La historia detrás de la foto de Rubén Rada en la cancha de Independiente: “Era simpatizante del buen fútbol”
“Mi padre había dejado de ir a la cancha, entonces me llevaba el Negro Rada”, cuenta el escritor Gonzalo Unamuno, quien tiene una historia privilegiada. En una charla con Conclusión, explicó cuál era el vínculo que lo unía con el músico uruguayo y cuál era la relación que mantenían con el Rojo de Avellaneda.
- Info general
- Por Elisa Soldano
- Sep 1, 2026
El uruguayo Oscar Rubén “El Negro” Rada soñaba con ser futbolista y con vestir la camiseta de Peñarol, club del que era ferviente hincha. Sin embargo, cuando era niño le detectaron una mancha en un pulmón y su deseo de jugar a la pelota, al menos de manera profesional, quedó frustrado. Si bien su plan B, que era la música, fue un éxito rotundo y lo llevó a recorrer un sinfín de escenarios durante setenta años de carrera, nunca pudo mantenerse alejado de las canchas y dejó su huella en varios estadios argentinos, entre ellos la Doble Visera.
El pasado miércoles 26 de agosto llegaron tristes noticias desde el otro lado del río Uruguay: el músico falleció a los 83 años, tras batallar contra una neumonía. Inmediatamente las redes sociales se llenaron de anécdotas y despedidas, pero entre todos los mensajes una imagen hasta el momento inédita llamó la atención de “diablos” y fanáticos.
“El Negro Rada me llevaba a la cancha de Independiente a mediados de los 80. No puedo menos que agradecerle y recordarlo”, contó el escritor Gonzalo Unamuno. La imagen que acompaña la breve descripción muestra al referente del candombe alzando al niño –que tendría dos o tres años–: los dos están sobre el campo de juego de la Doble Visera, en un día que se aprecia soleado y fresco.
Si uno quisiera indagar en el vínculo entre Rada y el Rojo de Avellaneda, podría encontrarse con un video en donde el hincha carbonero habla de este clásico rioplatense que, durante el Siglo XX, supo ser un encuentro para alquilar balcones: “Nosotros lo sufrimos bastante a Independiente. Yo soy de Peñarol y reconozco que el cuadro que más nos costó en la vida fue Independiente… era un equipo muy bueno. Estaban (Ricardo) Bochini, (Daniel) Bertoni, eran tremendos, tremendos jugadores”.
Peñarol e #Independiente disputan un gran clásico sudamericano, entre los dos reúnen 12 Libertadores y 27 copas internacionales. Los más grandes del Siglo XX
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Sin embargo, la foto de Rubén en lo que hoy es el estadio Libertadores de América – Ricardo Enrique Bochini despertó una serie de interrogantes en propios y ajenos. Para disipar algunas inquietudes, Conclusión habló con Unamuno, quien de entrada aclaró que Rada era un “fanático del fútbol argentino” y que su presencia en los estadios se debía, en buena parte, a las ganas de ver a jugadores como Diego Maradona o Bochini.
En la década del 80’s la dictadura cívico militar argentina se acercaba a su fin, mientras que Uruguay continuaba bajo un Gobierno de facto. Este panorama político obligó a que Rada se radique en Buenos Aires: “Esa etapa –contó el escritor– se corresponde con un gran momento del fútbol argentino y de grandes equipos, como era en su momento el Independiente que ganó la Intercontinental en 1984, el Campeonato de Primera División 1988/89 y la Copa Libertadores del 1984. Él también iba a ver a Argentinos Juniors”.
Además, explicó cómo nació su relación con el músico: “Mi padre (el dirigente justicialista Miguel Unamuno) siempre estuvo vinculado a Uruguay, de hecho en los años 60’s –durante la proscripción del peronismo– estuvo exiliado allí. En 1983, cuando volvió la democracia a Argentina, mi viejo fue electo diputado nacional por Capital Federal y empezó, junto a otros políticos, a hacer presión para que haya elecciones en el vecino país. Y acá viene el vínculo con el Negro Rada, porque juntaban cartas de intención y voluntades de uruguayos que estaban exiliados, con el objetivo de sacar a la dictadura, algo que finalmente se consiguió en 1985”.
“Rada –continuó– siempre participó con las organizaciones de Derechos Humanos desde su rol de artista. En aquel momento, quienes armaban las comitivas para pedir la democracia en Uruguay contactaron al músico porque estaba en su pico de popularidad en Buenos Aires, y eso además les servía como vidriera internacional. El artista era uno de los uruguayos más universales, estaba en auge y tenía peso para meter presión al gobierno dictatorial de Uruguay. Ahí surge la relación con mi viejo, que era vicepresidente de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (Apdh), y el Negro siempre colaboraba con ellos”.
Unamuno, que nació en 1985, no pudo precisar cuándo fue la primera vez que Rada visitó la cancha de Independiente, pero tiene una foto y una historia que dejan en claro que estuvo presente en ese escenario de hazañas y proezas futbolísticas: “El Negro vivía a tres o cuatro cuadras de mi casa en el barrio de Belgrano, y como había pegado buena onda con mi viejo, me llevaba”.
“Mi padre había dejado de ir a la cancha, entonces me llevaba el Negro Rada –afirmó el escritor, con el tono de quien ostenta una experiencia privilegiada–. Calculamos que la foto es de 1987 y por esos años en Independiente jugaban Luis Islas, Néstor Clausen, Pedro Monzón, Hugo Villaverde, Ricardo Giusti, Claudio Marangoni, Carlos Alfaro Moreno, Marcelo Reggiardo y Bochini, naturalmente”.
Unamuno también destacó que en la imagen puede apreciarse que no están en la tribuna, sino que están parados sobre el campo de juego de la Doble Visera: “Le abrieron la cancha a él, porque estamos en el arco, que no sale en la foto, pero se ven las butacas atrás”. El escritor también señaló que, cuando iban a ver partidos –entre los años 1987 y 1989–, se instalaban en lo que ahora es la platea Erico.
Al viaje desde el barrio porteño de Belgrano hasta Avellaneda lo hacían en auto particular: “Me encantaría decir que recuerdo charlas, pero estaría mintiendo alevosamente. Tampoco era una religión ir todos los domingos a la cancha, pero las veces que el Negro iba, me llevaba. Capaz que en alguno de esos viajes también iba su mujer, amigos hinchas del Rojo o sus hijos, pero no lo puedo confirmar. Era muy chico, si no me contaban la historia o no tenía la foto, probablemente no me acordaría”.
“No puedo decir que el Negro era hincha del Rojo. Él era fanático del buen fútbol y eso, para cualquiera que haya vivido entre los 70’s y 80’s en Argentina, te convertía en simpatizante de Independiente. Lo que sí puedo decir es que la gente del club tenía afinidad con él, lo saludaba, era un tipo muy querible. Mi familia me contaba que él era de asistir permanentemente a las canchas del fútbol argentino y le gustaban los equipos que jugaban bien”, observó el autor del libro “Tu jardín salvaje”.
Comenzados los 90’s la familia Unamuno se mudó a Parque Centenario, mientras que Rada se instaló en México y, para mediados de la década, regresó a su Montevideo natal, donde se asentó definitivamente. Así se perdió el contacto entre los ex-vecinos de Belgrano y, si bien Gonzalo asistió a varios shows del uruguayo, no volvieron a ir juntos a la cancha.
“Nunca me imaginé que a la foto la iba a ver tanta gente ni que se iba a viralizar de tal manera”, dijo el escritor, quien, además, remarcó que no tiene ningún vínculo familiar con Rada, desmintiendo así a algunos perfiles de redes sociales que difundieron la foto y lo identificaron como hijo del músico.
Para cerrar, Unamuno –que hace más de treinta años que es socio de Independiente y recientemente colaboró con un texto en el libro “Háblenme del Bocha”– recordó que pese a ser un clásico rioplatense del siglo pasado, la relación entre los Rojos y Peñarol era “de mucho respeto”.
“La historia es esa. Un grupo de políticos, entre los que estaba mi viejo, buscaba figuras uruguayas de todos los órdenes, como Mario Benedetti, Eduardo Galeano, Jaime Roos y todos los que pudieran dar una mano. Ahí aparece Rada, se establece el contacto y después, por estar en Belgrano, nos íbamos a ver a Independiente”, resumió el escritor. ¿Será que el Negro también prefería vestir de rojo a sus vecinos?


