DOMINGO, 06 DE SEPT.

Central con la necesidad de recuperar fuerza

El Canalla disputa una nueva edición del partido de la ciudad en el cual, además de precisar quedarse con los tres puntos, se verá en la misión de recomponerse emocionalmente de los golpes recientes. Dar otra imagen desde lo futbolístico y lo actitudinal. Pasar página de lo ocurrido anteriormente y enfocarse en lo que viene.

 

 

Rosario Central afrontará este domingo otro capítulo del clásico rosarino, el más pasional de país, ese que se empieza a jugar en la semana e incluso desde el momento en el que sale sorteado en el fixture, con bares, trabajo, y demás espacios comunes en los que el folclore futbolístico particular de los habitantes de este territorio del sur santafesino suele decir presente, con esa picardía y creatividad propia que lo hace inigualable e incomparable con otros derbys de la Argentina.

El Canalla llega a este partido siempre especial contra Newell’s en medio de unos últimos tiempos turbulentos. La eliminación temprana por Copa Libertadores dejó secuelas en el conjunto auriazul, que no pudo reponerse del golpe y exhibió una imagen completamente deslucida en los encuentros recientes por el torneo local. El plantel comandado por Jorge Almirón careció de respuestas futbolísticas pero, sobre todo, anímicas para dar vuelta la página rápido y reencauzar el rumbo.

La presentación anterior ante Gimnasia en casa es la que trajo mayor preocupación en los hinchas. Más allá del resultado adverso, en un compromiso que a priori se presumía ganable, Central mostró una fragilidad llamativa desde el temperamento. A su falta de juego habitual le agregó una escasa reacción para reponerse de las adversidades, y encima las mismas fueron generadas por errores propios, sin que hubiera mérito del rival que desnudara esas falencias.

Por ello, este clásico encuentra a un Canalla necesitado de, además de cumplir con la responsabilidad histórica de siempre: ganar, pero también recobrar el ánimo, levantar la autoestima, volver a creer en si mismo, recuperar convicción y seguridad en sus pasos. Mucho más teniendo en cuenta que, en este septiembre movido, en apenas unos días tendrá otro partido decisivo, de esos que suelen mostrar de qué esta hecho un equipo, como viene de carácter, cuando enfrente a Estudiantes por la Supercopa Internacional, una disputa que otorga título.

Central debe mostrar más y mejor fútbol, tiene con qué. Y si eso no aparece, sacar ese condimento extra que es un plus en estos partidos: jugarlo como si fuera una final, con un fuego sagrado interno que hace relucir el coraje, la fuerza colectiva, la garra, ese envión emocional que lo llevó a inclinar a su favor la balanza en este match. En Arroyito se remarca en cada oportunidad que este no es un partido más, así lo entienden jugadores, dirigentes e hinchas. Es la oportunidad para demostrar esas cualidades, y los protagonistas saben lo que se espera de ellos.

El Canalla también es consciente de que enfrente no tendrá el mismo adversario que superó en el Coloso en marzo. El conjunto rojinegro cambió completamente su fisonomía como equipo desde la llegada de Frank Darío Kudelka y tendrá que tomar nota de esos puntos fuertes para buscar minimizarlos. Claro está, al ser local se le exigirá ser quien determine las condiciones del encuentro. Será clave ese duelo que se genere en la mitad de la ancha.

Tampoco será un partido más para Jorge Almirón. El entrenador auriazul viene siendo muy cuestionado y precisará de una victoria para recomponer un poco su relación con la gente, aunque la misma, si se produjera, tampoco garantizará un cambio radical en el sentimiento general hacia el director técnico. Se puso él solo en medio de la tormenta con sus decisiones y sus dirigidos serán los que tendrán que salir a respaldarlo en el campo.

Con todos estos condimentos, Central disputará un nuevo partido de la ciudad sabiendo que tendrá que mostrar otra imagen, no solo para volver a darle alegrías al pueblo canalla, sino para demostrarse a si mismo que puede recomponer el rumbo tras a los golpes recientes recibidos. Aún le quedan varios frentes abiertos y precisa llegar a los mismos con un semblante fuerte. Este domingo puede ser el punto de partida de esa reconstrucción de cara a lo que venga.

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