Declaró Gagliasso: “Cuando aceleré pensé que no iba a pasar nada y que tenía el control del vehículo”
El joven acusado en juicio de matar a una mujer y a su hija con su auto en Presidente Roca y el río habló por primera vez. “Nadie quiere chocar, siempre me importó mucho no causarle mal a los demás”, dijo en su defensa.
- Judiciales
- Sep 10, 2026
El joven Agustín López Gagliasso, acusado de homicidio simple con dolo eventual en un juicio que comenzó esta semana por la muerte de Tania Gandolfi (41) y su hija Agustina García (17) el enero de 2025, declaró este jueves en una audiencia del proceso oral, y aseguró que aquella tarde de verano “cuando aceleré pensé que no iba a pasar nada y que tenía el control del vehículo”.
El hecho ocurrió a la salida del túnel Arturo Illia y la calle Presidente Roca, en la costanera central y a pocos metros de la Isla de los Inventos. Según la investigación, el joven de entonces 20 años habría discutido con un motociclista, a quien decidió perseguir en su auto por el túnel.
Las pericias demostraron que llegó a circular a 120 kilómetros por hora cuando perdió el control, subió a la vereda y mató a dos personas oriundas de Córdoba, que estaban con el resto de su familia -padre y otra hija- de visita en la ciudad. Además, las pruebas sanitarias dieron positivo de alcoholemia en el acusado.
En el alegato inicial, la Fiscalía solicitó 18 años de prisión para Gagliasso -quien tenía antecedentes por conducir a exceso de velocidad, según los registros municipales- por el delito de homicidio simple con dolo eventual, mientras que la defensa, a cargo del abogado Carlos Varela, busca que el hecho se encuadre en la figura de homicidio culposo, que tiene un rango de pena menor.
Previo al inicio de su relato aclaró: «el único que sabe lo que pensé o no pensé soy yo», refiriéndose a los dichos emitidos por parte de la fiscalía en el transcurso de la investigación y en procura de convencer al tribunal de eso, el acusado brindó su declaración en el juicio que se realiza en el Centro de Justicia Penal: “Iba manejando mi auto como cualquier día cuando se me cruza una moto y me empieza a hacer ruido con el escape”, dijo y siguió: «“Aceleré para insultarlo, en el túnel no se veía una cantidad de vehículos que impedían que yo avance ni tampoco peatones”, sostuvo el imputado, para agregar: “en ese momento que acelere, creí que tenia el control total del vehículo”. Y afirmó en su defensa: “Nunca pensé que si choco a es alguien no me importa”.
«Todo pasó muy rápido, cuando iba por la curva que está pasando el túnel más adelante, perdí el control e intenté corregirlo, pero el auto derrapó, escuche un ‘chirrido’ y una sensación de peligro y miedo; dejé de mirar a la calle para mirar a la vereda y partir de ahí no recuerdo más nada. Me desperté en el hospital con mi abogado al lado que me comentó lo que había pasado y que estaba en una situación grave», describió.
En el medio, el acusado nombró a Giovanna (su acompañante al momento del choque) negó todos sus dichos y afirmó: «Nunca me dijo que pare, nunca me dijo nada».
«Lo que paso fue un accidente nunca pensé que no iba a poder controlar el vehículo. Manejé y llegué a una velocidad que no tendría que haber ido. Por eso pasó lo que pasó»
Asimismo, en medio del relato, Agustín pidió disculpas y manifestó estar «arrepentidísimo». «Quiero aclar que ninguna sentencia me va a queitar eso de encima. Voy a cargar el resto de mi vida con esto», expresó.
Y concluyó: «No me fue indiferente. Si hubiese podido frenar a tiempo lo hubiese hecho. Quiero pedir perdón a la familia de corazón».
Con esta última declaración y sin preguntas por parte del abogado Carlos Varela ni tampoco de la fiscal Valeria Piazza Iglesia, finalizó este jueves período probatorio para dar lugar a los alegatos de clausura que serán este viernes y en principio, el martes, se dictará sentencia.
-«Nos mató en vida»-
La familia, oriunda de Córdoba, desde enero del 2025 tuvo; no solo tuvo que armarse de fuerza y valor para sobrellevar esta tragedia; sino que debió volver a la ciudad para participar del juicio y lograr así cumplir con su pedido de justicia. Así fue el caso de Cristina, la madre de Diego, suegra de Tania y abuela de las dos niñas a quien le tocó desde el siniestro cumplir el rol de madre, padre y hasta maestra particular de María Victoria; la menor de la familia que logró sobrevivir.
“Agustín nos mató en vida”, expresó la mujer al referirse a su familia y destacó: “Le robó la infancia a mi nieta”.
La mujer relató que su nieta María Victoria “vive con miedo” de perder al resto de su familia y cada vez que salen a la calle, ella nota como su nieta «le aprieta la mano con mucha fuerza».
«Desde ese día no puedo dormir, no puedo para de pensar en las imágenes que ví luego de que pasaran los hechos, tengo ataques de pánico y vivo con miedo a lo que pueda pasarle a mi hijo y mi nieta», manifestó.
Cristina, que un mes después sufrió la muerte de su marido, se sentó con firmeza y aguantando las lágrimas, movió su cabeza hacia donde estaba el monitor en el que estaba mirando vía zoom el acusado y le dijo: ”Agustín nos mataste en vida; no sé que habrá hecho mal tu mamá, para que hagas esto. Ojalá podamos lograr una pena ejemplificadora”.

