SáBADO, 15 DE AGO.

Rosario Central rompió el silencio tras las acusaciones de Corinthians: “La discriminación es un tema serio, no una argucia deportiva”

A través de un contundente comunicado, la entidad de Arroyito repudió los actos de provocación de la parcialidad brasileña, como la exhibición de billetes nacionales, y cuestionó la veracidad de la denuncia realizada por el arquero visitante en un momento clave del partido. El club inició una investigación interna pero advirtió sobre un patrón de “victimización” para obtener ventajas en el campo de juego.

 

El clima postpartido entre Rosario Central y Corinthians, tras el empate sin goles por los octavos de final de la Copa Libertadores, se trasladó rápidamente de los escritorios a la opinión pública. Luego de que el conjunto paulista denunciara ante la Conmebol supuestos insultos racistas contra su arquero, Hugo Souza, la dirigencia canalla emitió un descargo oficial donde no solo niega haber hallado pruebas de tales hechos, sino que contraataca denunciando “actos provocadores y discriminatorios” por parte de los simpatizantes visitantes.

Desde Rosario Central señalaron que la parcialidad del “Timao” incurrió en conductas ofensivas que ya se han vuelto sistemáticas en los cruces contra equipos brasileños. El comunicado hace especial énfasis en la exhibición de billetes de moneda nacional por parte de los hinchas visitantes, un gesto de burla hacia la situación económica de Argentina que el club calificó como una “clara ofensa a nuestro país”. Asimismo, se reportó la exhibición de una camiseta de España como otro acto de provocación hacia el público local.

Uno de los puntos más ríspidos del descargo canalla apunta a la oportunidad en la que el arquero Souza realizó su denuncia ante el árbitro Andrés Matonte. Según la institución rosarina, el reclamo del jugador ocurrió justo cuando Corinthians se había quedado con diez jugadores tras una expulsión y Central asediaba el arco rival.

 

“La discriminación es un tema demasiado serio como para ser utilizado como una argucia al servicio de la conveniencia deportiva”, sentenció el club, sugiriendo que la acusación buscó enfriar el partido y amedrentar al rival en un momento crítico. En ese sentido, Central solicitó a la Conmebol que exija pruebas “irrefutables” de los supuestos insultos, ya que, tras una revisión preliminar de las cámaras, no se han hallado imágenes que respalden la versión del portero brasileño.

Pese al tono defensivo respecto a las acusaciones externas, Rosario Central reafirmó su compromiso contra la violencia en el fútbol. El club informó que se encuentra realizando una investigación interna para determinar si existió algún episodio de discriminación por parte de sus propios socios o simpatizantes.

“Si apareciera algún hincha involucrado en una conducta pasible de sanción, el club será implacable”, aseguraron, remarcando que se destinan recursos constantes para desactivar cualquier forma de odio en las tribunas. Finalmente, la entidad expresó su preocupación por lo que consideran un patrón de impunidad de ciertos clubes que buscan obtener ventajas mediante la amenaza permanente de denuncias ante los organismos sudamericanos.

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