SáBADO, 25 DE JUL.

El eslabón perdido entre la bici y la moto en un peluquería de Rosario: “Esto es de seis años antes que el Titanic”

Joselo es peluquero, de oficio, desde hace más de décadas. Pero en 2019 es topó con un hobby que desconocía y que se extinguió con el objeto: restaurar una motocicleta Peugeot Lumiere que llegó a Rosario a principios de siglo XX, y que tal vez condujo el médico Clemente Álvarez.

 

La pandemia fue divina para mí”, dice José Luis Cloquell, de ahora en más Joselo, de oficio peluquero y dueño de un salón de belleza que lleva varias décadas apostado en el mismo sitio del macrocentro de Rosario. ¿Está loco, la pandemia divina? “Primero me dijeron ‘vos estás loco’”, confesó. Pero no. No se lo dijeron por su apología del encierro pandémico, sin por haber destinado un montón de dinero a eso que desde hace seis años lo obsesionó: la restauración de una motocicleta marca Peugeot fabricada en Francia en 1906 y vendida ese mismo año en Rosario, que dejó a nueva y funcionando. El esfuerzo tuvo su premio: en 2025 ganó la reconocida competencia porteña Autoclásica como modelo vintage europea.

Para Joselo, el recuerdo positivo de la pandemia está enlazado a la disponibilidad de tiempo. “En el 2019 llegó a mí y tuve seis años de pasión, de hobby, de entretenimiento, de investigación, de ayudas”, cuenta en su comercio, donde también exhibe la Peugeot de 1906, la única que está completa en la ciudad. Durante ese tiempo detenido de la pandemia puso manos a la obra. “He aprendido a pulir bronce, he aprendido a poner remaches, a pintar”.

Durante una charla con Conclusión, el peluquero aclara que no es “coleccionista”, porque su fervor comenzó y se apagó con la moto. Aunque también tiene algunas otras cosas que reúne con deseo. “El modelo es Lumiere y fue uno de los primeros vehículos que circuló acá en la ciudad de Rosario”, dice.

Es una moto que es similar a una bicicleta, que tiene cosas de bicicleta, pero a la vez tiene motor. En realidad, esto es una motocicleta-correa, es el eslabón entre la bicicleta y la moto. En el 1900, Peugeot, como varias personas a la vez, decidió motorizar una bicicleta”, explica, porque además de pulir y poner remaches, destinó tiempo y esfuerzo a conocer la historia de esa joya que atesora en su comercio.

 

Por eso puede contar que “Peugeot era líder en la fabricación de bicicletas y se le ocurre poner un motor a explosión. En ese momento los motores eran estacionarios, estaban quietos para mover alguna máquina. Entonces ellos deciden compactar un motor de esos, diseñarlo más pequeño y lo colocan en una bicicleta. Por eso es una motocicleta. Es más, este modelo, como es el eslabón, tiene 70% de bicicleta y 30% de una moto”.

–¿Cómo fue que llegaste a conseguir esta moto?

Nosotros decimos que ella me encontró a mí. Tuve la suerte que la tenía una clienta de mi salón. La había comprado su marido en los años 80, era un vehículo que se iba a ir a un museo o a un coleccionista de Europa. Pasó algo, la moto quedó guardada 40 años. En el 2019 llegó a mí y tuve seis años de pasión, de hobby, de entretenimiento, de investigación, de ayudas. Mucha ayuda de personas que hacen cosas como piezas. Un muchacho en Francia me ayudó mucho también, tiene la misma y sabe mucho. Y bueno, entonces tuve la posibilidad de llegar a restaurarla.

El ferroviario francés

–¿Porque vos no tuviste la moto como la estamos viendo ahora?

–No. Hubo un francés que vino en 1890 y algo, vino a hacer la línea Belgrano del ferrocarril. Él se queda acá, su nombre era René Despecher. Se queda acá, creo que habrá sido por una mujer o algo similar. Y como tenía su familia en Francia, su hermano y su familia, él se hace importador, manejaba el tema puertos. El puerto era manejado por franceses en Rosario.

Sobre la historia de la mota, Joselo señala que Despecher “trajo los primeros autos, las primeras bicicletas y las primeras motocicletas” que conoció la ciudad. Además de la Peugeot, tiene enmarcada en un cuadro la factura de venta del rodado, con fecha de 1906. Pero el documento no contiene los datos del comprador.

 

 

En su afán de conocimiento, el peluquero dio con una fotografía antigua de Rosario, fechada en 1906, en la que hay dos hombres trepados a dos motos Peugeot Lumiere. En la parte trasera llevan una maletas similares a la de los médicos. “No sabemos bien si perteneció a él o no. Pero posiblemente eran médicos los la foto, creemos que podía ser Clemente Álvarez. Ese sería el comprador”.

¿Hay certezas? No, un agujero negro de la historia. “Puede ser, no lo sabemos. No supimos bien, no podemos ir más atrás de lo que yo pude”, se resigna. “Lo que sí tengo -ahora se entusiasma- es folletería de la época, tengo la factura de compra. Este francés, su local se llamaba el Franco Rosarino, estaba en la calle Corrientes de al 1000, frente a la plaza. Y bueno, él era el primero que trajo, también trajo repuestos, neumáticos, manejó todo ese tema”.

Premio a la locura

Joselo insiste en la aclaración: lo suyo no es la colección, apenas un pasatiempo. “Es un hobby que tenemos muchos, yo pertenezco al Motoclub de Rosario. Y bueno, hay muchos con diferentes modelos, de diferentes tipos de motos. Pero es un hobby que te apasiona, que te entretiene, que te saca de la rutina, que te hace investigar, que te hace hacer”, cuenta.

Y parece que produce efectos terapéuticos. “Yo siempre digo, vengo acá y cuando me pongo con la moto no me duele nada. Y ahora que ya está terminada y todo, bueno, la llevo a exposiciones para que la gente la vea”.

–¿Y alguien en la familia te cuestionó y te dijo por qué pusiste tanta plata y tiempo en eso?

–Sí, es la pregunta. O cuánto gastaste, cuánto vale. Pero después cuando ven el premio, o cuando han ido a una expo conmigo y han visto lo que pasa con la gente, o aquí mismo cuando vienen acá a verla.

Un amigo propietario de una camioneta lo acompañó a buscarla el día que la compró. Cuando vio lo que paga pensó que a su amigo lo había abandonado la cordura. “Primero me han dicho ‘vos estás loco’. Loco, literal. Vos estás loco que caés en esa bicicleta, porque esto estaba todo oxidado, todo arrumbado, con tela de araña. No estaba así, le faltaban muchísimas piezas. Yo estaba loco”.

Pero se curó. “Y después cuando llegué al final y todo esto de Autoclásica”, dice, la cosa cambió, además, recordó que aquél amigo que dudó de la estabilidad de su salud mental, lo llamaba durante los días de cuarentena, en la pandemia de coronavirus, y “me envidiaba porque yo estaba en la terraza de mi casa restaurando. Fue súper entretenido, la pandemia fue divina para mí, porque tenía un proyecto y un enfoque en algo que me gusta”.

¿Cómo funciona el eslabón entre la bicicleta y la moto? Paso a paso, el restaurador de la Pegeuot Lumiere de 1906 cuenta en este video cómo armó la moto y brinda detalles de su funcionamiento.

 

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