resto de las caras de los jugadores pueden derivar de esto, sumado a las despedidas del capitán del seleccionado y otros referentes. Estaban conmovidos, afectados. Muchos prefirieron verlos “amenazados” sin ningún elemento que lo respalde. Arcucci, que había contado el intercambio en sus redes sociales, no paró de recibir comentarios de usuarios que insistían con afirmar que pasó algo distinto, sin más fuente que su especulación. “Es muy frustrante, ya no se lee”, escribió el periodista al ver las repercusiones.
4-El textual de Messi en ese fragmento de la arenga también fue foco. “Tranquilidad, olvidémonos de todo”, dice en esos segundos. Vaciar a esas palabras de contexto permite rellenarlas del significado que a cada uno le sirva para respaldar su preconcepto. Pero el contexto existe. Ignorarlo es una decisión; no una realidad. El “todo” a olvidar era la previa que habían agitado los jugadores españoles, con declaraciones en las que apuntaron contra la “nobleza” de los nuestros y los acusaron de ser favorecidos por el arbitraje. Incluso existe un video de Otamendi, subido por TyC Sports, en el que se lo ve y escucha increpar a los rivales postpartido reclamándoles esto. El contexto estuvo siempre ahí. Además, y no es un punto menor, todo derivó de un fragmento aislado de un video de más de tres minutos y medio, con la arenga completa que se produjo en el túnel.
5-Varías de las teorías conspirativas que recopiló este medio tomaron como premisa que los jugadores fueron amenazados en el vestuario con una posible sanción de 10 años por una denuncia formal de Inglaterra derivada de la bandera de Malvinas que se mostró al término de la semifinal. El Código Disciplinario de la FIFA está digitalizado y al alcance de cualquiera que quiera encontrarlo. Tiene 66 páginas y permite buscar por palabras clave. No hay ninguna sanción posible a Argentina -ni a ningún país- que exceda los diez partidos o un monto económico a fijar, dependiendo de cuál sea la acusación final (30.000 dólares es el cargo más cuantioso).
6-Vamos un poco a lo estrictamente deportivo. La foto de Inglaterra confundió, pero no fue la película. Hay un problema en vivenciar y “consumir” en formato historia de Instagram. Lo que sucedió debería quedar en la memoria y no terminar anulado a las pocas horas, superpuesto por una foto reciente. En la final, Argentina tuvo un rendimiento similar al que mostró ante Egipto y Suiza -hasta la expulsión de Embolo, con la que igualmente llevó el partido hasta el alargue-, solo que con menos piernas para responder ante la situación adversa. El repliegue no fue una novedad.
7-Los cambios también impulsaron conspiraciones. Las decisiones del cuerpo técnico son cuestionables, pero no inexplicables. Un ejemplo: ¿por qué no entró Lautaro Martínez? Una explicación posible, basada en el desarrollo del partido, es que el equipo se había quedado con uno menos por la expulsión de Enzo Fernández y en cualquier momento podía quedar con dos porque Paredes, que había entrado desde el banco, estaba al límite. Además, al momento del retroceso, Messi muestra compromiso, pero no el mismo despliegue que otros jugadores. Quedar con menos opciones de contención era una posibilidad, pero también un riesgo. Tampoco es cierto que Scaloni no aplicó modificaciones tácticas a lo largo del encuentro. Por otra parte, las bajas de Lisandro y Cuti Romero condicen con sus salidas en partidos previos por cuestiones meramente físicas.
8-España fue superior en todas las líneas. Nicolás Tagliafico -que anuló a Lamine Yamal- y Dibu Martínez fueron las figuras argentinas.
9-Uno puede pensar que la FIFA es una institución nefasta, fundamentarlo con argumentos; puede afirmar que la UEFA y la Conmebol no se quedan atrás; puede considerar que Donald Trump es un ser horrible. En el transcurso del partido no se ve su injerencia. Varios comunicadores fundaron sus sospechas de que “algo pasó” describiendo escenarios de conveniencia. No enumeraron hechos, plantearon qué otros actores ganaban con la victoria de España. Sí, a Infantino le convenía un campeón europeo. Decir eso no evidencia nada, salvo que se traduzca a una intervención, y la intervención no aparece.
10-El arbitraje mostró falencias en general, alternó buenas y malas, pero no cargó contra Argentina. La primera amarilla a Enzo Fernández es exagerada, pero en la segunda un jugador amonestado llega a destiempo, levanta la pierna y deja a su equipo con uno menos. Se equivoca el futbolista. Paredes pudo haber sido expulsado porque cometió al menos dos faltas de amarilla estando amonestado. Y le anularon un gol a España a través del VAR por una infracción a Otamendi. Vale hacer el ejercicio de qué hubiese pasado si esa misma falta se la cobraban a un atacante argentino.
11-Hay un grave problema con la difusión de información falsa, la mentira y la posverdad. Su punto máximo fueron estas teorías tiradas de los pelos, pero pasó antes. Lisandro Martínez sí le dio la mano a Trump y salieron a difundir que no. Haaland no dijo nada sobre Messi ni sobre Malvinas, y salieron a difundir que sí. Incluso pusieron a circular como “el corte de Paredes en el final del partido contra Egipto” una foto de otra jugada, donde interviene con la otra pierna y sobre otro jugador. A esta última, hubo gente que se la tatuó.
13-El biólogo y científico del Conicet Fabricio Ballarini explicó este martes que la información falsa se alimenta de las redes sociales. Recordó también un estudio de 2018 que mostró que las fake news son retuiteadas por hasta 100 veces más personas y mucho más rápido que la información genuina. “Cuando estamos enojados tenemos más probabilidades de creer y compartir noticias falsas y conspiraciones. La ira nos lleva a una lectura sesgada. En cambio, cuando estás más alegre te volvés más crítico”, apuntó Ballarini, atento a lo sucedido en las últimas jornadas.
14-Que muchos crean algo no lo vuelve real. “Es más probable que uno crea que algo ocurrió si se encontró con esa información de manera repetida. El fenómeno -añadió también Ballarini- es llamado efecto de familiaridad”. Y completa: “Somos muy propensos a arribar a conclusiones que se acomoden a nuestros deseos. Para ello, buscamos cierta información y descartamos otra, con el fin de justificar nuestra subjetividad”.
15-Hubo otras teorías que se centraron en que los jugadores no volvieron al país a celebrar con la gente y que eso era señal de que “algo raro sucedió”. Las calles del país se poblaron de personas que decidieron festejar, pero se perdió. Los futbolistas, como protagonistas de esa derrota, pueden no tener ganas de pasar por una instancia de celebración. Hay un océano de matices entre reconocer -y estar orgullosos del recorrido- y asistir a una fiesta. La anulación de los matices es también un problema.
16-Volvamos al principio. Perder duele y, cuando no se atraviesa la negación del “ya somos campeones igual porque nuestra final fue otra” o se deposita responsabilidades en algo externo, también educa. La ONG Faro Digital, conformada por profesionales de distintas disciplinas, señala que la responsabilidad adulta también se juega en la derrota. “Las infancias necesitan ver que perder es una posibilidad, que un resultado no define el valor de un equipo ni de una persona y que reconocer al otro no disminuye lo propio. Cuando convertimos cada frustración en sospecha, transmitimos que solo vale ganar y que toda caída debe explicarse como una injusticia. Acompañar también es enseñar a atravesar el dolor, sostener la dignidad y recordar que siempre hay un mañana”, expuso Faro Digital en un escrito de este martes.
17-Los jugadores y el cuerpo técnico que llevaron el país a la felicidad de 2022 no merecen la falta de respeto de acusarlos de entregar un partido y menos ser alejados de su condición de humanos. Pueden fallar, sus logros deportivos son grandes por eso. “Idolatrar al otro es idealizarlo, ponerlo en un lugar y fijarlo. Atribuirle una cantidad de cosas que uno quiere que el ídolo tenga, desconociendo a la persona que hay ahí. Para idolatrar a alguien tenés que desconocer a ese alguien, querer que no falle ni se equivoque; que no sea humano”, indicó la psicoanalista Alexandra Kohan en una entrevista con este medio de octubre del año pasado. Ser agradecidos es reconocerlos personas y respetarlos.
VIDEO FINAL: »Deciles a Enzo y a Paredes que no se vayan para adelante.»
Jugamos a eso literalmente, perdimos en cancha y bien.
Ahora a ganar la Finalissima con LEO en cancha en Noviembre. pic.twitter.com/NPxKMHG5Qh— Peluca ????️ (@Mileinnials) July 22, 2026










