Líbano abolió la pena de muerte y marcó un precedente histórico en Medio Oriente
El Parlamento aprobó una ley que elimina la pena capital del sistema judicial del país. Líbano mantenía una moratoria de facto desde 2004 y no había ejecutado a ningún condenado en más de dos décadas.
- Internacionales
- Ago 11, 2026
El Parlamento del Líbano aprobó este martes el proyecto de ley que abolió oficialmente la pena de muerte, en una decisión histórica para la región de Medio Oriente. Con la entrada en vigor de la nueva normativa, los tribunales libaneses ya no podrán dictar sentencias de muerte y las condenas previstas para los delitos alcanzados por la legislación serán reemplazadas por penas de prisión.
La eliminación de la pena capital se concretó luego de que el Parlamento incorporara una serie de enmiendas al proyecto de ley. De acuerdo con la Agencia Nacional de Noticias libanesa (ANN), los delitos cometidos antes de la entrada en vigor de la norma serán castigados con cadena perpetua, mientras que los cometidos posteriormente podrán recibir una pena de cadena perpetua agravada.
La aprobación se produjo después de un intento fallido durante la sesión parlamentaria del 16 de julio. En aquella oportunidad, la retirada del bloque de las Fuerzas Libanesas había impedido que el proyecto avanzara. Sin embargo, el texto volvió a ser incluido como uno de los puntos prioritarios de la agenda de este martes y finalmente fue aprobado tras la incorporación de las modificaciones.
La decisión convirtió al Líbano en el primer país de Medio Oriente en abolir formalmente la pena de muerte, aunque en la práctica el país llevaba más de 20 años sin aplicar ejecuciones.
Volker Turk, alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos manifestó en X » Acojo con satisfacción la decisión del Parlamento libanés de abolir formalmente la pena de muerte, y hago un llamado a otros a seguir su ejemplo». Agregó, «en un país que ha experimentado una profunda pérdida y sufrimiento, esta decisión representa un poderoso compromiso con el derecho a la vida».

Si bien la pena capital continuaba contemplada por la legislación libanesa, el país mantenía una moratoria de facto sobre su aplicación. La última ejecución había tenido lugar en 2004, por lo que durante más de dos décadas las condenas a muerte no se habían llevado a cabo.
Con la nueva ley, esa situación dejó de depender de una moratoria y pasó a quedar establecida formalmente en la legislación, los tribunales ya no podrán dictar la pena capital.
El ministro de Justicia libanés, Adel Nassar, destacó el alcance de la medida y afirmó que el país “recupera su papel pionero en la región como defensor de los derechos humanos”.
Nassar también sostuvo que la abolición implicaba una definición sobre la manera en que el Estado debía responder frente a los delitos. “Al abolir la pena de muerte, el Líbano ha optado por combatir el asesinato en lugar de recurrir a la pena capital”, afirmó.
El funcionario remarcó además que la eliminación de la pena de muerte no debía interpretarse como una forma de indulgencia frente a los delitos ni hacia quienes los cometen. “La privación de libertad no es clemencia”, señaló.

