Giorgia Pasero: “Tiene que haber una contracultura, es triste andar queriendo adaptarse”
La multiinstrumentista y cantante mantuvo un diálogo exclusivo con Conclusión, recorrió sus inicios en la música y contó detalles de Que conste en actas, su próximo trabajo discográfico.
- Espectáculos
- Por Lautaro Zeballos
- Oct 1, 2026
Una adolescente hace doble click sobre el archivo que acaba de descargar en el Ares. En ese momento el programa podía fallar; poner a reproducir cualquier otra cosa. Pero no, funciona. “Lo que fui amando, hoy vale mucho más”, cantan la voz que sale por los auriculares y la piba que, poco después, va a aprender sus primeros acordes en la guitarra para poder tocar eso que esta escuchando. Todavía no sueña con que un viernes, más de diez años más tarde, abrirá la noche en la que Wayra Iglesias y Eruca Sativa, la banda que oía entonces, se presentarán en La Sala de las Artes. Mucho menos con que Lula Bertoldi, la voz en los auriculares, la acompañará en la producción de su tercer disco. Hoy, que Giorgia Pasero vive un presente con raíz en ese pasado, no duda en definirlo como “un sueño”.
Nació el 22 de enero de 1997 en San Nicolás de los Arroyos. Es oriunda de Villa Constitución y lleva dos años viviendo en Rosario. “Igual me siento bastante nicoleña porque estudié el profesorado de Música ahí, que en provincia de Buenos Aires son siete años. Estudiar todos los días, durante ese tiempo, en una ciudad, un poco te hace sentir de ese lugar”, aclara la artista en un diálogo exclusivo con Conclusión.
Además de la guitarra, Giorgia toca bajo y violonchelo. Hasta el momento cuenta con dos discos de estudio, Viles Bestias (2019) y El ejército de rombos (2024), aunque tiene en marcha el tercero, Que conste en actas, que trabaja junto Quintin Munuce y Tomás Charne, violero y batero del power trío que actualmente conforma.
“Debo reconocer que la producción del disco viene siendo media desordenada, aunque permanente. Estamos trabajando muchísimo, pero se suceden en simultaneidad varias cosas. Tenemos algunas canciones que ya están listas y vamos a sacar primero; otras tres que están próximas a grabarse ahora durante octubre; algunas que se encuentran en proceso de maquetación y arreglos; y unas que tienen definiéndose cuestiones compositivas, en una etapa más embrionaria”, contó la vocalista.
“Tenía el plan de este año sacar el disco, pero sucedieron cosas muy buenas que se interpusieron en ese proceso. Entre ellas que fui seleccionada para esta convocatoria municipal que es Sonario”, un programa de la Municipalidad de Rosario -impulsado a través del Galpón 11- que busca promover, asesorar y profesionalizar a bandas y solistas emergentes en proceso de consolidación, “que nos pone en este escenario de tener que lanzar algunas algunas canciones antes. Entonces nos tuvimos que meter de lleno con algunas. Y también gracias a eso hay también algunas fechas de toques en vivo que intervienen en esto. Cabe mencionar que gracias a Sonario tenemos la intervención de Lula Bertoldi en producción de alguna de las canciones, que es para mi una referente increíble. Creo que se me nota mucho que la amo. Y por supuesto que mejora la calidad del resultado”, añadió respecto a este tercer trabajo discográfico.
La referencia de Eruca tiene su antecedente. Si bien Giorgia no viene de familia de músicos, en su casa la música era importante. A los 11 años fue a su primer recital: Los Piojos en el estadio de Newell’s. Las improvisaciones vocales de Andrés Ciro Martínez, su rol de performer, la marcaron con el fuego de la sorpresa. Después iría a ver otras bandas como Divididos o Las Pelotas, y la vara seguiría alta. El quiebre, igualmente, vino al cruzarse con Foo Fighters. la escucha activa. Esa escucha activa de grupos con experiencia en la espalda, sin embargo, amortiguó la novedad e hizo que no le sorprendan muchas de las cosas nuevas que iba escuchando, hasta que se cruzó con Foo Fighters.
“Tienen algo de reírse de sí mismos, que a mi me gusta y me impactó mucho en la adolescencia. Roqueros que pueden disfrazarse y actuar. A mi me gusta ser así. No me gusta el estereotipo de roquero que es redundante. Eso de que, como hago rock, me visto como roquero y actúo como roquero, todo así. Uno no puede dejar de ser lo que es, seguramente un poco se me nota, pero trato de usar otra ropa; o tener una sonrisa que por ahí no se permite. No me gusta esa redundancia y Foo Fighters no la tiene», explicó. En enero de 2015, cuando Foo Fighters tocó en el Estadio Único de La Plata, Eruca Sativa fue la banda soporte.
Que conste en actas, este tercer disco de estudio, -según cuenta Giorgia- será puramente de rock, nutrido por la diversidad que la caracteriza a raíz del estudio de distintos géneros musicales. “Muchas veces he tomado decisiones que son esquivarle al éxito. Que son poco inteligentes, porque en el momento en el que la gente me decía ‘tenés que seguir haciendo rock porque a vos te sienta bien el rock’, yo me puse a grabar una rumba flamenca y un tango canción porque me pintaba esa. Lo juro, es porque me encanta esa música. Y ahora capaz se usa mucho la producción por capas, la música con muchísimos arreglos, con bandas grandes, más souleras, con coros. Yo hace muchos años que me dedico a enseñar canto a voces y, curiosamente, prácticamente no tengo coros muy presentes en mis discos grabados y no tengo coros ni coristas en mi banda”, apuntó.
“Como que no estoy muy adaptada a la actualidad de la escena. Lo que pasa es que me resulta poco creíble. Pero también porque alguien tiene que llevar la contra. Tiene que haber una contracultura, gente haciendo otra cosa. No digo que eso sea mejor o más importante, pero sí que tiene que estar, para la heterogeneidad del discurso. Y de última, si les parece horrible que les parezca horrible porque soy horrible, no porque quise hacer otra cosa y les pareció horrible. Es mucho más triste eso, tratar de adaptarse. Mínimo que me odien por lo que soy”, completó.
La entrevista con Conclusión fue grabada en la semana en la que Giorgia Pasero se presentó dos veces en el Fan Fest de los Juegos Suramericanos, primero en el escenario Independencia 1 y luego en el Museo del Deporte. La artista abrirá este viernes 2 de octubre la noche en La Sala de las Artes, donde se presentarán Wayra Iglesias y Eruca Sativa. Lo que fue amando, hoy vale mucho más.
Sus discos anteriores

