VIERNES, 28 DE AGO.

Murió Harald V de Noruega a los 89 años: el rey que modernizó la monarquía y se casó con una plebeya

El monarca falleció este viernes en Oslo tras 35 años en el trono. Había sido internado por una enfermedad sanguínea y una infección bacteriana. Cercano al pueblo y defensor de una monarquía más abierta, será sucedido por su hijo, Haakon VIII.

El rey Harald V de Noruega murió este viernes a los 89 años en el Hospital Universitario de Oslo, donde permanecía internado desde el 17 de agosto. La Casa Real informó que falleció en paz a las 6.35 de la mañana, tras sufrir complicaciones vinculadas a una enfermedad sanguínea y una infección bacteriana. El monarca estuvo 35 años en el trono y fue una de las figuras más populares de la Noruega contemporánea. Su reinado estuvo marcado por la modernización de la monarquía, una mayor apertura hacia la sociedad y un estilo personal alejado de los protocolos más rígidos de la realeza.

Además, fue el primer rey nacido en territorio noruego desde el siglo XIV. Tras su muerte, su hijo, el príncipe heredero Haakon, asumió la jefatura del Estado y se convirtió en el nuevo monarca de Noruega.

Harald será recordado como un monarca cercano, empático y con una fuerte capacidad para representar la unidad nacional. Esa imagen se consolidó especialmente después de los atentados del 22 de julio de 2011, cuando el extremista Anders Behring Breivik asesinó a 77 personas en Oslo y en la isla de Utøya.

En aquellos días, el rey se dirigió al país y llamó a los noruegos a mantenerse unidos frente al miedo. Su intervención, cargada de emoción, se convirtió en uno de los momentos más recordados de su reinado y reforzó su imagen como una figura de encuentro en tiempos de crisis.

Una de las decisiones más importantes de su vida fue también una ruptura con las costumbres de la realeza europea. Harald conoció a Sonja Haraldsen, hija de un empresario, cuando ambos eran jóvenes. Su relación se extendió durante años antes de que pudieran casarse, debido a que su padre, el rey Olaf V, esperaba que eligiera a una princesa de otra casa real.

Harald llegó a plantearle que, si no podía casarse con Sonja, permanecería soltero. Finalmente obtuvo el consentimiento de su padre y ambos contrajeron matrimonio en la catedral de Oslo el 29 de agosto de 1968.

La pareja permaneció casada durante casi 58 años. La decisión de Harald abrió además el camino para que sus hijos también pudieran formar parejas con personas que no pertenecieran a familias reales.

Durante su reinado, la monarquía noruega se volvió más igualitaria y transparente en cuestiones vinculadas con sus finanzas, su funcionamiento y la salud de sus integrantes. Su estilo personal también contribuyó a esa transformación: Harald no evitaba mostrar emociones, humor o vulnerabilidad y construyó una relación particularmente cercana con la sociedad noruega.

Harald nació el 21 de febrero de 1937 en la finca de Skaugum, cerca de Oslo. Tenía apenas tres años cuando la Alemania nazi invadió Noruega durante la Segunda Guerra Mundial.

Su madre huyó con sus hijos primero a Suecia y luego a Estados Unidos, donde permanecieron durante parte del conflicto. Después de la guerra, Harald regresó a Noruega y completó sus estudios y el servicio militar obligatorio.

En 1957 se convirtió en príncipe heredero y posteriormente estudió ciencias sociales, historia y economía en el Balliol College de Oxford. También desarrolló una fuerte pasión por el deporte, fue un destacado regatista y representó a Noruega en tres Juegos Olímpicos.

Su compromiso con el medio ambiente fue otra de sus facetas menos vinculadas con el protocolo real. Harald fue uno de los fundadores de la rama noruega del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), que presidió durante dos décadas.

Los últimos años de su reinado estuvieron atravesados por problemas de salud y por las controversias que involucraron a otros integrantes de la familia real.

La princesa Märtha Louise, hija de Harald y Sonja, generó polémica por sus actividades empresariales y por su segundo matrimonio, celebrado en 2024 con el estadounidense Durek Verrett, quien se presenta como chamán.

A esto se sumó la situación de Marius Borg Høiby, hijo de la princesa Mette-Marit, esposa del príncipe heredero Haakon. Høiby fue condenado en junio por delitos sexuales y posteriormente apeló la sentencia.

La familia real también quedó bajo escrutinio por la relación que Mette-Marit mantuvo durante años con Jeffrey Epstein. La princesa heredera se disculpó públicamente por esa relación y reconoció que había cometido un error de juicio.

En medio de ese contexto, la popularidad de la institución monárquica comenzó a verse afectada, aunque Harald conservó una valoración personal considerablemente superior a la de la institución que encabezaba.

La salud del monarca se deterioró progresivamente. En los últimos años había sufrido distintos problemas médicos y utilizaba un marcapasos. Más recientemente, recibió tratamiento con cortisona por una anemia hemolítica, una enfermedad que provoca la destrucción acelerada de los glóbulos rojos.

El 17 de agosto fue ingresado en el Hospital Universitario de Oslo y su hijo asumió temporalmente sus funciones como regente. Días después, su estado se complicó por una infección bacteriana en la sangre. Finalmente, Harald murió este viernes a las 6.35, rodeado por su familia.

Con su muerte termina un reinado de más de tres décadas y comienza una nueva etapa para la monarquía noruega. Haakon VIII, hasta ahora príncipe heredero, asume el trono en un momento complejo para la familia real, pero con el legado de un padre que consiguió convertirse, para buena parte de los noruegos, en una figura de cercanía y unidad nacional.

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