MARTES, 25 DE AGO.

Sabor a poco

El Canalla reaccionó a una desventaja de dos goles en Córdoba ante uno de los peores equipos del Clausura, con un Ángel Di Maria superlativo. La respuesta anímica no le alcanzó para llevarse lo que mereció largamente: los tres puntos. ¿Las razones?: una actuación notable de Ezequiel Unsain y una falta de eficacia que preocupa, en especial por la sequía de los centro delanteros.

 

 

Rosario Central se habrá quedado con sabor a poco tras su excursión a ‘La Docta’. Es que hizo todos los méritos futbolísticos para llevarse una victoria del estadio Mario Alberto Kempes, pero se tuvo que conformar con una igualdad que, si bien le permite seguir sumando puntos importantes para la Tabla Anual, lo deja con una sensación amarga debido a que el premio tendría que haber sido mayor, en base a lo desarrollado en el campo de juego.

El Canalla fue muy superior a un Talleres de Jorge Sampaoli de capa caída. Sin embargo, entre la actuación del arquero Ezequiel Unsain y su falta de eficacia alarmante conspiraron para que el equipo auriazul llegara a buen puerto. Para colmo, le llegaron solo dos veces en todo el partido y en ambas oportunidades tuvo que ir a buscar la pelota al fondo de la red. Primero por un error defensivo zonzo de Alan Rodríguez y después por salir dormido ni bien arrancó el complemento.

Fueron esas distracciones en el fondo las que también imposibilitaron a Central traerse los tres puntos a Rosario. En un fútbol argentino donde nadie regala nada, conceder semejantes regalos se paga caro. El local no hizo más nada en todo el encuentro, pero el equipo de Jorge Almirón tuvo que remar contra la corriente para remontar un marcador adverso que profundizaba la herida de la eliminación copera, aunque por suerte contó con un Ángel Di Maria incontenible, endemoniado, que al menos con su actuación pudo evitar lo que hubiera sido otra caída dolorosa.

Desde los pies del campeón del mundo se explica lo mejor del Canalla esta noche en el estadio Mario Alberto Kempes. Como en sus mejores tiempos, ‘Fideo’ desniveló individualmente, tejió sociedades con sus compañeros y exigió varias veces a Unsain, que respondió en casi todas excepto en las dos concreciones del 11 auriazul, que volvió a mostrar un nivel que no se le veía desde comienzos de año en Arroyito. Lamentablemente, Enzo Copetti desaprovechó cada oportunidad que él y otros compañeros le generaron para convertir.

El ex Racing sigue peleado con el gol. En esta jornada dispuso de varias ocasiones para volver a amigarse con la red, pero la imagen terminó siendo siempre la misma: resignado ante ocasiones malogradas. Marco Ruben debió haber ingresado en el partido, pero el entrenador Jorge Almirón -cuesta entender algunas decisiones y su plan de juego, si es que tiene alguno- priorizó otras opciones. Queda totalmente expuesto que a Central le faltó un 9 de jerarquía en el mercado de pases. Sin dudas la historia hubiera sido otra.

Volviendo al encuentro ante la T, el Canalla perdía inmerecidamente hasta que Di Maria lo rescató. Hizo un buen trabajo en la zona media y por momentos sometió a su rival, pero chocó con sus propias limitaciones en la resolución de jugadas. Todo lo bueno que elaboró quedó malogrado en los metros finales por lo expuesto anteriormente. En defensa casi no sufrió, y Alexis Soto demostró que debe ser titular, sobre todo por lo que produce en ataque.

Ya con el encuentro igualado, cuando el trámite pedía seguir sumando opciones ofensivas, Almirón pareció conformarse con lo conseguido al hacer ingresar a Agustín Sández y Guillermo ‘Pol’ Fernández, mientras que Jaminton Campaz aportó poco y nada los minutos que entró en cancha. Copetti siguió hasta el final, algo inexplicable. A su vez, el lateral izquierdo ex Boca tuvo un quedo inexplicable atrás que casi tira todo por la borda, pero Jeremías Ledesma salvó con su pierna derecha el yerro.

A pesar de todas estas consideraciones, Central superó a Talleres casi todo el partido, le generó varias situaciones claras, lo tuvo a maltraer hasta el final y estuvo a nada de llevarse el triunfo en la última, pero el palo también le negó esa posibilidad. Antes, Unsain, una de las figuras junto con Di Maria, había hecho su trabajo para evitar la alegría canalla. Para destacar, además de la actuación de ‘Fideo’, se puede mencionar la labor de Franco Ibarra, otro buen rato de Federico Navarro más algunos puntos altos en defensa.

El Canalla ahora tendrá dos encuentros seguidos de local -uno el clásico- en donde deberá hacer valer esta igualdad, solo le servirá ganar para seguir prendido en el Clausura, mantenerse en el lote de arriba en la Anual y recobrar confianza de cara a la Supercopa Internacional que tendrá con Estudiantes en septiembre. Todavía con varios frentes en disputa, y mientras perdura el dolor por el adiós temprano en la Libertadores, deberá volver a sonreír pronto para aplacar los ánimos del hincha, que le va a exigir pelear todo lo que queda.

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