El Paraná registra la crecida más alta en un año en Corrientes y en Rosario advierten por la navegación y los arroyos
El río alcanzó los 5,15 metros en la localidad correntina de Itatí y llegó a 4,48 metros en la capital provincial. Aunque las alturas permanecen por debajo de las cotas de alerta, especialistas siguen de cerca la evolución del río ante eventuales lluvias intensas.
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- Sep 23, 2026
El río Paraná registra una importante crecida en distintos puntos de la costa de Corrientes, con niveles que en algunas localidades no se alcanzaban desde hace un año. Según los registros de la Prefectura Naval Argentina, el mayor nivel se midió en Itatí, donde el río llegó a los 5,15 metros. En la ciudad de Corrientes alcanzó los 4,48 metros, mientras que en Goya llegó a 4,09 metros y quedó a 1,11 metros de la cota de alerta. En Rosario, en tanto, el nivel ronda actualmente los 2,5 metros y especialistas anticipan un posible repunte hacia fines de septiembre.
Itatí es una de las localidades donde la crecida resulta más significativa. El Paraná alcanzó allí los 5,15 metros, el registro más elevado de los últimos 12 meses. La cota de alerta se ubica en 6,80 metros, por lo que la altura actual todavía se encuentra por debajo de ese umbral.
La comparación con los registros anteriores permite dimensionar el repunte. El 5 de julio de este año el río había alcanzado los 4,04 metros en esa localidad, mientras que durante 2025 llegó a 4,28 metros el 25 de diciembre y registró valores similares en octubre. Sin embargo, en el último año no se había alcanzado una altura como la actual.
En Corrientes Capital, el Paraná se encuentra en 4,48 metros, frente a una cota de alerta de 6,50 metros. El nivel actual supera los 4,19 metros registrados el 6 de julio pasado y también se ubica por encima del máximo observado durante el último año, cuando el río llegó a 3,89 metros el 26 de diciembre de 2025.
La crecida también se observa en otros puntos de la costa correntina. En Paso de la Patria, el río registra 4,63 metros, mientras que en Empedrado alcanza los 4,12 metros. En Bella Vista llegó a 4,41 metros, frente a una cota de alerta de 6 metros.
En Goya, el Paraná se encuentra en 4,09 metros y tiene como nivel de alerta los 5,20 metros, por lo que actualmente está a 1,11 metros de ese umbral. En Esquina, más hacia el sur, registra 3,36 metros, frente a una cota de alerta de 5 metros.
De esta manera, si bien los niveles permanecen por debajo de las cotas de alerta en todas las localidades mencionadas, los registros muestran un repunte significativo del Paraná, especialmente en Itatí y Corrientes Capital.
Rosario, expectante
El comportamiento del río también es seguido de cerca en Rosario. Matías De Bueno, integrante del Observatorio Ambiental de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), explicó que el Paraná «ha ido oscilando» y señaló que existe la posibilidad de que vuelva a alcanzar una altura de entre 3 y 3,20 metros hacia fines de septiembre.
El especialista puso el foco además en los arroyos que atraviesan la ciudad, especialmente el Ludueña y el Saladillo, debido a su respuesta frente a episodios de lluvias intensas.
«Actualmente, si tuviéramos una lluvia fuerte, estos arroyos podrían evacuar rápidamente el agua porque no hay un efecto tapón por parte del río», explicó De Bueno. Según detalló, la altura actual del Paraná es moderada y, bajo las condiciones actuales, no generaría una obstrucción significativa para el escurrimiento de esos cursos de agua.
Las precipitaciones registradas en distintos sectores del norte argentino y de Brasil vuelven a poner bajo observación la evolución del Paraná durante las próximas semanas. La cantidad y distribución de las lluvias en la cuenca son factores relevantes para determinar cómo continuará el nivel del río.
En Rosario, el Paraná se ubica actualmente en torno a los 2,5 metros, aunque las proyecciones mencionadas por el Observatorio Ambiental de la UNR anticipan un nuevo repunte hacia fin de mes.
Además del nivel del río, la evolución de las condiciones meteorológicas resulta relevante para la navegación y para el comportamiento de los arroyos urbanos. Por eso, el seguimiento de las lluvias y de las alturas hidrométricas será clave durante los próximos días.

