LUNES, 03 DE AGO.

Alivio necesario

El Canalla lo jugó con inteligencia, aprovechó su momento y después cuidó la ventaja como un tesoro para llevarse una victoria festejada del Monumental, ante un rival que atraviesa un presente complicado pero que cuenta con un plantel de gran jerarquía. Jeremías Ledesma, la dupla central y Giovanni Cantizano, lo mejor del conjunto auriazul.

 

Rosario Central tomó un poco de oxígeno en este comienzo de segundo semestre, un alivio necesario, que llega en el momento oportuno, cuando el Torneo Clausura recién está dando sus primeros pasos. Con una actuación sólida en el fondo, el conjunto de Arroyito se trajo un triunfazo de un reducto siempre complicado e históricamente difícil.

El Canalla jugó con inteligencia esta noche en el estadio Monumental. Se aprovechó del nerviosismo de un adversario que viene de capa caída, aunque cuenta con un equipo de grandes piezas individuales. El plan táctico auriazul esta vez si funcionó, basado en la seguridad de una dupla central que tuvo una gran actuación, despejando todo, también con algunas intervenciones clave de Jeremías Ledesma y además con el desparpajo y atrevimiento de Giovanni Cantizano, incontenible en todo el encuentro.

El primer tiempo fue de ida y vuelta, y Central tomó nota de la postura excesivamente cautelosa que había mostrado ante el mismo rival por las semifinales del torneo pasado, se plantó más adelante el campo buscando discutir el dominio del partido y pudo incomodar a un River con inseguridades atrás, que igual se movía bien de mitad de cancha hacia adelante. Al principio tuvo problemas Agustín Sández para controlar a Joaquín Freitas, pero con el correr de los minutos se fue acomodando.

Ambos equipos dispusieron de situaciones en la etapa inicial, el encuentro no dio respiro, casi sin mediocampo, juego vertical y velocidad para explotar los espacios que se abrían por los costados. Ahí fue siempre una complicación Cantizano, que cuando pudo se asoció con Ángel Di Maria y en otras decidió por la individual, decidiendo casi siempre bien sus intentos y siendo lo más peligroso del Canalla en ofensiva. Faltó más de Jaminton Campaz y ‘Fideo’, que de todas formas dispuso de un par de zurdazos para convertir. Por su parte, Enzo Copetti se fajó todo el compromiso con Nicolás Otamendi y Lucas Martínez Quarta.

Precisamente a Copetti le anularon un gol por offside muy fino, de escasos centímetros y que solo el VAR podía resolver. No obstante, Central se puso en ventaja en una jugada que incluyó un centro rasante de Campaz y Otamendi, en su afán de despejar el balón, terminó empujando la pelota contra su propio arco para vencer la resistencia de Santiago Beltrán. El elenco de Jorge Almirón encontraba el gol en un momento importante y ahora la incógnita pasaba por ver qué iba a hacer para sostener la diferencia. Dentro de todo, el combinado auriazul se fue dejando una buena imagen al descanso, aunque debía estar atento a ciertos desacoples en el fondo, porque en pos de tener las líneas adelantadas varias veces dejó mano a mano a los delanteros millonarios.

En el complemento, el Canalla dispuso de espacios y oportunidades para bajarle la persiana a la historia, pero un impreciso Campaz decidió siempre mal, perdonando a un River que se vino, obligado por las circunstancias y ante una atmósfera que se había puesto pesada. Ahí, cuando hizo falta, se agigantó la tarea de Ledesma para sostener la victoria, más allá de una jugada puntual en la que la pelota se le escabulló e Ignacio Ovando terminó salvando casi sobre la línea lo que era gol de Tomás Galván.

Como se dijo más arriba, lo de Ovando y Gastón Ávila fue muy bueno, ya que obturaron cualquier intención millonaria, por arriba y por abajo, imponiéndose en duelos individuales ante jugadores con mayor contextura física, como Rafael Santos Borré, por ejemplo. Al no poder liquidar el encuentro, Central aguantó como pudo a los dirigidos por Eduardo Coudet, que llenaron el área auriazul de centros, siendo todos despejados. También hubo una labor interesante de Franco Ibarra en el medio, como casi siempre.

Los planes se complicaron con la expulsión infantil de Emmanuel Coronel por doble amarilla, salieron unos extenuados Di Maria y Copetti y Almirón acumuló volantes y defensores para defender con dientes apretados la ventaja. Por suerte para el Canalla, River siguió siendo un manojo de inestabilidades y cada envío en los minutos finales fue bien resuelto por la última línea o se perdió por la línea de fondo. Incluso Cantizano, en otra guapeada individual, casi sella el 2-0 con un jugadón maradoniano, como para ratificar su gran rendimiento.

Central tuvo carácter y orden para sacar adelante una parada brava, sumó sus primeros tres puntos en el torneo y este triunfo en Nuñez deberá representar el punto de partida sobre el cual empezar a edificar cimientos sólidos, que permitan recuperar confianza para no solo seguir sumando unidades fundamentales para la Tabla Anual, sino mirar cada vez más cerca por el espejo retrovisor la llave de octavos de final de la Copa Libertadores contra Corinthians, sin dudas el gran anhelo en Arroyito este 2026.

 

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